• Tras el enfrentamiento verbal entre ambos, el alcalde de Combarbalá, Pedro Castillo, apoyado por la DC había solicitado la marginación del gobernador del cargo.
  • Desde el momento que asumió el cargo Molina efectuó un fuerte despliegue en terreno y contacto directo con los vecinos de la provincia.
Crédito fotografía: 
El Día
La autoridad será reemplazada por el ex vocero de Gobierno Iván Espinoza quien se desempeñaba en la Municipalidad de Río Hurtado.

Cuando  se viralizó la información que daba a conocer el duro enfrentamiento entre el alcalde de Combarbalá Pedro  Castillo (PDC) y el entonces, Gobernador de Limarí Darío Molina por la entrega de lentes a vecinos con presbicia, un militante del gremialismo envío un mensaje a sus cercanos admitiendo “el grave error que cometió”. Desde ese momento en la intendencia regional se volvieron a encender las alarmas y se estaba consciente que se había acabado el margen de respaldo a una autoridad que desde el mismo momento en que asumió, lo hizo a “más de 120” kilómetros por hora.

En el Gobierno Regional no sólo había cartas de reclamo de alcaldes de la ex nueva Mayoría de Limarí, sino que también de su propio sector. Sin embargo, el hecho que aumentó la molestia fue cuando el último episodio escaló hasta La Moneda y el propio Molina estaba desafiando a la Intendenta Lucía Pinto.

Fuentes del gremialismo admitieron a El Día que  el oficialismo  se convenció que había que marginar a Molina tras la repercusión que provocó su enfrentamiento con el alcalde combarbalino, pero que lo retrasó para no verse pautado por la oposición, luego que  la DC pidió públicamente la renuncia y no  complicar las elecciones de la UDI que  se desarrollarían en el mes de diciembre. 

En este sentido sorprendió que dentro del grupo de adherentes que celebraron el triunfo del doctor Oscar Tapia en primera línea estaba el Gobernador Molina. Por un momento se pensó que su posición se habría fortalecido, aunque en el ejecutivo esa imagen no fue bien evaluada. 

Para la directiva electa su marginación fue recibida con un dejo de contradicción. “Me sorprendió, lamentamos mucho la renuncia porque  era una persona con la cual nos sentimos muy identificados por su estilo de trabajo y consideramos que tiene una tremenda proyección política en la región. Para nosotros en la UDI es un día triste”, destacó a El Día,  el presidente electo, doctor Oscar Tapia.

 En todo caso, con la misma claridad el dirigente remarcó que este tipo de decisiones pasan por el Gobierno Interior luego que son cargos de exclusiva confianza del Presidente de la República. “Y cuando uno asume un cargo así sabe que la renuncia siempre está encima de la mesa y en cualquier momento, por el motivo que sea, puede ser solicitada”.

DECISIONES AUNTÓNOMAS

En este  aspecto el doctor Tapia insistió que a los partidos políticos no le competen referirse a ese tipo de decisiones, “no pasan por las colectividades”, aunque recalcó que el Gobernador Molina, “hizo un buen trabajo y quien tiene que evaluar su labor es la comunidad y los vecinos de Limarí. Para nosotros es una lástima, porque nos hubiese gustado seguir contando con él como Gobernador”, subrayó. 

El  diputado Juan Manuel Fuenzalida (UDI)  evitó  analizar la decisión del gobierno y  subrayó que siempre las autoridades, “están sometidas a evaluaciones, uno sabe que lo están evaluando desde Santiago, como seremi, intendente y obviamente cuando se van sumando algunas cosas te pueden perjudicar en el sentido que te piden la renuncia”.

El legislador  admitió que algunos episodios, “sí pudieron haber generado algún problema, el tema de Combarbalá (enfretamiento con alcalde)  generó mucha resistencia. El hecho de haber recibido cartas de los alcaldes (de Limarí), puede haber percutado esta salida”.

Fuenzalida igualmente descartó que  la marginación  de Molina se deba a pugnas internas o coletazos de la elección de la UDI, como lo planteó el diputado comunista, Daniel Núñez. “Si bien cada militante tenía su preferencia esto no tiene nada que ver con las elecciones internas de la UDI. El partido apoya al Gobierno, pero no es parte del Gobierno y no toma decisiones. Estas se adoptan desde el nivel central  y  aquí se hacen evaluaciones. Lo viví en carne  propia al ser evaluado día a día como seremi  e intendente y con la renuncia sobre la mesa”, puntualizó. 

APOYO   DE CONCEJALES

Tras la decisión del oficialismo  Molina  no sólo recibió el apoyo de sus cercanos, también al cierre de la edición envío una declaración pública  un grupo de concejales de Chile Vamos  agradeciendo su gestión.   “Queremos lamentar la renuncia del Gobernador Darío Molina Sanhueza y reconocer públicamente la loable, abnegada y exitosa labor como representante del  Presidente de la República”. De la misma forma resaltaron su estilo de trabajo en terreno, “con un profundo respeto a la dignidad de las personas llegando hasta los más lejanos rincones de la Provincia del Limarí, todas esas cualidades marcaron un sello que es ejemplo a seguir por todos nosotros como servidores públicos”.

 

A pesar que evitó hablar con los medios  durante  la tarde, en su página de Facebook,  Molina agradeció la oportunidad brindada “me voy, convencido de haber cumplido a cabalidad la misión encomendada y haber dejado al Sr. Presidente Piñera, en la más alta estima de los ciudadanos y ciudadanas de la Provincia". Reiteró que se había dedicado  "en alma y corazón, cumpliendo los lineamientos de nuestro Gobierno, a trabajar por los habitantes de nuestra zona, recibiendo su reconocimiento y afecto, el que agradezco infinitamente”. 

ELQUI EN LA MIRA

El cierre  del año  no será fácil  para el oficialismo porque  a la hora del balance   este deberá hacerlo con dos gobernadores menos  y varios seremis que definitivamente no habrían estado a la altura de lo solicitado. Pero, tras la salida de Molina en  el Gobierno  se mira con preocupación  lo que está ocurriendo con la Provincia de Elqui, donde el PC nuevamente trajo al primer plano  los hechos que calificó  de "irregulares" que ocurrirían en está repartición que lidera    la Gobernadora, Daniela Norambuena.

El diputado Núñez aseguró que la  Contraloría mediante un oficio que le envió dispuso el inicio de una fiscalización a los episodios de los desayunos de los migrantes apoyados con jóvenes de RN  y  el supuesto conato entre el jefe de gabinete, Marcelo Gutiérrez y el concejal de Coquimbo, Guido Hernández.

Permanencia insostenible

Tras el impase que Molina tuvo con el alcalde de la DC, Pedro  Castillo, la ex Nueva Mayoría había insistido en la inconveniencia de  seguir  manteniendo a una autoridad que tenía fuertes roces con los alcaldes  de la provincia. Es por ello que en esa línea ayer el jefe de bancada del Partido Comunista, diputado Daniel Núñez, admitió que la permanencia de Molina, “era insostenible porque es un personaje que ha estado vinculado a las malas prácticas de la política, cayendo en descalificaciones personales a quienes piensan distinto a él como ocurrió con el alcalde de Combarbalá y también en conflictos de interés cuando promueve entregando prebendas a una empresa que está impulsando un alto impacto medioambiental y que está siendo cuestionado por la comunidad". 

El parlamentario agregó que "es evidente que era una autoridad que no sabía relacionarse con la ciudadanía". 

Asimismo vinculó a la renuncia a pugnas internas en la UDI, “que nosotros y la ciudadanía desconoce, porque es bastante curioso que esta renuncia sea efectiva sólo unos días después del triunfo de Jacqueline Van Rysselberghe en la UDI y da la impresión es que hay reacomodos de poder dentro de ese partido afectando nombramientos o la continuidad de autoridades de Gobierno". 

 

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