• Humberto Burotto se desempeñó como director de Coordinación Interministerial del Ministerio Secretaría General de la Presidencia entre 2003 y 2006
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El sociólogo compite con el exdiputado Fuad Chahín por el liderazgo del partido en las elecciones internas del próximo 27 de mayo. En entrevista con Radio Mistral, entregó sus definiciones y planteó que, a diferencia de Chahín, su propuesta parte desde las bases falangistas y no desde los cargos de representación popular.

Perteneciente al ala más “progresista” del partido, Humberto Burotto Guevara compite con el exdiputado Fuad Chahín por la presidencia de la Democracia Cristiana en las elecciones que se realizarán el próximo domingo 27 de mayo. Sociólogo de profesión, Burotto fue presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, FECH entre 1985 y 1986 y en la última campaña presidencial fue una de las figuras del partido que apoyó con mayor fuerza al candidato Alejandro Guillier, en su rol de coordinador y nexo entre la colectividad y el postulante de la entonces Nueva Mayoría.

Con la finalidad de dar a conocer sus propuestas y sumar apoyos para alcanzar la presidencia nacional de la Democracia Cristiana, Burotto ha visitado diversas regiones del país y este jueves llegó hasta La Serena. En entrevista con Radio Mistral, Burotto aseguró que la Democracia Cristiana debe volver a conquistar y defender a la clase media y a recuperar el contacto y el apoyo a los más necesitados, además de reconocer los errores cometidos por el partido, que permitieron que Sebastián Píñera fuese elegido presidente de la república.

¿Cuál es su diagnóstico respecto de la situación del país?

“Ayer marchaban las cabras alegando enfrentar el acoso, y con mucha razón.  Yo llamo a  mis camaradas a estar de parte de las mujeres y no con los acosadores, que es la forma de defender a los acosadores. Lo mismo en materia de colusión. Cuando uno va a la farmacia y compra un medicamento y le cobran $52.000 cuando cuesta $1.800 y tienes un familiar enfermo, clamas al cielo y lo que tiene que hacer un democratacristiano, es optar por defender eso y enfrentar la colusión. Por lo tanto, hay que sacar conclusiones duras. No pueden financiar las campañas las farmacias; si estás en contra de las AFP, porque queremos jubilaciones dignas, no pueden financiar las campañas los bancos, que son los dueños de las AFP. Eso permite sacar conclusiones, que permiten enfrentar el gran problema, que es la falta de credibilidad en el país. La gente con razón piensa “¿Este caballero por el que voté, me estará representando a mí o al que le financió la campaña?” y con justa razón. El 84% de las personas en las encuestas sabe que los que gobiernan lo hacen para unos pocos y el 85% piensa que mandan más los empresarios que los políticos y sobre el 85% que el gobierno trabaja para los ricos. ¿Entiende que no hay ningún partido político ni ningún candidato en Chile que tenga el 85% de apoyo? La riqueza en Chile está concentrada, nuestra economía es 20 veces más chica que Suecia, pero tenemos más súper ricos que ellos. Hay algo que está mal, como se dice, está mal pelado el chancho”.

“Los políticos han mentido tanto que hay que decir la verdad. Hay que reconocer que los casos de corrupción y colusión se deben a una inconsecuencia con el financiamiento político”

¿Piensa que el debate, más que en las propuestas de cada candidato, se ha centrado en  las salidas de Soledad Alvear, Gutenberg Martínez y Mariana Aylwin?

“Acá hay un interés muy importante del grupo más conservador del país, de la derecha y lo han dicho claramente, de destruir a la DC, como dijo Pablo Longueira.  Acá está la DC, sigue siendo el partido con más votos de lo que hoy es la oposición, sacamos más votos que los otros partidos. Desgraciadamente, cometimos el error de conducción y fuimos solos, por lo que sacamos menos parlamentarios, teniendo más votos que otros partidos y ese es uno de los errores por los cuales ganó la derecha. Sin embargo, tenemos dos grandes virtudes, una gran capacidad de autocrítica, que a veces se transforma en una especie de antropofagia, que nos autodestruimos a través de los medios y redes sociales, pero eso permite que las bases de nuestro partido, que están completamente vivas, sean capaces de cuestionar incluso a las flores que están un poco marchitas, los parlamentarios. Son las bases que presentan esta alternativa”.

Asimismo, el candidato a la presidencia de la Falange reconoce que el partido se encuentra en un complejo momento, pero asegura que mantener la identidad de la Democracia Cristiana será fundamental como articulador de la oposición, en un momento en que se ha cuestionado su rol de partido de centro.

“Los democratacristianos tienen que volver a ponerse en los zapatos de los pobres y ser la espada y el escudo que defienda a los pobres, las capas medias, las PYMES y las mujeres”

Se habló que un segmento de la DC ha migrado hacia la derecha, pero que aquello no sería ninguna sorpresa. ¿Cómo se convence a la sociedad de que el partido mantiene su vocación?

“No se ha ido ningún concejal, no se ha ido ningún alcalde, no se ha ido ningún diputado ni ningún senador.  Se han ido puros ex, personas que tuvieron una responsabilidad en el partido y que no la están asumiendo. La Democracia Cristiana sacó muchos más votos que el Partido Socialista, que el PPD, que los comunistas y eso es significativo y eso que cometió muchos errores”.

¿Cómo se inserta la Democracia Cristiana en esta nueva oposición?, ¿Cómo se rearma la oposición con la DC?

“Es esta la elección de la Democracia Cristiana la que está marcando el inicio de la construcción de una nueva coalición política, capaz de dar un buen triunfo en las elecciones municipales y construir alianzas para ganar los gobiernos regionales y ser una alternativa de mayoría para desplazar a la coalición de derecha que llevó al presidente Piñera a La Moneda.  Estamos unificando a la DC, definir los grandes objetivos y comenzar un trabajo para construir una coalición, con objetivos redefinidos claros, que permita ser alternativa al presidente Piñera”

VOLVER A LAS BASES

En varias apariciones públicas Burotto ha criticado que la Democracia Cristiana se ha “parlamentarizado” y ha centrado su quehacer en quienes ocupan cargos de representación popular, en desmedro de las bases. En este sentido, el candidato a encabezar la Falange plantea que “nos apoyan intelectuales, dirigentes sindicales, dirigentes mapuches, personas que marcharon en el tiempo de Juan Bustos, Rodolfo Seguel y María Rozas”.

¿Cuál es el principal desafío de la Democracia Cristiana respecto de la participación de las bases y vencer la “parlamentarización”?

“La Democracia Cristiana cree que los militantes tienen que participar en la organización social, insertarse en la organización y organizar al pueblo, generar tejido social para que la demanda política tenga una resolución, participativa y con la gente. El desafío fundamental es  cambiar la mentalidad que han tenido hasta ahora. Cuando la Democracia Cristiana tenía el 35% de los votos y elegimos a Aylwin presidente del partido, inmediatamente quedó posicionado para ser Presidente de la República. Hoy día, como no tenemos tantos votos, es una excelente oportunidad para dejar de considerar la directiva del partido como un trampolín y convertirlo en un arco, que proyecte otros liderazgos, organice las bases, el debate interno y el apoyo a las organizaciones sociales”.

En este rescate de la vocación social del partido, Burotto asegura que son cinco temáticas claves las que determinarán la gestión de la DC. El candidato expresa que “está claro que un tema va a ser el tema previsional  y cómo enfrentaremos el modelo de las AFP.  Está claro que hay que cambiar normas constitucionales y ojalá tener una nueva Constitución, con participación de la gente y hecha de manera democrática, porque hay instituciones que impiden enfrentar esta concentración de la riqueza y tener mayor desarrollo. Es claro que tenemos que fomentar una política de salud preventiva, porque nuestro problema no es el hambre, sino que la obesidad. Tenemos que evitar que la gente llegue al hospital y tenemos un desafío gigantesco, que es la defensa de nuestros recursos naturales, el litio, el cobre y el agua”

“El Partido Comunista no es el problema de Chile. No es tan mayoritario, no existe la Unión Soviética ni Frente Patriótico Manuel Rodríguez. Si defienden los derechos de los trabajadores me parece bien”

OPORTUNIDAD PARA SUPERAR LA CRISIS

Se habla que algunos parlamentarios no quisieron presentarse a la presidencia de la DC. Incluso el propio Fuad Chahín planteó que es difícil conducir un partido cuando se es oposición y no hay cargos que ofrecer. ¿Dónde se va a marcar el punto de inflexión respecto del rol del partido?

“Se han ido militantes, yo debo decir que el partido tiene elementos de crisis. No se ha ido ningún diputado, ningún concejal ni ningún alcalde, por lo tanto, tampoco arrastraron mucha gente”

¿Está en estado terminal el partido, como dijo Jorge Pizarro?

“Para nada. Este es un partido en el que entra más gente de la que sale. Si las personas eligen un liderazgo de crisis, como el que representa uno, que viene de las bases, me parece muy bien. Me parece muy bien que no sean los parlamentarios los que asuman el rol de la reconstrucción partidaria, porque el partido es mucho más que sus representantes, porque tienen votación del pueblo, pero claramente el partido tiene que tomar decisiones y dar una conducción política. No le vamos a hacer el quite a la tarea. Hemos representado al partido en momentos mucho más difíciles que estos y hay una fuerza viva, una esperanza muy importante. Hay que vencer la apatía y la modorra de la política chilena”.6501i

 

 

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