• Los gendarmes aseguran que existe un déficit de funcionarios, por lo que la suspensión de un grupo de estos sin un plan de contingencia habría afectado más a la histórica necesidad de contar con más personal.
  • Por más de una hora y media no se pudieron realizar las visitas a la población penal en el marco de la protesta.
Crédito fotografía: 
Andrea Cantillanes
Según develó El Día, la semana pasada seis gendarmes fueron sorprendidos consumiendo alcohol y drogas al interior del recinto, razón por la que se inició un sumario administrativo, sin embargo, el resto de funcionarios aseguró que no hubo un plan de contingencia para subsanar la ausencia del personal, en un contexto de histórico déficit de plazas en los penales.

Funcionarios de Gendarmería paralizaron funciones la mañana de este martes al interior del Complejo Penitenciario de La Serena, en Huachalalume, para protestar por la falta de personal que habría dejado un procedimiento en el cual se suspendió a parte de la dotación de uniformados.

Este viernes un grupo de gendarmes fue sorprendido presuntamente consumiendo alcohol y drogas al interior del centro penitenciario, tras lo cual la dirección regional intervino para realizar un sumario administrativo que busca esclarecer el hecho y la participación de los involucrados en él, dejándolos fuera de sus funciones mientras se desarrollan las indagaciones.

280 gendarmes aproximadamente atienden a la población penal según lo indicado por los manifestantes.

En contacto con Radio Mistral (95.1), los representantes del movimiento explicaron que en la actualidad existe un déficit de en el cuerpo de funcionarios penitenciarios que, por la cantidad de internos, debiese alcanzar las 500 plazas, pero en la realidad están compuestos por no más de 280, a los que se suman otros que no cumplen funciones al interior de Huachalalume.

Es en este escenario, explicaron, es que la suspensión del grupo en cuestión afectó de manera directa el trabajo con los internos, por lo que solicitaron la presencia del nuevo director regional, el coronel Leoncio Hidalgo, quien este lunes asumió la cabeza de las oficinas regionales, para plantear la molestia por no contar con un plan de contingencia que permitiera garantizar la correcta dotación de funcionarios, considerando las bajas temporales.

A primera hora paralizaron funciones para hacer presión y llegadas las 10 de la mañana no se permitió el ingreso de quienes llegaron a las visitas a la población penal, a la espera de que se hiciera presente Hidalgo, quien a juicio de los gendarmes “lamentablemente ha alargado este proceso, que se trataba solo de una conversación y de planteamiento de problemas”, sostuvo el suboficial mayor Víctor Suazo.

CUESTIONAN PROCEDIMIENTO.

El funcionario planteó que pese a estar de acuerdo con que se realicen procedimientos para desvincular a quienes falten a los principios de gendarmería, y se investiguen los hechos, “se hizo de pésima manera, primero tienes que buscar la forma de reponer para cumplir con los servicios, porque significa recargar a los demás que tendremos que tener a la gente trabajando los sábados y domingos de cada mes, porque no les vamos a poder dar días libres por falta de personal. Esa diligencia no se tomó”, aseguró.

"Los procesos tienen que llevarse a cabo y esperamos que se cumpla el principio de inocencia de cada uno y se siga la investigación. No estamos en contra de esto, sino de que no se hagan bien las cosas". Suboficial mayor Víctor Suazo, Asociación de Funcionarios Penitenciarios.

Sobre las supuestas conductas de indisciplina, el gendarme señaló que “claramente se alejan de los valores incluso familiares, más que institucionales, pero los procesos tienen que llevarse a cabo y esperamos que se cumpla el principio de inocencia de cada uno y se siga el curso de la investigación. No estamos en contra de esos procesos, estamos en contra de que no se hagan las cosas bien, de que no se tomen los planes de contingencia”.

En este sentido agregó que “no somos culpables de lo que ellos hagan bien o mal, somos trabajadores como todos los demás y merecemos el día libre como cualquier otro. Que se investigue y sancione a quien se tenga que sancionar”.

HISTÓRICAS DEMANDAS.

No se trataría de un problema puntual, a lo largo de los últimos años los gendarmes han hecho ver su malestar por una “deuda país” con el gremio, por las dificultades a las que se enfrentan en el ejercicio de sus funciones.

Poco personal y largas jornadas de trabajo, con pocos días de descanso, son algunas de las situaciones conocidas, que incluso a nivel regional tuvieron ribetes cuando a través de un reportaje de El Día se conocieron casos de jóvenes que incluso de a poco han ido cuestionando su vocación al encontrarse con una realidad distinta a la que imaginaron que tendrían al entrar, sobre todo para quienes cumplen labores de centinelas, que en algunos casos se presentaron incluso con colapsos producto del estrés, depresión por la soledad, e incluso suicidios hace un par de años.

"En el caso de aquellos uniformados detectados en el CP, se instruyó inmediatamente un sumario administrativo, para determinar los grados de participación y eventuales responsabilidades en los hechos”. Gendarmería.

La situación incluso desencadenó en movilizaciones para pedir redistribución de personal, y el problema escapa a las garitas, ya que según indicaron los gendarmes en el contacto radial de este martes, “hay una deuda con las políticas de Estado, ya que nunca hemos podido establecer dotaciones reales para nuestras necesidades, de cumplir con estándares internacionales para así también disminuir el riesgo de violencia en la población penal. Falta reconocimiento estatal al personal que arriesga su vida diariamente con la población penal, porque atendemos a un grupo humano que se alejó de las normas sociales”, sostuvieron.

Resulta que “los estándares indican que debiese haber un funcionario por cada dos internos, sabemos que los recursos son escasos y eso es imposible, pero una proporción de uno por cada cinco para nosotros sería ideal. Esperamos la cordura de nuestra jefatura, entendiendo que ellos son quienes administran este sistema”, sostuvo el suboficial Sánchez, de la Asociación Nacional de Suboficiales.

UN PROBLEMA QUE ATENDER.

Si bien condenaron los actos de indisciplina y reconocieron que puede afectar a la opinión que la comunidad pueda tener sobre los gendarmes, “creemos que debe haber algún tratamiento psicológico o psiquiátrico que pueda detectar a tiempo el personal que pueda estar involucrado en el consumo de algina sustancia”, indicaron.

“se necesita rehabilitar, tratar de ayudaros. Si llegaron a consumir esas drogas es porque Gendarmería también tiene parte de culpa, hay un aislamiento de sus familiares, no tienen tiempo libre para ir a verlos y lamentablemente la soledad los lleva a este tipo de cosas”, agregaron.

Hasta el cierre de esta edición no hubo una respuesta oficial por parte de Gendarmería tras la reunión en el penal, tampoco por parte de los funcionarios que solicitaron la presencia de Hidalgo. 6301i

ADOPTAN ACCIONES PARA CUBRIR PUESTOS

Desde la dirección regional de Gendarmería indicaron que la Subdirección Operativa adoptó las acciones necesarias para cubrir los puestos de trabajo más sensibles para mantener el funcionamiento normal del recinto. 

Por otro lado, "lógicamente siempre nos gustaría contar con mayores recursos y entendemos la preocupación que medidas de esta índole pueden tener en el personal, pero acá el tema de fondo es la probidad funcionaria y el compromiso que debe tener cada integrante de la Institución con la labor que desarrollamos".

En este sentido sostuvieron que el trabajo por reinsertar a las personas privadas de libertad "se traduce en el aporte a la seguridad pública mediante la disminución de la reincidencia delictual y para ello requerimos funcionarios que sean verdaderos agentes de reinserción".

 

 

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