• Vecinos denuncian tomas ilegales y problemas de microtráfico en distintos puntos de calle Almagro.
  • La casa ubicada en la intersección de Almagro con Cienfuegos ya había sido desalojada y en los últimos días tuvo un foco de incendio.
  • Vecinos indicaron que existe una gran cantidad de casas ocupadas de forma ilegal, generalmente tomadas desde el rio.
  • Una vivienda ubicada en calle Almagro está en pleno proceso judicial por ocupantes ilegales.
Crédito fotografía: 
Andrea Cantillanes
La madrugada de este jueves se registró un incendio en una casa ocupada ilegalmente que ya había sido desalojada por Carabineros y el municipio hace cinco meses, y tras un recorrido por el sector, un equipo de El Día constató que el problema se repite en varios inmuebles de la calle, generando problemas de inseguridad y comisión de delitos como asaltos, robos y microtráfico en el barrio.

Un incendio en una casa abandonada en la calle Almagro de La Serena encendió las alarmas, no solo de bomberos, sino también de la comunidad, debido a los constantes problemas de inseguridad a los que se han visto enfrentados los vecinos de uno de los barrios con más historia de la capital regional.

La madrugada de este jueves se vivió lo que pudo ser una emergencia mayor, pero que gracias a un pronto aviso pudo evitarse. Las llamas se iniciaron en una casa ubicada en la intersección con calle Cienfuegos, y alcanzaron a llegar a la techumbre de una vivienda colindante antes de ser apagadas por bomberos.

16 casas abandonadas y cuatro de ellas ocupadas registra el catastro de la Oficina de Integración Comunitaria.

Se trata del domicilio del 708, inmueble que en el mes de marzo debió ser intervenido por la municipalidad, con apoyo de carabineros, luego de que tras denuncias de los vecinos se revelara que sus dueños lo habían dejado abandonado y estaba siendo ilegalmente ocupado por terceros.

En esa oportunidad, una publicación de El Día dio cuenta de que el problema se repetía con otras casas de la calle, generando focos de inseguridad y de comisión de delitos, un escenario que a cinco meses del reportaje parece no mejorar y en la cual el reciente incendio significa para los vecinos solo una prueba más del riesgo que corre el barrio, habitado principalmente por personas de la tercera edad.

EL ETERNO PROBLEMA DE LAS CASAS OCUPADAS

La casa fue cerrada y un letrero de “propiedad privada” buscaba evitar que nuevamente fuera tomada por ocupantes ilegales, sin embargo, Inés Machuca, dirigente de la Organización de Fomento Barrio Almagro, indicó que en el último mes “el candado ha sido reventado como en tres oportunidades”, por lo que la solución solo duró solo un par de meses.

Los dueños la habían dejado en abandono, de hecho, el desalojo se concretó gracias a un trabajo de la Oficina de Integración Comunitaria de Carabineros junto al municipio para lograr ubicarlos y que interpusieran una demanda civil para poder intervenir.

El suboficial Mauricio Ruiz, miembro de la oficina como delegado del casco histórico se contactó con una de las dueñas del inmueble y aseguró que los propietarios durante las próximas semanas pondrán una plancha para cerrarla definitivamente, y tienen intenciones de venderla, pero eso aún no han llegado a un acuerdo familiar.

"La intervención mayor en seguridad es en el casco histórico, el alcalde está muy preocupado, porque además se relaciona con el número de denuncias que hay". Gonzalo Arceu, Seguridad Ciudadana La Serena.

En un nuevo recorrido por la calle Almagro, un equipo de El día pudo encontrar otros tres inmuebles en situaciones similares. Jorge Carvajal, el dueño de uno de ellos, hace cinco meses estaba iniciando acciones legales para sacar a una mujer que se apoderó de la vivienda luego de un conflicto que aún se mantiene.

La casa era una sucesión de sus padres, y en ella vivió uno de sus hermanos junto a arrendatarios de las piezas, hasta que falleció. El joven que lo cuidó en sus últimos días quedó a cargo, pero todo se complicó cuando le ofreció alojamiento a una mujer, la que finalmente se negó a dejar el lugar donde hasta el día de hoy permanece, generando varios conflictos con su entorno.  

Carvajal indica que es un caso complicado, y que incluso sus vecinos se han negado a servir como testigos por miedo a la mujer, quién además mantiene la casa en malas condiciones y se ha convertido en un foco de inseguridad para los residentes de la calle.

El caso está en tribunales y junto a sus abogados están esperando la resolución del juez para el procedimiento conocido como “lanzamiento”, en el cual desalojarán a los ocupantes, lo que debiese concretarse en los próximos meses.

Mientras eso ocurre, Jorge Carvajal asegura sentirse en “la indefensión total”, y confirma que la situación del Barrio Almagro ha empeorado a través de tiempo, “a pesar de que cuando éramos jóvenes había una casa de remolienda en el sector, nunca nos sentimos tan inseguros como la gente se siente ahora”, sostiene.

Otro caso es el de dos viviendas de la familia de Juan Antonio Cortés en Almagro con Rengifo. Contactado por El Día, comentó que durante años estuvieron arrendadas, hasta que una fue desocupada y al lugar llegó otra persona, que con el tiempo comenzó a llevar desconocidos allá y terminó ocupada.

Mediante acciones judiciales lograron sacar a los ocupantes, “pero me constó un mundo”, comenta Cortés, quien además lamenta que tras lograr el desalojo, se encontró con que “se robaron los medidores del agua y de la luz, las cañerías, y la casa terminó echa un basural, además después del terremoto de 2015 quedó inhabitable”.

“Al costado izquierdo tenemos otra casa, se la tomaron unas personas que actualmente están ahí, no quieren salir, no están pagando un peso y además están traficando drogas”, agrega el afectado.

TRÁFICO DE DROGAS Y OTROS DELITOS

¿Qué problemas han generado estas casas para los vecinos? Conversamos con varios residentes, todos mayores de edad y pese a que no tuvieron problemas para hablar, si pidieron hacerlo sin revelar sus nombres y sin mostrar sus rostros.

Aseguran que les produce miedo, la mayoría vive solo y se sienten inseguros en sus casas. Es común escuchar ruidos de riñas y asaltos, pero ellos prefieren no asomarse a observar.

Comentan que comúnmente ven consumo de drogas en las casas ocupadas, o transacciones de este tipo en las calles, e incluso traficantes reconocidos en el lugar, quienes además los fines de semana se dirigen al centro de la comuna para venderles estas sustancias a los jóvenes que salen de los bares, “es una situación conocida”, comenta una vecina.

El mismo dueño de uno de estos inmuebles reconoce y lamenta que “tristemente mi propiedad se presta para esto”, por lo que tras recibir aviso de los vecinos él mismo fue a verificar la situación. Una noche se estacionó en una intersección cercana para observar y lo comprobó, “es realmente grave lo que pasa ahí”.

"Hay microtráfico, hace un mes hice la denuncia como delegado del cuadrante al OS7 y realizaron un procedimiento, vamos a intervenir el sector por si las personas están volviendo". Suboficial Mauricio Ruiz, Oficina de Integración Comunitaria Carabineros.

Pero no solo las casas influyen, otra vecina que pidió resguardar su identidad comenta que “hay poca seguridad en el barrio en general”, por lo que se ven constantemente peleas en las calles, protagonizadas por desconocidos.

Incluso, en la misma madrugada del incendio un vehículo chocó contra la pared de una vecina, del móvil se bajaron dos sujetos que se comenzaron a discutir con otras personas, quienes además serían los responsables del ataque al nuevo edificio de calle Rengifo, donde rompieron dos vitrinas grandes.

Meses antes, la misma mujer fue víctima de robo en su casa, aún no sabe cómo ingresaron a su vivienda, pero “me llevaron todo, hasta los galones de gas”, comentó. Para ella, “hace falta mayor vigilancia, incluso los mismos delincuentes botaron una cámara de seguridad que estaba ahí”, señaló.

El suboficial Ruiz indicó estar al tanto de las situaciones, sobre todo el microtráfico. Él como delegado ha tomado la representación de los vecinos que por lo general tienen miedo a denunciar, de esta forma, hace cerca de un mes el OS7 de Carabineros realizó un procedimiento por consumo y microtráfico, “probablemente durante la próxima semana vamos a volver a intervenir el sector por si las personas están viviendo”, indicó.

MUNICIPALIDAD EN ALERTA

Desde el Departamento de Seguridad Ciudadana de la Municipalidad de La Serena, Gonzalo Arceu, jefe de la unidad, señaló que el casco histórico es uno de los principales lugares de acción y una de las grandes preocupaciones del alcalde Roberto Jacob, lo que se relaciona con el número de denuncias.

“Se ha trabajado en el sector con la intervención del Plan Comunal de Seguridad Pública con recursos de la Subsecretaría de Prevención del Delito, se han desarrollado 17 proyectos en el casco histórico y eso implica Barrio Almagro con la instalación de alarmas comunitarias”, señaló.

"A pesar de que cuando eramos jóvenes había una casa de remolienda, nunca nos sentimos tan inseguros como la gente se siente ahora. La indefensión es terrible". Juan Antonio Cortés, dueño de casa ocupada.

Arceu destacó que los principales delitos del sector se piensan tratar con los drones que debiesen estar operativos en las últimas semanas de septiembre, “hay un patrullaje que está planificado para la manzana que involucra todo el Barrio Almagro, por lo tanto vamos a poder monitorear algunas incivilidades que se producen en ese sector”, agregó.

A estas acciones se suman las cuatro casetas móviles de seguridad que implementarán para el casco histórico, y señalaron que seguirán monitoreando las casas abandonadas para evitar que vuelvan a ser ocupadas y cooperando con los propietarios de aquellas que están en causas judiciales, para intervenir con carabineros una vez que se esté en condiciones de desalojar. 

Pros y contras del cambio de sentido en la calle

Un hecho que no pasó inadvertido y que ha influido en la seguridad de Almagro es el cambio de sentido en las calles con el objetivo de facilitar el ingreso de vehículos desde Las Compañías al centro y viceversa.

En este caso, se tomaron vías alternativas en las calles Rengifo y Brasil. Según comentan vecinos, esto ha ayudado en el punto en que los vehículos de Carabineros deben pasar por calle Almagro para llegar a la Primera Comisaría, lo que ha disuadido la comisión de delitos y el tránsito de gente en la noche, aumentando la sensación de seguridad.

Por otro lado, los vecinos de la intersección de Rengifo comentan que en esa esquina el cruce se ha complicado, debido a la gran cantidad de locomoción que transita por ahí, y el poco respeto al paso peatonal, lo que complica principalmente a los vecinos adultos mayores que encuentran dificultades para cruzar y tienen miedo por los peligros a los que se ven expuestas sus casas por el alto tránsito de vehículos.

 

Nuevas alarmas y cámaras en camino

Para el mediodía de este sábado quedó fijada la entrega de nuevas alarmas comunitarias para el sector de Barrio Almagro, lo que se suma a otras acciones que se tomarán en otros puntos conflictivos del casco histórico.

Se inaugurarán dos cámaras de vigilancia en calle Benavente con Las Casas y en Cantournet con Infante, según lo detallado por el Departamento de Seguridad Ciudadana del municipio.

 

 

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