Lamento que no se haya alcanzado el quórum calificado para aprobar un artículo del Proyecto de Ley que protege a las menores de 14 años de la violencia sexual. Creo que en este acto, como dije en el hemiciclo de la Cámara, se impone el machismo y el clasismo de la derecha que además actúa con mucho cinismo.La Cámara de Diputados rechazó este artículo que requería quórum calificado, que entregaba atribuciones y competencias a los Tribunales de Justicia en el caso que menores de 14 años decidan interrumpir su embarazo por alguna de las tres causales y no tengan la autorización de alguno de sus tutores legales. Lamento este revés, es un retraso sufrido en la tramitación del Proyecto de Ley que despenaliza el aborto. Espero que se reponga en la Comisión Mixta. Debo aclarar que las tres causales se encuentran aprobadas y que la falta de Quórum Calificado en el mencionado artículo fue una maniobra de la derecha para retrasar la aprobación del Proyecto e impugnarlo en el Tribunal Constitucional.La idea de la derecha es impedir la ley por secretaría. Sigue vigente el machismo porque se le niega a la mujer la capacidad de decidir frente a un embarazo. Sigue el clasismo porque sólo permite hacer abortos a mujeres de altos ingresos, todos sabemos que en Chile se practican los abortos y que cuestan un dineral. Recuerdo claramente que esto lo dijo una exministra de Salud a la que le costó el puesto decir esta verdad. Para nadie son un misterio los cientos de abortos que se realizan en clínicas clandestinas. En cambio, a la mujer trabajadora se le niega e impone una creencia religiosa en forma absoluta. Estoy convencido de que las tres causales serán aprobadas. Costará, pero se podrá lograr, porque Chile no resiste más el cinismo, en que sólo algunos acceden a abortos clandestinos y que ponen incluso en riesgo su vida. Una minoría no puede imponer su visión a la mayoría, eso no es democracia, porque de lo que se trata aquí es de protegerlos a todos y en un justo equilibrio. Esta iniciativa viene a avanzar un grado importante en la transparencia moral de nuestro país. Recuerdo las discusiones que se dieron para aprobar una Ley de Divorcio, esta misma derecha se oponía a una realidad, diciendo cosas parecidas rayando la ridiculez, como que los hijos de padres separados no eran mejores hijos que los de un matrimonio “convencional”. Ahora hay “violaciones normales”. Dichos sencillamente aberrantes. Nadie quiere abortar porque sí, hay causales nítidas y un marco regulatorio, para eso lo estamos votando. Pese a todo, tengo la esperanza de que el proyecto se convertirá en ley para hacer justicia.   

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