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Lautaro Carmona
La extitular regional del MOP manifestó que antes de la sesión habría recibido un whatsapp en el que se señalaba que a quienes votaran a favor de la iniciativa se les iban a solicitar los cargos, además que hubo una reunión previa al encuentro, que le molestó. El resto de las autoridades que participaron de la comisión, en tanto, rechazan que esto haya ocurrido.

Revuelo generaron a nivel regional las declaraciones que la exseremi de Obras Públicas, Mirtha Meléndez, entregó a El Pulso, donde aseguraba que previo a la votación del proyecto minero-portuario Dominga en la Comisión de Evaluación Regional, en marzo del año pasado, existieron presiones políticas para rechazar la iniciativa en la comuna de La Higuera.

En entrevista con Radio Mistral, la exautoridad ratificó sus dichos y señaló que comparte plenamente la sentencia del Tribunal Ambiental “porque ellos se basaron en todos los informes y en lo que existía”.

Respecto a cuáles fueron puntualmente estas presiones políticas a las que hace referencia, la otrora titular del MOP recalca que puede hablar por lo que ella vivió y no a nombre de sus pares, pero asegura que “yo personalmente recibí un whatsapp en donde se decía que a los que votaban a favor de este proyecto les iban a pedir la renuncia”.

Según relata, se trataba de un grupo de whatsapp en el que participaban todos los seremis “y algunas otras personas” aunque no deja claro de quién específicamente emanaron estas afirmaciones. “Después, por la prensa se dijo de varias personas que lo habían manejado, pero yo no soy la persona indicada para decirlo,  yo  solamente respondo a lo que se me consulta y sí, yo recibí eso y me molestó mucho”.

De hecho, indica, en ese momento lo que hizo fue manifestárselo al ministro y al subsecretario de su cartera  “y el ministro me dijo que yo tenía que votar conforme a mi conciencia y, lo más importante, conforme a los respaldos técnicos que yo tenía, lo mismo recibí una llamada del subsecretario, donde él me apoyó en un 100%”.

En cuanto a si este mensaje habría salido desde el nivel central o a nivel regional, puntualizó que “yo tengo entendido que tiene que haber llegado del nivel central, porque no creo que lo hayan inventado acá en la región, fue, como digo, en un grupo que teníamos varias autoridades”.

Otro tema que le molestó, argumenta, es que el día de la votación se le citó a una reunión antes que comenzara la sesión, que estaba planificada para las 9 de la mañana. “A mí personalmente no me citaron a ninguna reunión antes, pero sí me pareció muy extraño que el mismo día de la votación nos citaran a las 8, cosa que nunca en una actividad de este tipo se había dado”. En este sentido, agrega que “esa reunión fue bien desagradable, se discutió, no sé qué se habló con cada seremi, pero personalmente a mí me pareció muy feo”.

De acuerdo a su relato, “después de la discusión muchos salimos”. Respecto del tenor que tuvo este encuentro, manifestó que “estábamos todos los que votábamos, creo que había otras personas y ahí se nos consultó. Yo manifesté que eso estaba de más, porque para eso una semana antes el SEA sube el informe consolidado completo al sistema y ahí se puede ver, estaba el voto de cada uno”. Recalca que además, cuando llegó a la sala, “me extrañó mucho también la forma en que nos sentaron”.

Señala que toda esta “previa le llamó la atención”, pues según dice, con la experiencia que ella tuvo,  cuando fue seremi en Atacama y Coquimbo, “vimos proyectos mineros grandes, el proyecto Cruz Grande, pero nunca nos habían cambiado de puesto o reuniones antes, o sea, fue realmente bien desagradable”.

Asimismo, argumentó que “yo estoy muy tranquila, con mi conciencia muy en paz, en ninguna parte he mentido desde el punto de vista de esta reunión, porque yo voté conforme a lo que manifesté por escrito, o sea, fui consecuente con los informes que tenía. Ahora, si otros seremis cambiaron su votación, ellos tienen sus argumentos y su defensa, yo no soy quién para dar una opinión”, planteó. 

ALGUNOS SEREMIS REFUTAN VERSIÓN 

El Día consultó a los demás secretarios regionales ministeriales que participaron en la votación de la Comisión Regional de Evaluación, quienes difieren de los dichos de la extitular del MOP. 

El extimonel regional de Salud, Rosendo Yáñez, manifestó que “en estos aspectos siempre hay intereses de carácter político”, pero dice que cree que “la presión más intensa fue sobre el SEA para que hiciera ese informe consolidado”. De hecho, puntualiza, “hay un sumario de los funcionarios por lo mismo y además creo que hay algo que es muy relevante que no lo han visto y que es la salida de la seremi de Medio Ambiente, porque era una persona que estaba en desacuerdo con el proyecto y la sacaron para poner una persona que estuviera de acuerdo”.

En cuanto a si habría habido presiones políticas, declaró que “están todos los argumentos, creo que si uno pudiese tener alguna duda sería a lo mejor con los votos que no fueron fundados, pero en el caso de Salud se pudo apreciar que fue bastante fundado y además fue corroborado por la ministra, porque se trabajó con la división de políticas saludables a nivel ministerial”. 

Por su parte, el exseremi de Economía, Rodrigo Sánchez, aclara que él había asumido el cargo solo algunos días antes de que la votación se realizara. “Había un informe técnico ya consolidado de parte de mi servicio que me manifestaron que el sector que se nos permitió evaluar superó las observaciones”.

Si hubo presiones, a su juicio, “éstas fueron para ambos lados”. Desde su visión, señala que “hubo algunos personeros que me hablaban en los pasillos, que apretaban, mandaban mails, gente común y corriente que estaba a favor o en contra, hubo presiones, pero en este tipo de decisiones tan relevantes, estamos hablando de una inversión millonaria, hay siempre presiones”.

Lo que sí, aclara, es que esto no influyó en su posición, la que se basó netamente en los informes que recibió. “Cuando uno acepta un cargo de este tipo, entiende que te pueden en algún momento intentar convencer o argumentar en contra de lo que tú piensas hacer, pero es uno el que toma la decisión final, porque hay una responsabilidad no sólo política, sino que también administrativa y esta última es relevante, porque no se extingue. Uno vota en conciencia y es grandecito para este tipo de cosas, por eso yo voté como voté”, especifica. 

Asegura que si hubiera sentido alguna incomodidad de este tipo, que iba en contra de sus principios “en un momento determinado, renuncio”.

En tanto, el exseremi de Minería, Igor Díaz, es tajante en señalar que “yo no creo en eso, por lo menos yo no recibí ninguna presión ni de parte del intendente ni de la ministra y dentro de esto yo debo respeto a las realidades que a mí me tocó vivir”.

La exautoridad afirma que no puede dar fe de que haya ocurrido algo o no, “yo no soy testigo, a mí no me ocurrió, por lo tanto no puedo hacer juicio de la opinión que tenga Mirtha, la respeto, pero en lo personal yo no puedo asegurar que existió la presión que se indica”.

Según dice, en su caso personal “no recibí ningún llamado, ninguna presión ni nada por el estilo”. 

Reconoce, eso sí, que existió una reunión previa, “pero si me preguntan a mí, el contexto tenía relación con temas de resguardo interior, por la cantidad de gente que iba a haber en la sala. Para mí tiene una connotación más de ese trasfondo, si preguntaron o no las opiniones de cada uno, sí, es probable, realmente no me acuerdo muy bien, pero de ahí a decir que hubo una presión para cambiar el voto particular de cada uno, eso no”.

En este sentido, agrega que “personalmente yo voté con el respaldo de los profesionales técnicos de Sernageomín y la recomendación del Servicio de Evaluación Ambiental. En eso me basé y creo que era lo correcto. Yo hablo desde mi mirada, desde mi posición y ni a nivel nacional ni a nivel regional hubo presiones, ni en esa oportunidad ni nunca”, recalcó. 

 

 

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