Papá ¿por qué el perro se llama Juan Luis?
-porque es uno más de la familia
-¿lo quieres más que a mí cierto?
-no digas tonterías Firulais
Lo que parece un chiste divertido   para  algunos,  para otros puede parecer todo lo contrario ,  es   una buena caricatura de una realidad que se ha ido configurando con mucha fuerza en nuestro país “la tenencia responsable de animales” y la preocupación por el bienestar general de todos y cada uno de ellos, incluyendo a los que están en situación de calle. 
Lo anterior es un fenómeno social  que obedece a múltiples causas, entre las que se destaca, la capacidad de análisis estratégico de algunas compañías vinculadas a la alimentación de mascotas y a todo lo que rodea su entorno. El mercado ha generado una  serie de necesidades que se han convertido en oportunidades para algunas empresas  orientadas hacia los clientes en  comerciales para la promoción y la publicidad de artículos y servicios que hace una década atrás eran impensados, es imposible quedar ajeno a esta mutación fotográfica  en donde la palabra perrera era parte de nuestro vocabulario, hoy, convertida en caniles que cada vez adquieren mayor prolijidad y modernización.
Los adultos mayores han sido un público cautivo ante estas ofertas, ya que sus mascotas son más que un simple animal que alimentar, son parte de su mundo afectivo y se han convertido en un factor protector que llama poderosamente la atención, muchos de ellos viven en función de sus animales y son su mayor compañía, los nietos , cada vez más lejanos; los hijos , con un par de llamadas telefónicas a la semana ; y los demás familiares para matrimonios y funerales, no les han dejado más que aferrarse a sus perros y a sus gatos para evitar sentir el abandono absoluto, la soledad y el miedo que ellos generan.
El mundo inmobiliario no se ha quedado atrás en este sentido, y también ha visto un nicho interesante para nuevos negocios, ofreciendo departamentos en donde además de permitir la tenencia de mascotas , han acondicionado espacios especialmente para ellas, el público objetivo para este tipo de ofertas es el adulto joven, que también se ha sumado a esta especie de fiebre animal, que para algunos resulta del todo exagerada, y que para otros, resulta aún insuficiente.
La expresión “es que llevaba una vida de perros”, unos años más va a ser un verdadero halago…

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