A unos días de su elección como concejal de La Serena, el periodista de televisión y radio, se refiere a los principales focos que centrarán su atención en la mesa municipal y a la preocupante abstención de votantes que se registró en las urnas.

El militante histórico de Renovación Nacional (RN), quien durante 36 años fue gerente de la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) en la región, tuvo un domingo muy agitado. A las 8 horas se levantó para ir a sufragar al Liceo de Hombres de la ciudad y luego de esperar media hora para que se constituyera su mesa, se dedicó a conversar y saludar a la gente.

La tarde estuvo tranquila. Después de un almuerzo en familia, Alejandro Pino Uribe se fue a descansar. Mientras su esposa y amigos se encontraban en el Hotel Costa Real esperando el computo final, él esperaba paciente en la comodidad de su hogar”. “Yo quería ir cuando estuviera todo decidido, así que cuando llegué ya era claro que había salido electo”, comenta.

Sobre el triunfo, señala que la clave estuvo en “no hacer discursos panfletarios. No hice puerta a puerta, ni tampoco entregué afiches, sino que me hice cargo de mi historia, comencé a racionalizar la información a través de redes sociales y la gente se comenzó a acordar de mí”, destacando que “fue una campaña familiar muy interesante, pues no se hablaba de política, se discutían las necesidades de las personas”.

¿Cómo se ha manifestado el cariño de la gente?

“Tengo la suerte de ser muy viejo (ríe), por lo que tengo buenas amistades que he cosechado a lo largo de mi carrera. Vivir tantos años en La Serena hace que mucha gente te conozca. Lo único que he recibido ha sido cariño y aprecio”.

¿Cuál será su principal aporte?

“Tengo muy clara mi declaración de principios y me voy a ceñir a eso. Quiero recalcar que voy a ser concejal por un periodo, es un compromiso. Por otra parte, quiero decir que no voy a viajar al extranjero con fondos municipales y no haré política. Lo que yo voy aportar es lo que aprendí en la empresa privada, que es el trabajo de gestión, planificación estratégica, lectura de balances, en definitiva, sé lo que es trabajar para enderezar números que están torcidos”.

“Quisiera tener una visión independiente de las finanzas municipales y no es que esté acusando a alguien de robar dinero. Aquí, la idea es buscar la forma en que el déficit financiero que tiene la municipalidad se pueda transformar en superávit y de esta manera, invertirlo en beneficio para la comunidad. En este sentido, no aceptaremos corrupciones institucionalizadas, como por ejemplo, aprovecharse de los recursos municipales, ya que mientras estemos en números rojos se debiera aplicar una política estrictita de contención de gastos”.

Y las principales medidas que tomará…

“Cumplir con el deber que exige la ley, que tiene que ver con la adecuada aprobación de proyectos y la fiscalización, lo que no significa que uno tiene que estar sospechando de todo el mundo, pero sí implica racionalizar bien si un proyecto cumple con las demandas ciudadanas. Vuelvo a repetir que no aceptaremos ningún acto de corrupción”.

En este sentido, ¿cuál será el foco?

“Será escuchar las necesidades de la gente. Yo dividiría los problemas de La Serena en prioridades, donde lo primero sería poder caminar por la ciudad sin que te asalten y para eso tenemos que generar un sistema coordinado para darle estabilidad emocional a las personas”. Por otro lado, si queremos ser foco de atracción turística, hay que tener una ciudad limpia y ordenada, por lo que hay que educar a la gente al respecto y revisar los contratos de basura”.

“También me interesa mucho la cultura, que tiene que ver con la imagen de la ciudad, darle ese prestigio que atrae negocios y turistas. La idea es otorgarle a La Serena, incluyendo a los pueblos rurales, esa dignidad de comuna antigua, que viene de la época de la colonia. No tenemos que arrepentirnos de nuestras raíces”.

¿Cómo explica el tema de la abstención histórica que tuvimos para estas elecciones?

“Esa es la respuesta de la gente a toda la política chilena. No es una protesta contra el actual Gobierno, sino que es en contra de toda la política. Es una situación transversal, que afecta a todos los partidos, porque acá todos perdimos la confianza de la ciudadanía. La abstención se produce por la forma en que ha trabajado el Gobierno y por la forma en que la oposición ha actuado”.

“Yo soy partidario de la convivencia cívica con quien es políticamente distinto a ti. Aquí no se trata de tener votación obligada o voluntaria, porque las personas igual encontrarán la forma de demostrarle al sector político que no están de acuerdo con ellos”.

A su juicio, ¿qué produce el descontento?

“La poca alternancia de los cargos. Hay gente que vive de la política y que pasa de un cargo a otro. En la historia, todos los gobiernos y ninguno se salva, llenan los cargos con gente que tiene habilidad política, pero que no tiene capacidades para la labor, es lo que ha pasado con el Servicio Electoral, Registro Civil y Sename. Lamentablemente, esta abstención le resta credibilidad a la democracia y erradicar el mal concepto que se tiene de la política tomará décadas”.

¿Cuál sería el remedio?

“Pondría una ley para que en las próximas elecciones ninguno de los que está se presente. Es radical, pero es necesario que aparezcan rostros nuevos”. 6001

 

 

 

 

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