• “Después de más o menos quince días prisionero, me dejaron libre sin firmar”
    “Después de más o menos quince días prisionero, me dejaron libre sin firmar”
El médico serenense, René Nahmías, apoyó las cuatro candidaturas presidenciales de Allende, 1952, 1958, 1964 y 1970 > El militante del PS se salvó de ser fusilado por la “caravana de la muerte” gracias a la gestión de Ariosto Lapostol

Hace unos cuantos meses, René Nahmías dejó de ejercer la pediatría, vocación profesional que primó por sobre cualquier otra cosa, incluyendo la política, y por la cual este militante del Partido Socialista rechazó una candidatura senatorial ofertada por su entrañable amigo Salvador Allende, a quien conoció en los años ‘50.

LA FRASE

Salvador Allende nunca quiso hacer un gobierno marxista, es mentira. Él quería una revolución pacífica y lenta, no una cosa violenta, él era enemigo de la violencia

Exregidor de La Serena antes del golpe militar, tras este hecho y luego de estar detenido en dos ocasiones en el ex Regimiento Nº21 Arica, y de salvarse en la segunda oportunidad de ser fusilado junto a las víctimas del 16 de octubre -paso de la Caravana de la muerte-, fue relegado a Vallenar donde permaneció hasta 1982, cuando decide regresar a La Serena.
En los años posteriores junto a su señora, Daisy Rozas, luchan férreamente por el regreso a la democracia, transformándose en dos de los articuladores del No en La Serena. A finales de los ‘80, por petición de su amigo Ricardo Lagos, funda el Partido Por la Democracia en la región, el mismo que a nivel regional presidió por algunos años.
Durante las primeras elecciones de vuelta a la democracia postula por el Séptimo Distrito y no es electo, aunque obtuvo la segunda mayoría.
En el año 2000 se retira de la política porque considera que en ella sólo priman el poder y las ambiciones personales. El “díscolo” doctor Nahmías, en el marco de la serie “Protagonistas del Día 11”, nos recibió en su hogar, el mismo en el que ha acogido a personeros relevantes de la política chilena como el mismo Ricardo Lagos, Jorge Arrate, Ricardo Nuñez, entre otros.
-¿Cómo recuerda los días previos al 11 de septiembre de 1973?
“Había una gran agitación social, por un lado estaba la gente de la Alianza con Patria y Libertad, en el otro los socialistas y la gente que no era del partido, pero que estaba con nosotros, enfrentados a pedradas entre calles Cordovez y Prat”.
“Llegó el tiempo malo en que las cosas se hacían insufribles, a raíz de lo que dijo Carlos Altamirano -senador de la UP que pidió el levantamiento de la Armada- , yo me enteré en Santiago de esto y pensé que las cosas se iban a poner mucho peor, el 10 de septiembre volví a Coquimbo para contarle a los compañeros socialistas, les advertí que esto se venía y no me creyeron”.
-¿Dónde estaba el día 11?
“El golpe ocurrió y detuvieron a varios militantes de Coquimbo, yo estaba en mi casa y pensé, socialista totalmente ubicable por los cargos públicos,pensaba estos me van a agarrar , el primer día arranqué hacía un sector rural donde unos amigos campesinos que conocía, llevaba una radio a pilas en la que escuchamos sobre la muerte de Salvador, allí lloré. De madrugada volví, llegué al Hospital de La Serena donde trabajaba, no tardaron en detenerme, me retuvieron un día y me liberaron, a los pocos días me detuvieron nuevamente y permanecí allí por casi veinte”.
-Según usted¿Cómo se gesta la intervención militar?
“Tras lo de Altamirano, fue Toribio Merino quien propició el golpe más que Pinochet”.
-¿Toribio Merino fue el articulador?
“Claro que sí, porque aparentemente Pinochet era amigo de Salvador Allende, y hasta se daban la mano, fue de una hipocresía, pero terrible”.
-¿Usted fue torturado?
“Tortura física no, no me golpearon, fue tortura sicológica, pero no sé cuál de ellas es peor. Era una celda de 50 cm por un metro, silla ninguna, oscuridad absoluta. Si uno no se vuelve loco las primeras 24 horas puede aguantar y yo lo hice, estuve quince días así”.
-¿Cuál era la acusación en su contra?

LA FRASE

Era una celda de 50 cm por un metro, silla ninguna, oscuridad absoluta. Si uno no se vuelve loco las primeras 24 horas puede aguantar y yo lo hice, estuve quince días así

“El militar que me interrogaba me decía: ‘Usted fue a Santiago a buscar armas para sus compañeros en clandestinidad’, y yo le respondía: ‘no, eso no es cierto, sí efectivamente fui a Santiago, no a buscar armas sino medicamentos, no fui en mi auto sino en la ambulancia del servicio, y de paso los medicamentos los trajé y la factura se la entregué al farmaceútico del Hospital de La Serena y son cosas que usted puede confirmar’”.
-¿Cuándo queda en libertad?
“Después de más o menos quince días prisionero, me dejaron libre sin firmar. Un día estaba en mi consulta y llega el coronel Ariosto Lapostol a cargo del regimiento en esos tiempos, me dice ‘doctor, yo quiero que usted sepa algunas cosas que usted ignora, estaba en la lista del general Arellano Stark y yo lo borré, y cuando llegó la caravana vio que usted estaba borrado, preguntó y le respondí que usted ya se había ido’. Todos los que estaban en la lista iban a ser fusilados y lo fueron, o sea que Ariosto Lapostol me salvó la vida”.
-¿Supo usted por qué lo hizo?
“Sólo se remitió a decirme ‘lo hice porque si lo dejaba aquí, a usted lo iban a matar’”.

 

ALLENDE PACIFISTA. -¿Qué le diría a quienes dicen que Allende quería establecer una segunda Cuba?
“Salvador Allende nunca quiso hacer un gobierno marxista, es mentira. Él quería una revolución pacífica y lenta, no una cosa violenta, él era enemigo de la violencia”.
-Entonces, ¿Fue un error la visita la visita de Fidel Castro si Allende buscaba un gobierno pacifista?
“Pienso que sí, porque en primer lugar este país no tiene nada que ver con lo que pasaba en Cuba, y eso lo comprobé. De hecho, Allende nunca quiso asemejarse a Castro”.
-¿Hubo intervención de EE.UU. en el derrocamiento de Allende ?
“Absolutamente, primero porque Richard Nixon -presidente de EE.UU. al momento del golpe- y su mano derecha, Henry Kissinger, no quería el socialismo en Chile, por eso mandaba dinero a través de la CIA y eso está comprobado. Y cuando Allende llegó al poder, la furia de los americanos se hizo notar”.
-¿EE.UU. boicoteó a Allende?
“Totalmente, le quitó los créditos y le quitó todo, por eso llegó un momento en que Chile estaba absolutamente desabastecido, porque la gente de derecha le bloqueó todas las posibilidades, aunque alcanzó a nacionalizar el cobre”.

DECEPCIONADO DE LA POLÍTICA. -¿Su relación con la política?
“Llegó un momento en que vi que la política era muy sucia, la política era el poder por el poder, no por la gente, y hoy día sigue igual, yo lo he visto. Me di cuenta y no me gustó más, por ello me retiré a mi casa”.

El médico rechaza ser senador

••• En una oportunidad Salvador Allende le ofrece a usted ser senador, ¿Por qué rechazó esa oferta?
“Él era vicepresidente del Senado, y me dice: Quiero que trabajes conmigo, para eso quiero que seas senador, y le respondí muchas gracias, Salvador, pero no tengo interés en ser senador, yo prefiero seguir siendo médico, y me insistía: Pero yo te hago la campaña, te la financio, pero no acepté. Si bien me pareció una oferta interesante, para mí la medicina siempre estuvo primero, lo bueno fue que esto no significó que nuestra amistad se terminara. En su defecto me mandó como diplomático a Uruguay y ahí estuve un año”.

 

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