• El año pasado se generó un amplio debate en torno a los efectos adversos que pudieran provocar algunas vacunas y a la obligatoriedad del sistema de inmunización en Chile. Crédito: Cedida
  • En la Sociedad Chilena de Pediatría están preocupados por la disminución en la vacunación de los niños. Foto: Cedida.
Mientras los movimientos antivacunas declaran su desconfianza frente al Programa Nacional de Inmunizaciones (PNI), especialistas manifiestan su preocupación por una población que consideran expuesta y vulnerable en materia de salud

Alarmante. Así define la Sociedad Chilena de Pediatría (Sochipe) el escenario de la cobertura de inoculación que se registró durante el 2016 en el país. Y es que según datos publicados por La Tercera, cuatro de las seis vacunas que contempla el Programa Nacional de Inmunizaciones (PNI), que es obligatorio y gratuito, obtuvieron una cobertura menor o igual al 85%, dejando en evidencia una baja en relación al 2015 y 2014.

Al respecto, el doctor Luis Felipe González, pediatra de Sochipe señaló que estamos frente a un panorama delicado porque “cuando existe una baja de esta magnitud, es factible la aparición de un brote de enfermedades que son perfectamente prevenibles, como ha ocurrido en Estados Unidos y Europa, cobrando vidas en algunos casos”, argumentando que “este resultado probablemente es la consecuencia de la campaña que existe en redes sociales contra las vacunas”.

En este punto, cabe recordar que el año pasado se generó un debate en torno a los efectos adversos que pudieran provocar algunas vacunas y a la obligatoriedad del sistema de inmunización que está vigente en el país. Sin embargo, según contó el especialista siempre han existido grupos en contra de esta medida sanitaria. “Primero fue la relación que se estableció entre las vacunas y el autismo, lo que quedó científicamente comprobado que no era así, y ahora existen otros movimientos que difunden sus ideas a través de redes sociales”.

Libertad y Ciencia

En relación a la férrea campaña que ha realizado un sector de la población contra el Programa Nacional de Inmunizaciones (PNI), González expresó que “yo creo que más que en una razón científica, su pensamiento está justificado en un tema de libertad e ideología que puede causarle mucho daño a las personas”, advirtiendo que “si sigue bajando la cobertura, es muy probable que tengamos una epidemia de Sarampión o Meningitis neumocócica, incluso de Tuberculosis”.

Amparado en esta premisa, el especialista hizo un llamado a la población a no dejar de vacunar a sus hijos y privilegiar su protección, argumentando que “no cabe la menor duda que las vacunas son útiles y beneficiosas, ya que han permitido que Chile tenga bajos índices de mortalidad infantil, ubicándose en un lugar cercano a los países desarrollados. El PNI tiene un prestigio alto a nivel nacional e internacional gracias a la cobertura que clásicamente ha tenido”.

En tanto, Felipe González, técnico paramédico y vocero nacional de Libertad de Vacunación en un Chile Democrático, movimiento antivacuna, comentó que “la disminución de la cobertura obedece principalmente a la desconfianza que tiene la gente con el Ministerio de Salud y con las sociedades científicas debido al lobby, puesto que en Chile son muy pocos los médicos que están libres de conflictos de interés”, agregando que “la gente no justifica que la autoridad sanitaria no compre vacunas de mejor calidad que generen menos efectos adversos”.

En esta línea, González, quien decidió iniciar una lucha contra el sistema de inmunización luego que su hija presentara una reacción alérgica, confesó que la gente quedó muy descontenta cuando el Gobierno dijo que no había plata para comprar Infarix, vacuna que considera de mejor calidad, “pero sí tenían plata cuando compraron la del Papiloma Humano que tenía un costo tres veces mayor, y que ni siquiera está demostrado que prevenga el cáncer cervico uterino, no estando exenta de cuestionamientos”.

Asimismo, agregó que “lo mismo ocurre con la vacuna BCG contra la tuberculosis, la cual se dejó de aplicar en muchos países del primer mundo porque de acuerdo a algunos médicos, no ha tenido un impacto considerable, más bien ha sido nulo a nivel mundial por el simple hecho de que corresponde a una cepa que no es trasmisible para el ser humano”, lo que se tradujo en una baja de cobertura de 85,5%, en comparación al 98,3% que logró en 2014.

Pasos a Seguir 

Ante el preocupante escenario, el pediatra Luis Felipe González puntualizó que la intención de la Sociedad Chilena de Pediatría “es informar bien a la población y debatir científicamente con estos grupos antivacunas. Estamos absolutamente dispuestos a colaborar en el PNI, como lo hemos hecho durante años”, con el fin de no caer en una crisis sanitaria y evitar el brote de nuevas enfermedades.

Por su parte, Felipe González aseguró que la postura del movimiento antivacunas sigue firme, exigiendo que se genere una mesa de diálogo con el Ministerio de Salud, “órgano que tiene que ceder y trabajar con las organizaciones sociales para buscar un punto medio. Si ellos quieren que la gente recupere la confianza en los programas de vacunación, tienen que garantizar una buena calidad y una no obligatoriedad, así como también un detalle de los efectos adversos producidos en el año y que se le de respuesta a las familias afectadas. Queremos que se haga una mesa de trabajo”. 6001i

¿Sanciones?

“En Europa y Estados Unidos, las personas que no vacunan a sus hijos están siendo sancionadas civilmente, lo que es sumamente preocupante. Si bien aquí no ocurre, es necesario difundir información clara a nivel de atención primaria y a través de redes sociales, porque es ahí donde operan los grupos antivacunas”, señaló el doctor Luis Felipe González, pediatra de Sochipe.

 

 

 

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