• Luego de sufrir un infarto agudo al miocardio y tras una semana internado en el Hospital Militar, el 10 de diciembre de 2006 a las 14:15 horas, los médicos decretaron su deceso.
A una década de la muerte del general Augusto Pinochet, su figura sigue siendo polémica y generando opiniones diversas. Para algunos un gobierno militar que dejó un importante legado en el tema económico y para otros una dictadura. A pesar que ese 10 de diciembre del 2006 muchos opositores salieron a celebrar a las calles, aún viven con el dolor que el general se fue sin ser condenado por los crímenes cometidos bajo el régimen militar.

Gabriela Rojas / Rebeca Luengo

 

-“Pinochet se murió”

Esa frase de un amigo al teléfono es lo único que recuerda el concejal de  La Serena y militante del Partido Comunista, Luis Aguilera esa tarde del  10 de diciembre de 2006. De inmediato salió de su oficina en La Recova y junto a su bandera del PC y algunos militantes aplaudieron en el centro turístico de la capital regional y más tarde continuaron celebrando en la Avenida Francisco de Aguirre donde se reunieron decenas de personas.

“Fue una celebración con sentimientos encontrados, porque su muerte nos pilló por sorpresa y claro se moría el dictador, pero también  estaba la tristeza de que no hubo justicia”, recuerda Aguilera.

Eran las 14:15 horas, el mismo día del cumpleaños de su esposa Lucía Hiriart y cuando se señalaba que el general estaba recuperado y volvería a su hogar, Augusto Pinochet fallece a los 91 años, tras sufrir una descompensación en el Hospital Militar. El general se encontraba desde el 3 de diciembre en el recinto hospitalario tras sufrir un infarto agudo al miocardio, insuficiencia cardiaca y un edema pulmonar.

Ese día, todos se disponían a celebrar el cumpleaños de Lucía Hirirart y en su grupo más cercano estaban no ´solo organizando la fiesta, sino que también el retorno de augusto Pinochet a la casa. En la mañana, fue visitado por Ivan Moreira y el general se veía recuperado, pero pasaron las horas y a las 13:00 aproximadamente una sorpresiva descompensación cambió todos los planes.

Así hace diez años no sólo fallecía Augusto Pinochet Ugarte, sino que una de las figuras que polarizó a nuestro país y  es el fin de una de las épocas más controversiales en la historia de Chile.

 

FIGURA POLÉMICA. “Sobre el tema de Augusto Pinochet yo tengo más que claro que es una figura controversial para algunas personas o para muchas personas, pero es una figura que no la vas a poder sacar jamás de la historia. El podrá tener luces y sombras, representa una época muy crítica para nuestro país en que difícilmente se veía una solución en los estándares normales de la democracia y se tuvo que tomar una actitud que nadie en Chile, en su momento,  deseaba”, señala Alejandro Pino Uribe, presidente regional de Renovación Nacional y actual concejal de La Serena.

El militante RN reconoce que Pinochet y su gobierno se dio “el camino para que la propia ciudadanía resolviera cuál era su destino, incluso se determinó un plebiscito libre, informado, correcto y democrático y entregó el mando como correspondía”

Pino Uribe recuerda  con orgullo los años que trabajó para el Gobierno Militar, un pasado que él jamás ha negado, aunque aclara que “más que trabajar, yo colaboré. Yo no me gané la vida trabajando para el gobierno y para ningún gobierno”.

Para el diputado Raúl Saldivar (PS), Augusto Pinochet es una figura que “oscurece buena parte de la historia  del siglo XX”. Asegura que no se puede hablar de un legado del general y su Gobierno, debido a que se instaló en Chile un modelo económico y social con desigualdad e inequidad. Para Saldívar la dictadura no terminó cuando entregó el mando a Patricio Aylwin el 11 de marzo de 1990, sino que continuó “en los primeros años de instalada la democracia  en Chile se realizaron varias  negociaciones y es el único caso que conocemos en que el que fue dictador, termina siendo Jefe del Ejército y luego senador designado. Por lo tanto ese cuadro configura una situación lamentable”.

Para el concejal Luis Aguilera la figura de Pinochet “no es bien recordada en nuestro país ni en el mundo. “Él estuvo involucrado en la Operación Cóndor para matar hermanos de otros países. Los crímenes que se cometieron en su período por las cuatro ramas de las Fuerzas Armadas son horrendos”.

“Él fue una persona nefasta para el país y también su dictadura fue horrible para nuestro país. Una época que no se debe repetir y de la que todos debemos estar informados para que no se repitan estos hechos y podamos avanzar y dejar atrás lo que la dictadura nos dejó como sociedad”, agrega Aguilera.

Sin embargo, por el otro costado, Pino Uribe se muestra en desacuerdo con las críticas contra el Gobierno Militar, porque para él tuvo destacados logros, especialmente en lo económico y el orden social.

“Es cuestión de comparar como hubiera estado este país si hubiera seguido el gobierno de Salvador Allende, con una inflación que superaba el 200%, con una escasez que el pescado tenía que venir a pescar la flota rusa, las libertades estaban absolutamente conculcadas, yo en ese tiempo era jefe de prensa de la radio minería en Santiago y el general Carlos Prats que fue ministro de interior de gobierno de Allende, el que llevo a los militares por primera vez  al gobierno fue Allende llevó a todos los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas y de Carabineros, fue Allende”.

 

MUERTE SIN JUSTICIA. “La única solución que existe para el problema de los derechos humanos es el olvido”, esas palabras pronunciadas por Augusto Pinochet en  septiembre de 1996, son un reflejo de su actitud frente a los delitos cometidos bajo su régimen.  A pesar de estar enfrentando diversas causas judiciales, muchas de ellas sobreseídas por su “demencia vascular moderada”, el general falleció sin ser condenado por ninguna causa de Derechos Humanos, cuestión que más lamentan sus opositores, con su muerte, ese 10 de diciembre de 2006, se escabullía también la posibilidad de hacer justicia por las miles de muertes, desaparecidos y torturas ocurridas  en Chile y cerrar un ciclo.

 “Tenemos que recordar con angustia y con dolor que aún no se cierran heridas relacionadas con los Derechos Humanos, que es uno de los aspectos más delicados y serios de su periodo dictatorial. No operó la justicia en su caso particular  y en algunos ha operado tarde. Hemos descubierto  situaciones lamentables como la transferencia de bienes públicos a su mujer:

Destaca que en el último tiempo algunos jueces han mostrado mayor diligencia por avanzar en las causas de Derechos Humanos como por ejemplo el proceso que sigue el ex comandante en Jefe del ejército Juan Emilio Cheyre por el caso de la Caravana de la Muerte, “pero queda la sensación que la justicia ha operado tarde y recién están yéndose a la cárcel  los personeros que fueron parte de su gobierno y colaboradores de Pinochet que cargan culpas tremendas y resulta, que ahora son motivo de compasión por sus parciales, porque están viejos y enfermos y por lo tanto dicen que la justicia los maltrata y eso se ha dado por el actuar tardío de la justicia. El tema de Pinochet no es sólo su figura, sino lo que significó él, la dictadura y los derechos humanos”

Para el concejal Luis Aguilera, la muerte de Pinochet ocurrió sin lograr la real justicia, partiendo desde el poder judicial hasta por los gobiernos de la concertación. “Esta fue una de las dictaduras militares más sangrientas  que hubo en Latinoamérica”. Critica  a la Concertación de concomitancia con la derecha chilena para no castigar al general.

Para Aguilera la única justicia y alegría que se dio con la figura de Pinochet, se generó por procesos de otros países, España e Inglaterra, en 1998. En esa ocasión, el general viajó con sus nietos a Londres  en el mes de septiembre y el octubre el juez de la de la Audiencia Nacional de España, Baltazar Garzón, dicta una orden de detención por su presunta implicación en delitos de genocidio y tortura ocurridos durante la dictadura y luego una orden de embargo de sus cuentas en varios bancos del mundo y queda detenido en The Clinic en la capital inglesa.

 “Ahí fue un castigo para él y se le vinieron los años encima y se vio desprotegido”, recuerda Aguilera, Pero el concejal se molesta al recordar el retorno de Pinochet a Chile, tras los diversos procedimientos realizados desde Chile en el Gobierno de Eduardo Frei para que fuera extraditado por razones humanitarias, considerando que estaba enfermo. Así, el 2 de marzo del año 2000 tras una batalla legal y tras el apoyo de diversas figuras de la política internacional, el ministro británico, Jack Straw, decide liberar a Pinochet quien regresa a Chile el 3 de marzo en silla de ruedas, de la cual se levanta y saluda a quienes lo fueron a recibir en una ceremonia al aeropuerto Arturo Merino Benítez. “Eso fue una burla para nosotros que nos dolió mucho”, señala Aguilera.

Después siguieron varios procesos, pero que terminaron en nada ese  10 de diciembre de 2006, cuando tras recordar a su esposa por el día de su cumpleaños pronunciado su nombre, Augusto Pinochet es sorprendido por la muerte.

Cuánto tiempo pasará  para que en Chile se logre la reconciliación, nadie se atreve a definirlo. Para Alejandro Pino Uribe ya se debe trabajar en un futuro sin mirar el pasado y entender el contexto  en que se dio el proceso que lideró Pinochet. “Fueron nuestros propios errores, de todos los chilenos. En esa época fue una competencia increíble por denominar al país ideológicamente, de tal manera que nosotros somos responsables de esa época, no la gente de ahora. Nosotros ya vivimos nuestra propia experiencia y sacamos nuestras propias conclusiones”.

Para Saldívar no es posible hablar de reconciliación “cuando hay vítores aislados  de personas que están en una cierta irrealidad y aun vivimos bajo    y no me atrevería  de hablar de tiempo o de una perspectiva en la cual esto se fuera diluyendo  y se fuera digiriendo como una cosa que pasó”

Mientras que el concejal Luis aguilera cree que no se debe olvidar el pasado, hay que revisarlo constantemente para poder avanzar en el futuro.

Opiniones diversas para una sociedad, que para bien o para mal, trata de avanzar hacia el futuro y el desarrollo con el legado del régimen militar y las decisiones de Pinochet, cuya frase más popular:  “acá no se mueve una hoja sin que yo lo sepa”, pareciera que seguirá vigente. 5201R / 5701R

 

 

DATOS CLAVES.

25 de noviembre de 1915 en Valparaíso. Nació José Ramón Augusto  Pinochet Ugarte.

Reconocido como un niño inquieto y que siempre soñó con ser un militar, nadie en su familia sospechaba que ese mismo pequeño iba a liderar el golpe militar contra el Presidente Salvador Allende el 11 de  septiembre de 1973 y encabezaría una dictadura hasta 1990.

En 1933, a los 18 años, ingresó a la Escuela Militar

En 1951, terminando sus estudios, se le designa comandante de los sextos años y es profesor auxiliar en la Academia de Guerra.

En 1956, cuando estudiaba Derecho, es enviado a Quito, Ecuador.

En 1968 se convierte en Jefe del Estado Mayor en la II División del Ejército y a fines de ese mismo año se le designa jefe de la IV División y es nombrado Intendente subrogante de la Provincia de Tarapacá.

 

 

 

 

ZONA DE DEBATES

Alejandro Pino Uribe, concejal de La Serena,

“Hoy día si seguimos viviendo con la lógica de 1973 lo que vamos a hacer es que seguiremos envenenando la mente de gente joven que no vivió esa época, yo soy del que sí vivió en esa época”.

Raúl Saldívar, diputado

“Hay toda una serie de sombras que aún no se disipan y la figura de Pinochet va a ser difícil que algún día alguien la reivindique, sino que por el contrario, vivimos en su periodo una oscuridad terrible y una dictadura de las más espantosas”.

Luis Aguilera, concejal de La Serena

“La dictadura militar no es solo el tema de los detenidos desaparecidos y las muertes, sino que el crimen contra una sociedad entera, en lo cultural, político, económico y social. Es un daño que no ha sido reparado todavía”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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