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El matrimonio duró hasta hace algunos meses atrás, cuando Johanna Hernández decidió dejar a Villegas por Francisco Silva, también paramédico.

Nibaldo Villegas, profesor de Villa Alemana, habría sido asesinado y descuartizado por su exesposa, Johanna Hernández, y la actual pareja de esta, Francisco Silva. Nueve años duró la relación entre Villegas y Hernández, en la cual la víctima incluso se hizo cargo de los hijos de ella y le habría financiado sus estudios como paramédico.

Tras la separación, se desencadenó una disputa por la casa familiar y también por la tuición de la única hija del matrimonio. Ese conflicto terminó el pasado 10 de agosto, con el asesinato de Villegas, aunque ahora Hernández y Silva deberán enfrentar a la justicia por los delitos de parricidio y de homicidio calificado.

Esta es la historia inconclusa de un amor, un homicidio y un descuartizamiento.

J y N

El noviazgo comenzó hace unos nueve años, cuando Villegas tenía unos 41 años y Hernández 23. Por ese tiempo, él ya era profesor de computación y tenía un hijo de una relación anterior, quien hoy ya es mayor de edad. Ella, en tanto, tenía dos hijos y no poseía formación de educación superior.

Las primeras fotos que se han conocido de la pareja en sus inicios son de unas vacaciones en La Serena. En el estadio de Coquimbo, frente a la Cruz de Tercer Milenio o felices en la playa, con un corazón dibujado con rocas o conchas en el que se lee “J y N”, en medio centenar de imágenes captaron su felicidad ese verano.

Con el paso del tiempo la relación se fue consolidando. Nibaldo Villegas se transformó en el padre de los hijos de Johanna Hernández, según ella misma dijo en una polémica entrevista en la que habló de cómo “buscaba” a su exmarido tras su desaparición.

En 2011 nació la única hija de ambos y tres años más tarde, el 15 de noviembre de 2014, se casaron en Villa Alemana.

Entre los detalles que se han conocido de la convivencia, ha surgido que Villegas habría financiado la educación de Johanna Hernández para convertirse en paramédico.

“Gracias a Nibaldo ella sacó sus estudios”, contó Juan Hernández, padre de Johanna. “Yo a Nibaldo no lo cambiaba por nadie, porque era un yerno que me saqué un 7 con él. Buen papá, le dio educación a mis nietos, pucha, él consiguió una casa inmensa, vendió su auto, les tenía un baño arriba. ¡Qué más quería ella!”.

La vivienda mencionada habría sido construida por Villegas, con ayuda de su hermano Edson, para vivir con su familia. La pareja fue descrita por sus vecinos como normal y no se conocieron mayores problemas durante el matrimonio.

La disputa por la casa

El matrimonio duró hasta hace algunos meses atrás, cuando Johanna Hernández decidió dejar a Villegas por Francisco Silva, también paramédico.

De acuerdo a lo que ha surgido en entrevistas a familiares, se cree que el móvil del asesinato sería la vivienda que Villegas construyó como la casa familiar, la que Johanna Hernández quería ocupar tras la separación.

Además, la tuición de la hija de ambos estaba en disputa y la justicia ya había concedido la custodia por nueve meses a Villegas. Por estos dos motivos se habrían generado reiteradas discusiones entre los excónyuges.

A pesar de que no se sabe cuál fue el motivo en específico, sí se conoce que en este período Francisco Silva habría amenazado a Villegas.

“Él le contó a mi pareja, llorando, (sobre las amenazas). Y yo después le dije a Nibaldo que yo quería poner una constancia por amenazas. Me dijo: ‘Suegrito, no haga nada. Esto va a pasar, por Johanna’“, relató Juan Hernández.

Esto habría seguido hasta julio pasado. Según la información que ayer miércoles reveló el Ministerio Público, entonces Johanna Hernández, premeditadamente, habría vuelto a tener una relación con Villegas, con el objetivo de cometer el crimen.

“Es algo que Francisco (Silva) conocía, sabía, aceptaba”, aseguró el fiscal José Miguel Subiabre.

Descuartizado en su propia cama

El 10 de agosto, a eso de las 20:00 horas, Nibaldo Villegas se fue de la casa de su hermano Edson, donde había dejado encargada a su hija, diciendo que más tarde asistiría a un evento social.

Villegas nunca habría tenido la intención de asistir a dicha junta, según la investigación. Ese día, la víctima volvió a su domicilio para encontrarse con su exesposa, con la cual estaba viéndose desde hace algunas semanas.

Según una de las líneas investigativas del Ministerio Público, en la oportunidad Hernández habría drogado a Villegas, lo que aún se debe corroborar con los análisis toxicológicos. Una de las cosas que se sabe casi a ciencia cierta es que Francisco Silva estaba junto a Hernández esa noche, por los peritajes realizados a los celulares de ambos.

En la misma casa habrían apuñalado en varias ocasiones a Villegas, lo que le causó la muerte. Tras el fallecimiento, Hernández fotografió en dos oportunidades el cuerpo, imágenes que después borró, pero que fueron recuperadas por la PDI. Según los antecedentes, en la vivienda, en la misma cama del muerto, lo descuartizaron.

Esa noche se dirigieron hacia el sur de la región de Valparaíso. En el trayecto, habrían retirado dinero desde un cajero automático, usando una tarjeta de crédito del fallecido.

A eso de las 3:30 horas del día 11 de agosto escondieron el cuerpo sin cabeza y extremidades en las quebradas cercanas a la playa Las Docas de Laguna Verde.

La búsqueda

Como Nibaldo Villegas nunca volvió a buscar a su hija, su hermano Edson y su pareja se dirigieron a la mañana siguiente a la casa de este. En el lugar encontraron el auto estacionado con el trabavolante puesto y al tocar la puerta nadie abrió. Por sus conocimientos de la propiedad, Edson pudo ingresar retirando un ventanal.

Adentro, Edson halló las llaves colgadas tras la puerta, la chaqueta de Nibaldo guardada y las cosas que se suponía llevaría a la convivencia, de la cual le había avisado, todavía en una bolsa. Lo único que alteraba el orden era un vaso roto en el piso.

Ese mismo día, después de haber sido llamada por Edson Villegas, quien le dijo que su exesposo había misteriosamente desaparecido, llegó hasta la propiedad Johanna Hernández con una mochila.

De acuerdo al relato de Edson, la mujer se puso a llorar cuando él le prohibió quedarse. “Dijo que era su casa y que era su marido. Y yo le dije que no, porque ahora (de repente) era su marido”, explicó.

Al día siguiente comenzaron los operativos de búsqueda, los que incluso Hernández compartió por Facebook. “A todos mis amigos y familiares, les pido compartan esta publicación… el padre de mis hijos no aparece y la angustia nos está matando… Nibaldo Villegas, por Dios, aparece”, se lee en una publicación del 12 de agosto.

Más tarde, el 14 de agosto, Johanna Hernández tuvo el siguiente mensaje para proseguir con la búsqueda: “Buscamos desesperadamente al padre de mis hijos… cualquier cosa que sepan por favor llamar al XXXXXXXX, Johanna Hernández esposa legal aún de Nibaldo”.

Fue ese mismo día que Hernández y Silva volvieron a la playa Las Docas. Aparentemente, se arrepintieron de la forma en que habrían ocultado los restos, por lo que habrían regresado al lugar para terminar de cercenarlo y quemar los restos, además de deshacerse de las armas cortantes usadas.

En la misma oportunidad habrían retirado el torso, el cuál lanzaron posteriormente al mar en Valparaíso, según su propio relato, y que fue encontrado flotando cerca del muelle Prat al día siguiente.

En esa fecha, en que no se sabía que la parte hallada correspondía al profesor, continuó la búsqueda. Mientras Edson Villegas ya especulaba que Hernández podía estar involucrada en el presunto crimen, ella dio entrevistas televisivas en las que aparecía “buscando” a Nibaldo Villegas.

“Es mi pilar fundamental, o sea, él más que ser mi pareja por 9 años se convirtió en el padre de mis hijos de mi matrimonio anterior. Mis hijos están muy muy tristes”, manifestó en una entrevista con Chilevisión.

Finalmente, después de que el lunes se confirmara que el torso era el del cadáver del profesor, la mujer posteó que estaba destruida: “Sin fuerzas para nada, completamente destruida. El daño que le han hecho a mi familia no tiene perdón, justicia es lo único que pido”.

Con la grabación de una cámara de seguridad del banco, se identificó que Francisco Silva había retirado el dinero la noche del crimen usando la tarjeta de Villegas.

Con este antecedente, se emitieron órdenes de detención a las 21:06 horas del martes. Ambos acusados declararon ante la policía en la madrugada de ayer miércoles, ratificando los hechos.

En la misma jornada pasaron a control de detención, mientras que en las cercanías de la playa Las Docas se realizaba un operativo especializado para dar con los restos del cadáver de Villegas. Por lo abrupto del terreno debió concurrir un equipo especializado de Bomberos. Se recuperaron huesos, un pendrive y un celular, todos quemados, y además se encontró una sábana manchada con sangre. Todavía quedan restos por hallar.

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