Crédito fotografía: 
Lautaro Carmona
Según cifras de la CONASET, el último catastro del 2018 arrojó que la capital regional sólo es superada por la comuna de Maipú, en la Región Metropolitana. Las autoridades y los propios motoristas se muestran preocupados sobre todo luego del fatal accidente del domingo en la noche, en Coquimbo, y que en los últimos dos años, en la zona, tanto los siniestros como los fallecimientos muestran un aumento sostenido.

El día después del accidente, ya no quedan indicios de lo ocurrido la noche anterior. Pese a la magnitud de lo sucedido pasadas las 21 horas de este domingo, todo se desarrolla de manera normal en el sector del Barrio Industrial en Coquimbo. De hecho, algunos de los trabajadores del lugar todavía no se enteraban de lo ocurrido cuando llegamos al sector. Eso sí, todos aseguran que en aquella intersección, tarde o temprano ocurriría “algo”, ya que, dicen, tanto automóviles como motociclistas la utilizan “como una pista de carrera y no respetan nada”. 

Y ese presagio finalmente se cumplió, cuando un motociclista identificado como Marcelo Fernando Araya Rivera (42) que se trasladaba por el lugar, de sur a norte por la caletera de la Ruta D409, fue impactado por un vehículo todo terreno a la altura de la calle siete. 

Todavía no se esclarecen las  causas del trágico episodio, y durante la mañana pudimos ver llegar hasta el sitio del suceso a personal de la SIAT (Sección de Investigación de Accidentes de Tránsito) de Carabineros, a chequear las cámaras de seguridad, pero hasta ahora no se puede ni descartar ni aseverar ninguna hipótesis. Así lo informó el capitán César Lillo de la SIAT, quien precisó que “todavía es demasiado prematuro para realizar aseveraciones, antes de que podamos dar una causa con claridad, pero se están realizando los trabajos”, manifestó. 

Consultado respecto a si existía presencia de alcohol tanto en el conductor del Jeep como en el propio motorista tampoco entregó información, sin embargo, fuentes a las que tuvo acceso El Día señalaron que, al menos el conductor del automóvil, no presentaba indicios de haber bebido, y respecto a Araya Rivera, los exámenes toxicológicos sólo los determinaría el Servicio Médico Legal mediante la autopsia de rigor.

“No podemos aseverar ninguna tesis. Lo positivo es que contamos con un registro visual, que son las cámaras del centro empresarial, que serán de gran utilidad al momento de tener que establecer la dinámica de lo que ocurrió”, expresó Lillo. 

¿Imprudencia?

Cierto, sólo la investigación de la SIAT será la que determinará las responsabilidades, pero, de acuerdo a los primeros antecedentes recabados en el lugar y por gente que tuvo acceso al video de las cámaras de seguridad, la causa más probable del accidente habría sido la imprudencia del conductor de la motocicleta, quien venía por la caletera e intentó virar para devolverse sin darse cuenta que el jeep se venía encima. Pero eso está por verse.

Una tragedia que deja lecciones y que llama, tanto a las autoridades como a la comunidad, a poner la voz de alerta respecto al buen uso de un medio de transporte como la motocicleta. Es el propio capitán Lillo, quien sin referirse a este caso en particular, enfatiza en el peligro que pueden significar estos vehículos si no son conducidos con prudencia.

“El principal problema que tenemos con las motos particulares es el exceso de velocidad. Y, por otra parte, también están las maniobras que realizan y que llevan a que se generen los accidentes”, expresó, agregando que éstos, casi siempre producen más daño en el conductor, de lo que podría provocar un accidente en automóvil.

“Al viajar en una moto la persona está mucho más expuesta que un conductor de auto al no contar con la protección de la carrocería. Además, al ser más pequeñas, pueden pasar desapercibidas en ciertos lugares en horarios de poca luminosidad”, expresó Lillo. 

Falta cultura vial

“Aquí lo que falta es cultura vial en general”, indica Daniel Soto, gerente de operaciones del Centro Empresarial, a quien llamaron la misma noche del sábado para avisarle de la trágica situación. Asevera que, pese a que no sabe cuál fue la causa de este accidente “aquí las carreras y el exceso de velocidad, sobre todo los fines de semana, son terribles. Alguien tiene que hacer algo. Yo, por mi parte llamo a los jóvenes a tener una mayor responsabilidad”.

Melisa Figueroa, trabajadora, enfatizó en lo mismo. Precisó que no es la primera vez que se registra un accidente en motocicleta en el sector durante este mes, y que es algo recurrente. De hecho el año 2016 un conocido hincha de Coquimbo Unido perdió la vida en un hecho similar. “Y ahora este mes ya tenemos dos casos, uno donde la persona sólo resultó accidentada y éste, donde lamentablemente el caballero falleció”, manifestó Melisa. 

“Siempre es la imprudencia"

El seremi de Transportes de la Región de Coquimbo, Juan Fuentes, admitió que en el lugar donde falleció el motociclista falta luminosidad, lo que, sumado al exceso de velocidad de los conductores sería un factor de riesgo.

“Sin duda que aquí tenemos que hacer algo respecto, vamos a ver con el municipio que se pongan las luminarias correspondientes”, expresó Fuentes, quien sin embargo, aseveró que el factor de origen de cualquier accidente es la imprudencia de los conductores. “Ese siempre será el factor que más influye. Por más que pongamos señaléticas, luces, semáforos o lo que sea, si el conductor no pone de su parte, los accidentes continuarán ocurriendo”, precisó. 

Un triste final

Más allá de responsabilidades, el hecho dejó a una familia destrozada. El Día se puso en contacto con familiares quienes durante la tarde esperaban en el Servicio Médico Legal, a la espera del cuerpo de su ser querido. 

Marcelo Araya tenía cuatro hijos, y en el último tiempo junto a su esposa habían emprendido un negocio de estampado de poleras. Vivían en Sindempart, Coquimbo, pero él era serenense, amante del fútbol, las motocicletas y los deportes extremos en general. 

Conocedores del tema

Desde la empresa de motocicletas ToninoCenter, Juan José Gómez, experto en el tema, explica que efectivamente las motocicletas son más riesgosas que otros medios de transporte, pero “toda va en lo cuidadoso que sea el conductor. Obviamente, nosotros tenemos que estar más alerta”, expresó. 

Respecto a los cuidados que debe tener un motociclista en términos de equipamiento, si bien a lo único que obliga la ley es al uso del casco, lo ideal sería que llevarán guantes y la chaqueta protectora “que tiene hombreras y coderas y que pueden ser muy útiles en caso de caídas”, indicó. 

Consultado respecto a las imprudencia que con mayor frecuencia cometen los motociclistas, señaló ésta era “la velocidad. A los motociclistas nos gusta correr, entonces mentalmente eso hace que uno se concentre en eso y no en lo que existe alrededor”, puntualizó. 

CONASET llama a la prevención

Desde la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (CONASET) se mostraron preocupados por lo que ocurre en la Región de Coquimbo, sobre todo en los últimos dos años donde la cantidad de accidentes con motocicletas involucradas, ha experimentado un crecimiento sostenido. En el 2018 se registraron 308 y en el primer semestre de este 2019 hubo 151. Es decir, de seguir a este ritmo el número de siniestros volvería a sobrepasar los 300, lejos de los 262 del 2017. 

En lo que tiene que ver con fallecidos, la cifra no es más alentadora. En el 2018 hubo 8 fallecidos en todo el año, y en el primer semestre del 2019 ya suman seis, es decir, proporcionalmente se podría llegar a un lamentable récord de 12 muertes. 

Un dato no menor es el que se produjo en el año 2018, cuando de los 8 fallecidos cinco fueron en La Serena, situándose la capital regional en el segundo lugar como la comuna con más muertes en accidentes de este tipo sólo superada por Maipú, en la Región Metropolitana. 

 

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