• Todas y todos los miembros de la comunidad educativa tienen la responsabilidad de informar y tomar medidas para detener el acoso escolar. Sin embargo, los equipos directivos, docentes y Encargado de Convivencia, tienen la responsabilidad de gestionar la prevención y actuación frente a este tipo de situaciones.
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Madres, padres, apoderados, profesionales y docentes de la comunidad educativa que tengan conocimiento de un caso de violencia escolar, deben informar de inmediato al establecimiento para que se activen los respectivos protocolos de actuación para estos casos. Los padres o apoderados de los estudiantes involucrados pueden solicitar mediación o denunciar ante la Superintendencia de Educación, si las autoridades de la institución no aplican las medidas respectivas.

La normativa educacional define el acoso escolar o bullying como toda acción u omisión constitutiva de agresión u hostigamiento reiterado, realizado fuera o dentro del establecimiento educacional, por estudiantes en forma individual o colectiva, valiéndose para ello de una situación de superioridad o indefensión- estado de la persona que está falta de la defensa, ayuda o protección que necesita- del afectado, provocando maltrato, humillación o temor, ya sea por medios tecnológicos o cualquier otro.

Dentro de los espacios educacionales es necesario desarrollar estrategias de prevención para disminuir este tipo de violencia. Fomentar la formación ciudadana, el desarrollo personal y social de los estudiantes y, sobre todo, estar atentos a los primeros reclamos, solicitudes de ayuda o manifestaciones de acoso escolar es indispensable, para intervenir oportunamente.

El acoso escolar no es igual a una pelea puntual entre pares, se trata de una agresión que se repite y mantiene en el tiempo, y va dejando cada vez más indefensa, con menos poder y confianza para defenderse a la víctima. Este acoso suele ocurrir en espacios donde no están presentes los adultos, por lo que la prevención debe considerar la colaboración y solidaridad de los pares para alertar cuando las situaciones comiencen recién a suceder.

La normativa educacional señala que los establecimientos educacionales deben contar con un protocolo de actuación frente a situaciones de violencia escolar, cuyo fin último es detener las situaciones de violencia y asegurar el bienestar físico y emocional de los estudiantes. Para que estos protocolos cumplan su objetivo deben considerar en su formulación los distintos tipos de maltratos, la edad de los estudiantes y diversas estrategias que permitan detener efectivamente la violencia.

Según cifras entregadas por la Superintendencia de Educación que fueron divulgadas por el medio BiobioChile, entre 5to y 3ro básico se produce el 43% de las denuncias por maltrato ocurrido en la sala de clases y el 35,8% de estos ataques se registra dentro del aula. Además, los datos revelaron que los hombres son víctimas del 60% del bullying físico, mientras que el 70% de las agresiones psicológicas afectan a las mujeres.

¿Cómo saber si un estudiante es víctima de bullying o acoso escolar?

Para detectar si un/a estudiante es víctima de acoso, los adultos responsables deben atender las alertas y estar atentos a las solicitudes de ayuda, los cambios conductuales y de ánimo de los estudiantes. Además, mantener un diálogo de confianza es vital, conocer a sus pares y favorecer la convivencia es importante.

¿Quiénes son los responsables frente a las primeras alertas de acoso escolar?

Todas y todos los miembros de la comunidad educativa tienen la responsabilidad de informar y tomar medidas para detener el acoso escolar. Sin embargo, los equipos directivos, docentes y Encargado de Convivencia, tienen la responsabilidad de gestionar la prevención y actuación frente a este tipo de situaciones.

Se sugiere poner atención a las siguientes conductas:

  • Comportamientos regresivos, como enuresis nocturna o creerse más pequeño.
  • Problemas para dormir.
  • Retraimiento social (no querer ir al colegio o salir con amigos).
  • Irritabilidad o agresividad.
  • Dolores abdominales.
  • Autoagresiones (golpearse la cabeza, realizarse cortes en el cuerpo).
  • Pérdida de apetito.

 

LA CIFRA:

43% de las denuncias son de estudiantes entre 5to y 3ro básico

 

LA FRASE:

"Los establecimientos educacionales deben contar con un protocolo de actuación frente a situaciones de violencia escolar", Superintendencia de Educación

 

 

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