• En la Armería El Cazador, ubicada en calle Cienfuegos, en La Serena, venden armas desde hace 34 años. Sus administradores nos cuentan que la venta ha aumentado, pero en su caso, no de manera considerable.
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El Día
De acuerdo a cifras de la Dirección General de Movilización Nacional de Chile, en los últimos años la compra e inscripción de armas de fuego por parte de personas comunes y corrientes se ha incrementado de manera sostenida, pasando de 84 durante el primer semestre del 2017 a 95 el 2018, mientras que en el 2019 la cifra fue de 118 en el mismo lapso. Autoridades y Seguridad Pública enfatizan en los riesgos que la gente debe considerar al momento de tomar la decisión.

La llamaremos “Claudia”. Pidió resguardo de su identidad porque desde febrero de este año que no ha vuelto a estar tranquila y dice “vivir con miedo”. Fue víctima de un asalto en su local en el centro de La Serena cuando un grupo de sujetos, mientras se aprestaba a cerrar su negocio, ingresó violentamente. La golpearon e intimidaron durante unos diez minutos mientras retiraban las especies que jamás logró recuperar. Vio cómo la delincuencia se llevaba todo su esfuerzo y trabajo. “Era la segunda vez que me pasaba, pero la primera vez no hubo violencia de por medio, fue sólo un tipo que se robó unas cosas, pero en el episodio de enero vi de verdad mi vida en peligro, y también la de mi nieto que estaba adentro, y que gracias a Dios no salió”, cuenta “Claudia”.

Hizo la denuncia, fue Carabineros, la PDI, pero hasta ahora espera el llamado de alguien que le diga que su caso se resolvió o que ha existido algún avance. “Para mí que en Fiscalía deben haberlo archivado. Hay tantos robos similares que el mío deben haberlo visto a la pasada”, señala la mujer, quien decidió no esperar más a la justicia. Pasaron unas semanas tras lo ocurrido e inició los trámites para comprar un arma de fuego, la que hoy mantiene en su negocio, el que también habita junto a su hija y su nieto en las dependencias interiores. “No queda otra opción. Si vienen otra vez yo ya estoy preparada y no me voy a quedar quieta llorando como la última vez”, dice la comerciante.

 

¿Armándose?

¿Es aislado el caso de “Claudia”?, ¿Los civiles están adquiriendo armas de fuego para defenderse por sí mismos de la delincuencia? Para el diputado por la Región de Coquimbo Matías Walker (DC), “definitivamente sí”. El parlamentario solicitó información sobre la cantidad de armas inscritas en la zona durante los últimos tres años y se llevó una “lamentable sorpresa”. Según los datos entregados la cifra ha experimentado un preocupante aumento. 

Durante el primer semestre del 2017 en promedio, se registraron 84 inscripciones durante el primer semestre, mientras que en el mismo lapso el 2018 hubo 95. En lo que tiene que ver con el año en curso, el número “se dispara” y asciende a 118 durante los primeros seis meses del año. “Quedé muy alerta cuando recibí estos datos. Lo que tenemos aquí es que hay un aumento progresivo de la gente que se está armando, lo que, creo yo es bastante peligroso y habla del miedo que existe hoy en día frente al tema de le delincuencia”, sostiene Matías Walker.

Si bien en el oficio, también se hace alusión a que la cifra de armas entregadas en el marco de la campaña Entrega Tu Arma que llevan adelante Carabineros y el Gobierno, también se ha elevado, el parlamentario no da crédito a que debido a esto exista una especie de “compensación” y que finalmente las que la gente tiene en su poder no hayan aumentado efectivamente. “Esto no tiene nada que ver, porque esas armas que se entregan vienen de otra parte. La gente sabe que hoy en día en las poblaciones, cuyas bandas tienen cada vez un mayor poder de fuego, existen armas que nunca se han inscrito, que son hechizas o robadas, por lo que no inciden en lo que nosotros estamos manifestando”, aclaró el parlamentario.

 

Preocupación transversal

El diputado Juan Manuel Fuenzalida (UDI) también se mostró preocupado por este aumento de armas en manos de la población civil, pero expresó que si cumplen con la normativa establecida por ley, “están en todo su derecho”, frente a la delincuencia que, según dice, está llegando a niveles insospechados. “Hemos llegado a eso, que es lamentable, debido a que durante cuatro años tuvimos una autoridad muy blanda, en la administración anterior, donde el sistema garantista ha sido una piedra de tope para nuestro sistema penal. Obviamente que la sensación de temor lleva a que la gente quiera autodefenderse”, manifestó.

 

Sensación ciudadana

La sensación de miedo ha aumentado, y el ejemplo de “Claudia” que citamos al comienzo de esta nota no es aislado. En La Florida existe la Agrupación de Vecinos Contra la Delincuencia, y su presidente, Francisco Fernández asegura que muchos de los habitantes del sector han optado por este camino al ver que la dotación policial es insuficiente y quedan a merced de los delincuentes. “Es verdad, muchos de nuestros vecinos han comprado armas de fuego, porque han visto que los delincuentes con pistola han llegado a nuestra villa. De hecho, hemos tenido dos casos en el último mes. El de la señora que iba al consultorio en la mañana, y lo que pasó recientemente en el kiosko, donde intimidaron al dueño también con un arma de fuego”, expresó.

 

No es la solución

Pese a que la gente sienta “desesperación por la delincuencia”, es el mismo Francisco Fernández quien indica que no comparte lo que están haciendo sus vecinos. “No creo que sea la solución comenzar a armarse hasta los dientes, porque al final esto puede desencadenar tragedias mucho mayores”, sostuvo.

En la misma línea, los diputados Walker y Fuenzalida, coinciden en que la gente no debe arriesgarse. “Ya vimos el caso del joven que fue apuñalado por arriesgarse a perseguir a un antisocial en el Mall Plaza. Él intentó atrapar al delincuente, algo que debió hacer Carabineros o personal de seguridad del centro comercial. Entonces, pese a que aquí no hubo presencia de arma de fuego, tienes el ejemplo de que correr el riesgo puede traer consecuencias fatales”, consignó Matías Walker.

Fuenzalida, por su parte, dice haber sido víctima de la delincuencia en dos oportunidades, pero pese a ello, no ha barajado la opción de tener un arma en su domicilio. “Yo prefiero entregar todo lo material y proteger a mi familia, porque lo otro se puede recuperar”, expresó.

 

Derechamente un peligro

Pese a que existen una serie de requisitos legales para comprar e inscribir un arma de fuego, según estudios internacionales, la gente no siempre estaría preparada para utilizarlas. Así lo manifiesta la psicóloga de la Universidad Santo Tomás, Marta Torrealba. “El debate sobre si es seguro tener armas para la defensa no es sólo en este país, es una discusión global. Lo que pasa es que la gente común y corriente piensa que está preparada para utilizarlas, pero cuando se encuentra en la situación real, esa preparación sirve de poco, porque tu estado nervioso incluso puede llevarte a un bloqueo mental momentáneo”, expresó la profesional, por lo que recomienda, no adquirirlas, agregando que, “el delincuente, en cambio, en gran parte de los casos está bajo la influencia de alguna sustancia, es avezado, por lo que tiene toda la ventaja y lo más probable es que le quite el arma a la persona y ésta se lleve la peor parte. Además, la gente, en su mayoría, no está dispuesta a matar a una persona, y el arma, en esencia, es un elemento para matar, no para amedrentar como piensan muchos”, expresa.

 

No es cualquier trámite

Comprar un arma de fuego en Chile no es un trámite simple. Por lo mismo, llama la atención que la gente esté dispuesta a realizarlo en tal cantidad. En la actualidad, según cifras policiales, en la Región de Coquimbo existen 20.722 armas legalmente inscritas, distribuidas entre La Serena (7.213 armas), Coquimbo (4.352), Ovalle (4.907), Vicuña (885), Combarbalá (511) e Illapel (2.854).

Pero, ¿qué requisitos se requieren? El General (r) de Carabineros y actual Coordinador Regional de Seguridad Pública, Rolando Casanueva, explica los requerimientos que un civil debe cumplir. “Existen una serie de requisitos fundamentales que son motivo excluyente para la adquisición de un arma de fuego, como ser mayor de edad, contar con una cédula de identidad nacional que acredite su edad y nacionalidad. Además, debe tener sus antecedentes penales impecables y que por ningún motivo reflejen que ha sido condenado por crimen, simple delito o sancionado en procesos relacionados con la ley 19.325 de Violencia Intrafamiliar, y cumplir con un informe psiquiátrico, que tenga también detallado que hay conocimiento del uso de las armas”, explicó Casanueva.

Pero enfatizó en que una vez adquiridas las armas, las responsabilidades continúan. “Estos requisitos son sólo para la tenencia. Tú cuando lo compras tienes que tener conciencia de en qué momento lo puedes llegar a utilizar, no puedes andarla trayendo en la calle, por ejemplo, ya que en Chile los únicos que pueden portar armas son la Fuerzas Armadas, Carabineros, la PDI, Gendarmería, la Dirección de Aeronáutica Civil, y otros civiles que reciban, en casos calificados una autorización para portar un arma corta por un periodo máximo de un año”, puntualizó, agregando que, “cuando un civil la usa en su casa, debe tener cuidado de hacerlo sólo ahí, y que sea en defensa propia, porque si llega a utilizarla, por ejemplo cuando sale persiguiendo al delincuente y le dispara en la calle, estará cometiendo él un delito”, puntualizó.

 

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