• El día lunes un joven cayó abatido tras intentar asaltar a un coronel en retiro de Carabineros quien repelió el ilícito. La balacera se produjo entre medio de los automóviles de los estacionamientos.
Crédito fotografía: 
Lautaro Carmona
Ante el revuelo que causó, primero el homicidio de un ciudadano colombiano en Coquimbo, y el pasado lunes la muerte de asaltante venezolano quien fue abatido por un coronel en retiro de Carabineros, representantes de los extranjeros residentes alzan la voz y denuncian que desde el mes de enero han llegado organizaciones delictuales de extrema peligrosidad a la región. De hecho, el último fallecido –de Venezuela- estaría vinculado a una conocida banda denominada “Los mochileros”. Los presidentes de las agrupaciones quieren ponerle atajo a esta situación, ya que insisten en que todavía la gran mayoría de quienes ingresan al país “son gente de esfuerzo que viene a trabajar”.

No se trata de estigmatizar, sino de informar respecto de una situación que les afecta a los propios migrantes y a la comunidad en general. De hecho partiremos esta crónica dejando claro que según datos entregados por las policías, los extranjeros residentes en Chile, en su gran mayoría viene al país a aportar y en busca de un mejor futuro. En ese sentido tienen una incidencia en la comisión de delitos que es inferior al 2%, algo marginal. 

Pero existen hechos concretos que son ineludibles: los dos últimos eventos policiales de mayor connotación público-social ocurridos en la zona han tenido como protagonistas a ciudadanos extranjeros. 

Hechos concretos

El pasado 3 de junio un joven colombiano de 25 años, fue encontrado muerto en el sector de Avenida El Sauce, en Coquimbo. El hallazgo se produjo durante la madrugada y el cuerpo mantenía una herida cortopunzante de tres centímetros de profundidad a la altura del corazón. 

Nadie vio nada, y la investigación por parte de la Brigada de Homicidios de la PDI continúa su curso. Sin embargo, la principal hipótesis apunta a que el homicidio tuvo su origen en un ajuste de cuentas producto de rencillas anteriores. Dicha tesis se sustenta en buena medida en el relato de los vecinos del último domicilio que tuvo el individuo donde residió durante un tiempo junto a otros compatriotas.

Tuvo bastantes inconvenientes con la arrendataria quien debió pedirle que abandonara el lugar junto al resto de los extranjeros que vivían allí. El problema, es que pese a que el joven ya no estaba, en reiteradas oportunidades un grupo de sujetos habría ido hasta la casa a buscarlo de manera violenta. Incluso, “la última vez ingresaron y reventaron los vidrios de las ventanas pensando que él estaba ahí, y le gritaban que saliera”, sostuvo una vecina en su momento. 

El asalto en el strip center

Fue el hecho ocurrido la mañana del lunes el que volvió a tener a un extranjero como actor principal. A eso de las 09.35 horas un sujeto de nacionalidad venezolana abordó violentamente a un coronel en retiro de Carabineros para asaltarlo y quitarle el bolso en donde llevaba la suma de 25 millones de pesos.

No logró su cometido, ya que una vez que intentó huir la víctima sacó su arma debidamente inscrita e hizo uso de ella disparando, y abatiendo el delincuente -quien también estaba premunido de un arma de fuego- en el lugar. Se presume que no actuó solo y que al interior de un automóvil lo esperaba un grupo de sujetos también de nacionalidad venezolana que se dieron a la fuga cuando vieron que se inició la balacera, pero aquello aún es materia de investigación. 

Generalización

“Siempre que pasan estas cosas, la gente nos mete a todos en el mismos saco, que los extranjeros aquí, que los extranjeros allá, pero yo te digo, aquí los que cometen delitos así, son minoría”, afirma la residente y representante de la comunidad venezolana en la zona, Laura Guedez. Esto, lo corrobora el general de Carabineros Jorge Tobar, jefe de la IV Zona policial.

“Tenemos que creer en lo cuantificable, en lo medible. De acuerdo a mi experiencia en delitos  en términos generales nunca más del 2% de los que se comenten tienen como autores a extranjeros. Podemos encontrar lugares en donde la cifra puede crecer al 4%, pero eso está dado por la gran cantidad de extranjeros que hay, por tanto, siempre tenemos que tener en cuenta que el 98% o el 96% de los delitos son causados por compatriotas, por chilenos”, manifestó Tobar. 

Lo mismo afirmó Cristian Müller, Jefe del Departamento de Extranjería y Policía Internacional de la PDI de La Serena. “Sobre la incidencia en la participación de extranjeros en la comisión de hechos ilícitos u actos atentarios contra las personas y propiedad, en la región y de acuerdo a los antecedentes que maneja el departamento de migraciones, esto representa una incidencia muy baja”, sostuvo. 

Preocupación en las comunidades

Lo dice Laura Guedez y lo ratifica la policía: quienes mayoritariamente comenten los delitos en Chile son los chilenos. Sin embargo, desde la propia comunidad venezolana ponen la voz de alerta y señalan que últimamente, específicamente desde el mes de enero se han hecho presentes en la zona compatriotas que tendrían características diferentes a las de los demás integrantes de la comunidad. Aquello lo han hecho saber, según dicen, a diversas autoridades de la región, pero no los han tomado en cuenta. 

Pero, ¿qué tienen de diferente estos ciudadanos de Venezuela? Según información entregada por los propios migrantes, estos serían quienes “a diario se pueden ver pidiendo dinero en las calles, que primero emigraron a Perú y que ahora vinieron a Chile a cometer acciones reñidas con la ley”. Estarían presentes en Antofagasta, en lo que respecta al norte del país, y en la región, en La Serena, Coquimbo y Ovalle. Más al sur, en Valparaíso Santiago y Concepción.

“Muchos de ellos tienen prontuario en Venezuela, y cometieron delitos en Perú, pero de alguna forma entraron al país”, relatan representantes de comunidades extranjeras que quieren hacer visible esta situación. 

Incluso, desde la comunidad venezolana residente, afirman que en principio recibieron bien a estos grupos, les dieron alojamiento y comida, pero luego se dieron cuenta que ellos “andaban en malos pasos”. A uno de estos grupos denominado “Los Mochileros”, habría pertenecido Johan Brito, el sujeto involucrado en el asalto y fallecido en el strip center quien era bastante conocido entre sus compatriotas que viven en La Serena, precisamente porque les habían prestado ayuda a él y a sus amigos. 

De hecho, cuentan detalles del delito que hasta ahora no han sido develados y que tienen que ver con que los individuos involucrados habrían sido cinco, contando al fallecido y que el resto habría huido a bordo de un automóvil que se ve en el video que se ha viralizado en redes sociales. 

“No queremos que personas como estas echen a perder la reputación que tenemos los venezolanos en Chile, donde al venezolano siempre se le ha visto como gente trabajadora, porque lo somos. Todos somos muy educados, los que llegamos desde la primera tanda en el 2016, pero ya el que está llegando caminando es lo peor de Venezuela, que lamentablemente ahora está llegando a Chile, un país que nosotros queremos tanto, a cometer delitos muy peligrosos”, expresó Laura Guedez, quien hace un llamado a las autoridades “para que esto no se les escape de las manos”. 

Colombia de antaño 

El colombiano residente Gustavo Díaz, Presidente de la Agrupación Colombia Somos Todos, lleva 20 años en Chile y llegó en una época en que la delincuencia en general no adquiría los niveles que tenemos ahora. Vino al país “de paseo” y se quedó para siempre, logró estabilidad económica y de inmediato fue a buscar a su familia al país cafetero. Asegura que nunca había sido discriminado porque los colombianos siempre tuvieron un buen comportamiento, el que sin embargo, reconoce ha ido empeorando.

“Han existido ciertos casos que yo no puedo taparlos, porque así como la mayoría de la gente que ha venido es buena, lamentablemente también hay personas cuyo comportamiento se ha desviado y ha perjudicado a la colonia colombiana”, expresó Gustavo. 

Ve con preocupación el que no se le ponga atajo a esta situación, porque según afirman, podría desbandarse.

“Uno ve muchas cosas. Conoce casos, pero tampoco podemos hacernos cargo de todo lo que hacen lo demás colombianos. Por ejemplo, en el caso del joven que falleció en una riña el otro día en Coquimbo, que lamentablemente no tenía familia acá, de eso nosotros nos enteramos por el diario y es un drama porque recién ayer entregaron el cuerpo, pero yo no lo conocía, no sabía qué hacía ni de donde era, aunque hay que ver la parte humana de él también”, enfatiza, agregando que, quienes hacen las cosas bien, “tratamos de juntarnos entre nosotros, entre la gente buena y apartarnos de la gente que hace cosas que no corresponden”, insiste, aseverando que todavía, “los colombianos que vinimos a aportar, somos más”. 

 

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