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Organizaciones sociales y mapuches han convocado para esta jornada movilizaciones en más de veinte ciudades, una situación que tiene en alerta a las autoridades por la ola de protestas y manifestaciones que se registran desde hace casi un mes.

Hoy se cumple el primer aniversario de la muerte de Camilo Catrillanca, un comunero mapuche que fue asesinado de un disparo en la cabeza por un carabinero en la región de La Araucanía.

El crimen generó una gran conmoción en el país y una crisis política para el Gobierno del presidente Sebastián Piñera ante las evidencias de que los Carabineros trataron de tergiversar los hechos de modo que pareciera que Catrillanca murió en un intercambio de disparos entre mapuches y la Policía.

Organizaciones sociales y mapuches han convocado para esta jornada movilizaciones en más de veinte ciudades, una situación que tiene en alerta a las autoridades por la ola de protestas y manifestaciones que se registran desde hace casi un mes.

El asesinato de Catrillanca

Camilo Catrillanca, de 24 años, murió en la comunidad mapuche de Temucuicui, donde vivía junto a su familia.

El indígena recibió un disparo en la nuca mientras se desplazaba en un tractor con un adolescente de 15 años durante un operativo policial para atrapar a unos supuestos ladrones que habían robado tres vehículos de unas profesoras unos minutos antes.

Las imágenes de la cámara de vídeo que llevaba en el casco uno de los policías que participó en el operativo muestran que Catrillanca permaneció varios minutos inmóvil, recostado en el asiento del tractor después de recibir el impacto de bala del fusil de un carabinero, y que los agentes creían que ya había muerto.

Unos instantes más tarde, un policía se percató de que el mapuche aún respiraba, lo sacaron del tractor y lo introdujeron torpemente a una patrulla para llevarlo a un centro médico. En el hospital de Ercilla no pudieron hacer nada para salvarle la vida.

Los responsables de crimen

El autor del disparo con fusil de guerra que mató a Catrillanca es Carlos Alarcón, un sargento del Grupo de Operaciones Especiales (GOPE) de Carabineros que está en prisión preventiva.

La Fiscalía ha solicitado 15 años de cárcel para Alarcón, 10 años y un día por el delito de homicidio simple y otros cinco años por homicidio simple frustrado, esto último por las amenazas contra el menor que acompañaba a Catrillanca el día del asesinato.

Alarcón, que fue apartado de Carabineros, reconoció haber disparado al tractor donde se desplazaban los mapuches porque creyó que eran los supuestos ladrones de los automóviles, aunque subrayó que no tuvo intención de matar a nadie.

Otras siete personas están procesadas por su participación en el homicidio. Raúl Ávila, otro exagente del GOPE que acompañaba a Alarcón en el momento de los disparos, está acusado de haber destruido la tarjeta de memoria de la cámara que portaba en el casco, lo que impidió tener imágenes del momento preciso del homicidio.

Irregularidades en el proceso

Un peritaje ordenado por la Fiscalía concluyó que el tractor circulaba por un camino de tierra y dio media vuelta al ver que se aproximaba un furgón blindado de Carabineros del que bajaron Alarcón y Ávila antes de abrir fuego en dirección a Catrillanca y su acompañante.

Los policías dijeron en una primera declaración que habían sido emboscados, que abrieron fuego en respuesta a los disparos que recibieron y que el tractor se había cruzado en el tiroteo.

El peritaje de la Fiscalía, sin embargo, desestimó esa versión y el propio sargento Alarcón admitió que el abogado Cristián Inostroza, también imputado, les indicó que debían entregar una versión falsa de lo ocurrido.

Los altos mandos de Carabineros negaron en un comienzo la existencia de grabaciones del incidente, aunque unas semanas después se difundieron en los medios de comunicación vídeos que desmontaban la versión, hasta entonces oficial, de que se había producido un intercambio de disparos.

Eso le costó el cargo al entonces general director de Carabineros, Hermes Soto, y puso en la picota al ministro del Interior de la época, Andrés Chadwick, al que se acusó de defender la versión del tiroteo pese a que tuvo desde el comienzo la información de que ningún mapuche disparó contra los policías.

El conflicto mapuche

Desde hace décadas, en la región de La Araucanía y otras zonas del sur de Chile existe el llamado conflicto mapuche, que enfrenta a algunas comunidades indígenas con empresas agrícolas y forestales que explotan tierras que los mapuches consideran ancestrales.

El conflicto ha provocado la muerte violenta de varios comuneros, policías y agricultores, además de incendios de propiedades, maquinarias, bosques y vehículos, con decenas de mapuches detenidos, procesados y condenados bajo la ley antiterrorista.

Según cifras del último censo, los mapuches son el pueblo originario más numeroso en Chile y representan cerca del 10 % de la población.

 

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