Crédito fotografía: 
Lautaro Carmona
En medio de la crisis social que enfrentó Chile, lugares emblemáticos de la región de Coquimbo fueron el epicentro de manifestaciones para exigir demandas ciudadanas, que hoy nos tienen ad portas de vivir un histórico proceso constituyente. Si bien fueron puntos de encuentro para realizar cabildos y discutir ideas, también actuaron como escenario de violentos enfrentamientos con uniformados.

Nunca más el 18 de octubre será un día indiferente en el calendario de Chile, ya que hace exactamente un año se generó el estallido social, fenómeno que terminó impulsando importantes cambios ciudadanos y políticos en el país. De hecho a raíz de esta profunda crisis, gatillada por el descontento de la población, surgió la posibilidad de escribir una nueva Constitución, moción que será votada el próximo 25 de octubre. 

En cada región el movimiento se manifestó con particularidades. En la zona, específicamente en las comunas de La Serena y Coquimbo, se recuerdan con dolor las muertes de Romario Veloz y Kevin Gómez, quienes recibieron disparos de manos de militares en el marco de las protestas.

En tanto, la paralización de actividades que trajo consigo la ola de manifestaciones, que dejaron graves destrozos y daños a la propiedad pública y privada, desencadenó en una importante crisis económica. 

Pero también hay sitios y espacios que se transformaron para siempre, no solo en su fisonomía, sino en cómo los mira en la actualidad la ciudadanía. Por ejemplo, los principales puntos de concentración de personas y epicentro de las protestas, fueron rebautizados, al igual como ocurrió con la Plaza Italia en la capital, que hoy se conoce como Plaza de la Dignidad. 

Acá pasa lo propio. Por ejemplo, en La Serena, nombraron a la Avenida Francisco de Aguirre como Avenida Diaguitas. La llamada Plaza del Mall, hoy es denominada oficialmente como Plaza Romario Veloz y en Coquimbo la Plaza de Las Américas fue designada como Plaza Kevin Gómez.

Carlos González, de 23 años, estudiante, reconoce que participó de casi la totalidad de las manifestaciones que hubo en La Serena, especialmente en la gran marcha o “la marcha más grande de Chile”, que se produjo el 25 de octubre del año pasado y en la que participaron millones de personas en todo el país. Considerada, además, como una marcha pacífica.

González plantea que por el significado y por lo que ha producido el estallido social, a estos lugares “se les debería cambiar oficialmente el nombre, que la Avenida de Aguirre se llame Avenida Diaguitas, eso es lo que queremos la mayoría”.

Esta opinión es compartida por la también estudiante, Carolina Sepúlveda, quien se declara en manifestación permanente. “Las autoridades deberían cambiarle el nombre a todos los lugares que se han rebautizado, acá se reconoce a un tirano, como Francisco de Aguirre y no se acepta Diaguitas, que es parte de nuestra cultura”.

Pero Nancy Guerrero, dueña de casa, no está de acuerdo e indica que “lo que hubo acá fue pura delincuencia y destrozos, no dejaron ni un semáforo parado, destrozaron todo y quieren cambiarle nombre para recordar eso, no me parece”.

El alcalde de La Serena, Roberto Jacob, señala que no le molesta que la gente le cambie el nombre a estas calles o espacios, “no me causa un problema ni me molesta, pero los nombres que están puestos son los oficiales. Cambiarle el nombre a una calle o a una avenida no es fácil, tiene que pasar varias etapas y el problema es que cambia las escrituras de todas las casas que estén cerca”.

Por su parte, el alcalde de Coquimbo, Marcelo Pereira, también se pronunció indicando que le parecía bien, pero recordó que para cambiar un nombre debía pasar por algunas instancias, como el concejo municipal, “pero creo que Kevin pasó a ser parte de la historia del estallido social y en unos años más va a ser parte de los libros de historia. Independiente de las circunstancias, lo que pasó con Kevin, manchó un proceso de estallido, de solicitud y estamos esperando que exista justicia para él. Nosotros como municipio entregamos todas las pruebas, nuestras cámaras fueron las que  entregamos y donde se ve claramente lo ocurrido, me parece bien que la plaza (de Las Américas) lleve el nombre de él”.

Mencionó que no tenía problema en que el cambio de nombre fuera llevado al concejo comunal.

Referente a cómo espera que se recuerde hoy el 18 de octubre, Pereira dijo que después de lo logrado que se pueda celebrar este estallido de una forma pacífica, recordando que estamos con el porcentaje de desempleo más grande de toda la región y espero que no  existan incidentes como, por ejemplo,  que incendien algún tipo de infraestructura”.

En tanto, el alcalde de La Serena, Roberto Jacob, también abogó por que sea una celebración pacífica. “La gente tiene derecho a manifestarse, pro que sea tranquilo, no es necesario destruir el inmobiliario urbano. Hago un llamado a los que van a marchar que ojalá lo hagan en paz, con tranquilidad”.

 

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