• El jefe de la IV Zona de Carabineros valora el aporte que realizan las mujeres. En la imagen, junto con suboficial Nidia Rojas, la jefa del Retén Fronterizo Pisco Elqui.
  • La actividad de la mujer en Carabineros es presente. Y la ciudadanía, a juicio del general Alvarado, se traduce en el respeto que se ha ganado entre la ciudadanía.
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Foto: Jenny Castillo
En el marco del aniversario 92 de la institución, la máxima autoridad policial uniformada se refirió a los desafíos institucionales tendientes a recuperar la confianza en la ciudadanía y como el rol de la mujer se ha ido consolidando, sobre todo en instancias

Carabineros de Chile cumple un nuevo aniversario institucional, en medio de un clima complejo en materia de credibilidad y en la forma de enfrentar la sensación de seguridad entre la ciudadanía. Al respecto, el jefe de la IV Zona de Carabineros, general Ramón Alvarado, está tranquilo y confiado en que las crisis recientes que han marcado a las “Carabinas Cruzadas” le han fortalecido en su gestión, de la cual aprovechó de realizar un balance.

Esto, sin dejar de lado la importancia que a nivel de mando ha tenido la mujer, considerando que su voz poco a poco se ha ido haciendo escuchar con energía y en forma paulatina ha dejado de cumplir sólo con roles específicos.

-¿Cómo se ha ido incorporando la mujer en la labor institucional?

“La integración de la Mujer en Carabineros es plena. Ellas tienen las mismas oportunidades que cualquier carabinero masculino. De hecho, en nuestra región contamos con dos oficiales generales, que siendo del escalafón de orden y seguridad, tienen misiones específicas dentro de la misma institución. Asimismo, dentro del personal también hay mujeres que conducen vehículos policiales, que andan a bordo de una bicicleta, que realizan patrullajes montados y que están a cargo de un servicio policial”.

-¿Qué es lo más destacable respecto de la conducta de la mujer, desde lo institucional?

“Si uno revisa desde lo estadístico, desde el punto de vista ético prácticamente no hay reclamos hacia ellas. Esto te señala que su actuar profesional se destaca constantemente, ya que al tener las mismas funciones que cualquier carabinero, actúan correctamente. Incluso, en un control vehicular, en una detención ciudadana, la situación es diferente.  La presencia de la mujer en la institución para nosotros es en lo absoluto normal.  Por ende, tienen el mismo desarrollo de carrera, con los beneficios propios de la maternidad y la lactancia”.

-¿Qué fortaleza le asigna usted al rol femenino?

“La verdad es que uno como varón siempre está cansado y la mujer siempre está dispuesta, incluso a continuar con las difíciles labores que se deben cumplir al llegar a casa, porque logran compatibilizar el trabajo que realizan policialmente con la función de madre. Por eso, es que nosotros creemos verdaderamente en la integración plena”.

-¿Cuáles son los desafíos institucionales en cuanto a la mujer?

“Lo ideal es que vayamos incorporando formación de Carabineras, en los distintos grupos de instrucción que están desplegados a lo largo del país. Normalmente la formación de ellas se centra en la ciudad de Santiago. La idea es que esto se vaya incorporando a nivel regional, porque hay mucho interés por participar y a veces los cupos son limitados. Pero estoy convencido que esto se va a ir incrementando y tendremos más mujeres en la institución”.

“La mujer siempre está dispuesta, incluso a continuar con las difíciles labores que se deben cumplir al llegar a casa”. General Ramón Alvarado, jefe de la IV Zona de Carabineros

Un ejemplo

Quien ha cumplido en forma concreta con esta integración de la mujer a la institución uniformada es la suboficial Nidia Rojas, que es la jefa del Retén Fronterizo Pisco Elqui, y está a cargo de 10 varones.      

-¿Cómo usted asume este desafío, en un cargo de responsabilidad?

“Siempre fue mi deseo comandar un destacamento y como oficial se me dio la oportunidad. Fue un gran desafío, porque aparte una es mamá y tiene que dejar muchas veces de lado la responsabilidad familiar. Compatibilizar ambas cosas fue un gran desafío que conversé con mi familia. Todos me apoyaron y recibí respaldo de mis mandos y mis compañeros. No es fácil hacer compatible todas las actividades diarias con esto, pero ha sido desafiante y  lo más importante es que mis hijos lo valoran”.

-¿Cómo surge ese deseo de ser carabinero?

“Esto surge desde que yo era muy pequeña, porque uno siempre ve al carabinero como una persona muy seria y correcta, y yo veía en mi pueblo que así era la relación con esa autoridad. Siempre lo vi, cuando llegaban al pueblo montando a caballo. Ese ejemplo siempre quedó dando vueltas en la cabeza, y es por eso que años más tarde decidí ser carabinero. Creo que lo que más me conquistó fue la posibilidad de generar ese lazo con la comunidad y la necesidad de aportar a la sociedad. Eso me instó a seguir esta carrera, donde he cumplido con varias funciones, en hogares de menores, en brigadas de tránsito, en oficinas aportando en materia administrativa, en relaciones comunitarias. Ha sido una gran experiencia”.

“Hay que fortalecer en las nuevas generaciones la aplicación de valores y la puesta en marcha de la doctrina institucional”. General Ramón Alvarado, jefe de la IV Zona de Carabineros

-¿Cuál es la principal dificultad de estar a cargo de un retén?

“Comandar un grupo de hombres es un gran desafío, pero cuando se tiene clara la función que se debe cumplir, es mucho más fácil. Así que mi rol como carabinero y como jefa de destacamento no ha sido difícil, porque los funcionarios varones han sido muy profesionales. La verdad es que las mujeres tenemos una manera muy especial de mandar, en forma muy maternal, y considero que hemos logrado muy buenos resultados”.

-¿Cómo siente que se le abren las puertas a las mujeres de la institución? ¿Ha cambiado?

“Si nos remontamos cincuenta años atrás, las mujeres sólo cumplíamos roles en los hogares de menores, en la Fundación Niño y Patria. Hoy las cosas han cambiado, porque la mujer se encuentra inserta en todos los quehaceres de la institución. Y esto, a través del tiempo, ha sido muy satisfactorio. Incluso, yo tengo un hijo carabinero y otro que está haciendo el curso. Ellos han visto todo el cariño y el amor que le he puesto a mi trabajo, por eso estoy muy orgullosa de ellos”.

Otros desafíos institucionales

-General Alvarado ¿Cuáles son los desafíos que a usted mayormente le motivan en su desafío?

“La idea es que la ciudadanía vuelva a confiar en sus Carabineros. Y la idea es el trabajo profesional que ellos desarrollan, siempre pensando en el beneficio de las personas. Esto nos ha obligado a entrar en mayores coordinaciones con todas las autoridades, para que en conjunto con la ciudadanía podamos enfrentar este flagelo de la delincuencia, que nos afecta a todos. Dado que en los  últimos tiempos se han incrementado los delitos de robo con violencia estamos trabajando esencialmente para incrementar esa sensación de seguridad a cada uno de los ciudadanos”.

-Carabineros gozó de una alta credibilidad institucional, la que espera recuperar ¿Cómo se trabaja en esa dirección?

“La ciudadanía debe saber, sin temor a dudas, que estamos trabajando para ellos. Y todos los antecedentes que tendremos sobre personas que cometan algún tipo de irregularidad serán puestos a disposición de la Justicia, para que sean sometidos a un debido proceso y al mismo tiempo dados de baja inmediatamente. Por ello, estamos trabajando en controles internos. Por eso hay que fortalecer en las nuevas generaciones la aplicación de valores y la puesta en marcha de la doctrina institucional”.

-¿Cómo se traduce eso en acciones concretas?

“La ciudadanía recurre a sus Carabineros. Tenemos que volver a ser ese Carabinero de antaño, que tenga contacto con las personas, más allá de que las ciudades vayan creciendo, porque hay aprender a empatizar con los problemas que tiene la ciudadanía y estamos para brindar soluciones en los más diversos ámbitos. Hay que hablar menos y trabajar más, esa es nuestra meta. La idea es acercarnos, incluso con iniciativas como las Brigadas para Niños”. 3801R

Las drogas, un problema



-General, en lo más reciente, ¿cómo evalúan la implementación del narcotest, pese a que su aplicación es reciente? ¿Le parece efectiva?

“Este es un trabajo que se está desarrollando con el Senda. En las primeras mediciones, dos personas infringían la norma,  conduciendo bajo la influencia de alguna droga, por lo que esta política busca evitar que se produzca cualquier tipo de accidente de tránsito, porque los estupefacientes pueden generar alteraciones. Por lo tanto, es una herramienta muy positiva”.

-¿Cómo se enfrenta el ingreso de drogas a nuestra región?

“La Dirección de Control Drogas de Carabineros, a través de sus distintas secciones de OS7  van desarrollando planes que van enfocados principalmente a controlar este flagelo. Es así como durante el verano se trabajó en una iniciativa de erradicación de canabbis sativa, superando en un 150% en cifras respecto del año anterior, en 2017-2018 se incautaron 15 mil plantas en Choapa, y este año se triplicó, llegando a casi 47 mil”.

-Sin embargo, el centro de la ciudad de La Serena el consumo de pastabase es latente. ¿Cómo trabajan para enfrentar esta situación?

“El personal territorial del OS7 también está trabajando en sus diversas unidades para el control del microtráfico. Es una situación que preocupa a muchos vecinos,  el ver que existen estas pequeñas ventas cerca del lugar donde ellos viven, y por eso es que constantemente se está trabajando para poder enfrentar ese delito y al mismo tiempo poder detener a quienes participen en él, porque se trata de ventas ilícitas y estamos conscientes que a la comunidad le preocupa”.

 

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