• Una lamentable cercanía. La Casa Piñera, Monumento Histórico, y el Café Rapsodia, Inmueble de Conservación Histórica, fueron dañados por las llamas.
Crédito fotografía: 
Andrea Cantillanes
Monumentos históricos e inmuebles forman parte del denominado de la zona típica de la capital regional. Existen entidades que tienen una responsabilidad importante en torno a su permanencia en el tiempo y su cuidado, pero hay instancias administrativas y voluntades que ponen en entredicho su preservación a lo largo del tiempo, un debate que se reabre tras el incendio que afectó al Café Rapsodia y con anterioridad a la Casa Piñera.

Han pasado casi dos semanas desde que nuevamente, en el denominado casco histórico de la capital regional, un incendio afectó a un recinto de gran valor patrimonial para La Serena. Se trata del sitio donde se ubicaba el famoso Café Rapsodia, originalmente conocida como la Casa Solar Chadwick, situada en calle Prat, entre Los Carrera y Balmaceda, colindante con la Casa Piñera y que forma parte de los denominados Inmuebles de Conservación Histórica que forma parte de la zona típica serenense.

Curiosamente, ahí se juntan dos ejemplos donde empieza un debate clave para el desarrollo de la ciudad colonial desde su esencia. Ya que la conocida como Casa Piñera es parte de los 21 Monumentos Históricos Nacionales que forman parte de casco de la capital regional, y justamente limita con otra vivienda que goza de una denominación importante, pues Rapsodia es un Inmueble de Conservación Histórica.

Estas forman parte del llamado casco histórico que se inserta en el actual plano regulador, pero tienen diferencias importantes si se trata de la conservación de las mismas ante su eventual deterioro e incendios que han terminado por poner en evidencia las precarias condiciones en el mantenimiento de viviendas que gozan de significativa antigüedad. Para definirlo adecuadamente, es importante conocer el contexto que marca a la zona típica de La Serena.

El Café Rapsodia resultó afectado por incendio el pasado 12 de julio.
Foto: Lautaro Carmona

 

MONUMENTOS E INMUEBLES DE CONSERVACIÓN

Según se indica en la web de la Oficina de Asuntos Patrimoniales del Municipio de La Serena, los monumentos históricos son “lugares, ruinas, construcciones y objetos de propiedad fiscal, municipal o particular que por su calidad e interés histórico o artístico o por su antigüedad, sean declarados tales por decreto supremo, dictado a solicitud y previo acuerdo del Consejo de Monumentos Nacionales, bajo la Ley 17.288 de Monumentos Nacionales”.

Actualmente en La Serena existen 21 monumentos históricos, de los cuales 20 son inmuebles y una es un mural del pintor Gregorio de la Fuente.

Por otra parte, también es importante definir el concepto de Inmuebles de Conservación Histórica. Según el mismo sitio, se indica que “representan valores culturales que es necesario proteger o preservar, sean estos arquitectónicos o históricos y que no hubieran sido declarados Monumento Nacional, en la categoría de Monumento Histórico”, se recalca.

A su vez, se destaca que “son inmuebles urbanísticamente relevantes cuya eventual demolición genere un menoscabo a las condiciones urbanísticas de la comuna o localidad. Obra arquitectónica que constituya un hito de significación urbana, que establece una relación armónica con el resto y mantiene predominantemente su forma y materialidad original”.

Ejemplos son la Prefectura de Carabineros, el Municipio de La Serena, los Tribunales de Justicia o La Recova, sólo por nombrar algunos.

La Recova es uno de los recintos a preservar. Es un Inmueble de Conservación
Histórica. Foto: Andrea Cantillanes

 

En ese contexto, la coordinadora regional de la Dirección de Monumentos Nacionales, Daniela Herrera, indicó que “desde la institucionalidad existen dos grandes categorías. Monumentos Históricos y Monumentos como Zona Típica Pintoresca”.

Además, está aquello que se encuentra enmarcado en el marco del plano regulador, que define el Ministerio de Vivienda y Urbanismo junto con la Municipalidad. “Ahí hay una nueva protección, pues están los inmuebles de Conservación Histórica y las zonas de Conservación Histórica”.

Sergio Rojas Olivares, secretario comunal de Planificación (Secplan) del Municipio de La Serena, se refirió más en detalle a los matices y a los alcances en materia de conservación, sobre todo cuando se trata de intervenciones ante las más variadas circunstancias. “La zona típica está delimitada por calle Amunátegui, la calle que pasa por el sector del Regimiento Coquimbo, Almagro y Pedro Pablo Muñoz.  Todo lo que está ahí forma parte de la zona típica y todos los criterios de intervención tienen que ser aprobados por el Consejo de Monumentos Nacionales”, recalcó.

El detalle se encuentra en www.mapas.laserena.cl., donde hay mapas georreferenciados donde se pueden encontrar los monumentos históricos y los inmuebles de conservación histórica propiamente tal. “Se trata de la zona típica más grande de Chile, lo cual genera un desafío enorme para la administración municipal como para los propietarios de los inmuebles, porque las restricciones que impone Monumentos Nacionales son muy grandes para estos. Si tú eres propietario de un Monumento Nacional, hasta para detalles como mover un enchufe hay que solicitarlo al Consejo. En cambio, en el inmueble de Conservación Histórica no hay tanta rigidez”, aseguró Rojas Olivares.

“El propietario de la Casa Piñera es la Universidad de La Serena, que tiene mucha más herramientas, pero un privado podría no tener los recursos y un inmueble siniestrado podría quedar sin intervención por largo tiempo. Eso podría pasar con el Café Rapsodia”. Sergio Rojas, secretario comunal de Planificación del Municipio de La Serena

En ese contexto, Daniela Herrera, coordinadora del Consejo de Monumentos Nacionales subrayó que “cualquier intervención que se realice dentro de esta área debe ser siempre pensando en el bienestar y la dignificación del entorno y que no afecte a lo que ya está establecido”.

DOS EJEMPLOS CLAROS

En el comienzo de este reportaje señalábamos la situación de la Casa Piñera y el Café Rapsodia, ambos afectados por sendos incendios y que como indicamos tenían dos denominaciones diferentes. La de Monumento Histórico y de Inmueble de Conservación Histórica.

Se trata de un ejemplo emblemático para retratar la condición en la que ambos se encuentran tras sufrir incendios de características similares.

“Para pensar en la reconstrucción en un Monumento Histórico se debe dejar tal cual como el original, como es la Casa Piñera. La Casa Rapsodia, Inmueble de Conservación Histórica, debe conservarse en la mayor proporción posible aunque puede haber alguna intervención posterior pensando en los nuevos tiempos”, agregó Daniela Herrera.

Sergio Rojas de la Secplan Municipal puso el énfasis en los ámbitos de intervención, siguiendo la línea de lo señalado desde Monumentos Nacionales. “Ambas casas están colindantes. En el caso de la Casa Piñera su reconstrucción tiene que quedar de la misma forma en que estaba construida originalmente, con adobe. Por esto, la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas presentó un proyecto y está trabajando en la reconstrucción de la vivienda. En la situación de Rapsodia, sus propietarios pueden generar desde la fachada hasta el interior un proyecto distinto. Por ende no es necesario restaurar la casa, siempre respetando la altura o la restricción de uso. Esto se ha conversado con el Consejo de Monumentos y no se puede permitir la demolición interior, aunque está la posibilidad de mantener el muro exterior, realizando por dentro otro tipo de construcción”, reconoció.

Los dueños de este tipo de recintos tienen una gran responsabilidad al respecto, pero suele suceder, y ha ocurrido en La Serena y en otras ciudades que los propietarios ante la imposibilidad o la omisión tras incendios o importantes destrucciones derivadas de siniestros como terremotos se despreocupan y estos espacios quedan abandonados.

“Por ejemplo, el propietario de la Casa Piñera es la Universidad de La Serena, que tiene mucha más herramientas, pero un privado podría no tener los recursos y un inmueble siniestrado podría quedar sin intervención por largo tiempo, como ocurre en Santiago con la Basílica del Salvador, cuando cayó una de sus fachadas laterales tras el terremoto de 1985. Eso podría pasar con el Café Rapsodia. Sin embargo, no ha sido intervenido, porque el Arzobispado no tiene los recursos para hacer la reparación. En efecto, hoy no existen herramientas del Estado que permitan a los propietarios invertir o postular a fondos, por eso lo ideal es que existan alianzas público-privadas y acciones que agilicen estas instancias”, añadió el secretario comunal de Planificación serenense.

Cuando ocurre algún siniestro como el que afectó a la Casa Piñera o al Café Rapsodia, el Consejo de Monumentos Nacionales inspecciona el estado en que se encuentra, se realiza un registro y entregan recomendaciones sobre lo que se debe hacer respecto del retiro de escombros y de las cosas que se pueden retirar. “Luego evaluamos los proyectos cuando las personas quieran hacer intervenciones. Nosotros no imponemos lo que se debe realizar porque las alternativas son diversas”, argumentó Daniela Herrera.

“Para pensar en la reconstrucción en un Monumento Histórico se debe dejar tal cual como el original, como es la Casa Piñera. La Casa Rapsodia, Inmueble de Conservación Histórica, debe conservarse en la mayor proporción posible aunque puede haber alguna intervención posterior pensando en los nuevos tiempos”. Daniela Herrera, coordinadora regional del Consejo de Monumentos Nacionales

Respecto de causas en el Rapsodia, ella destacó que “los cortafuegos de la propiedad en general funcionaron, pues impidieron que las llamas se traspasaran hasta las viviendas colindantes. Ahora bien, efectivamente se propagó al interior del inmueble, porque es una forma constructiva antigua y donde la zona de la techumbre es altamente inflamable”, recalcó.

Sobre este punto, y haciendo énfasis en las labores fiscalizadoras que le competen al Consejo, Herrera subrayó que “esto nos compete en cuanto a que las intervenciones que se realicen en los inmuebles de la zona típica cuenten con las autorizaciones previa. En el caso del Café Rapsodia todo su recinto estaba en regla bajo el Consejo de Monumentos y había sido autorizada su construcción o en su defecto regularizada. Eso a diferencia del caso de otros inmuebles, que pueden quedar más vulnerables a siniestros”, agregó.

En ese contexto, reforzar los cortafuegos sería muy importante, pues Herrera lo considera como una labor que debe ser coordinada. “Nos hemos puesto en contacto con la Superintendencia de Electricidad y Combustibles y con el Municipio, pensando posiblemente en una campaña donde se haga conciencia de lo que son estas instalaciones antiguas y para que los ciudadanos piensen en el autocuidado, además de trabajar en pos de que las personas puedan acceder a subsidios y aplicar en forma individual o colectiva medidas de seguridad”, subrayó.

La Catedral, ícono de la capital regional, es Monumento Nacional. Si algo le ocurre,
debe ser restaurado y quedar en forma idéntica a la original. Foto: Andrea Cantillanes

 

CASAS PARTICULARES

¿Qué sucede con las personas que viven en casas que se ubican en la zona típica, sobre todo ante la situación de un siniestro o incendio eventual? Un ejemplo es lo que sucedió con la Casa Herreros, que se ubica en Matta casi llegando a Brasil, y Sergio Rojas se refirió al debate.

“La dueña señala que debe restaurarse con la misma materialidad original, es decir con adobe por ser Monumento Nacional. A esto se suma que en febrero se estableció una nueva ley que reglamenta, porque para demoler se debe contar con una autorización de la Dirección de Obras Municipales, pero para emitir ese decreto tiene que haber un informe positivo por parte del Consejo de Monumentos Nacionales, lo cual significa que son los propietarios los que deben entregar un proyecto asociado que cuente con todas las autorizaciones respectivas. Si una casa se demuele sin autorización, en base a este nuevo reglamento, Monumentos Nacionales puede demandar al propietario y por lo general el Consejo de Defensa del Estado ha litigado contra los propietarios”.

En ese contexto, cabe recordar que la Contraloría hizo un sumario a petición del Consejo de Monumentos Nacionales por haber puesto las macetas colgantes en los postes y por haber sacado los topes de las calles, debido a los reclamos de las personas que se caían. Por ende, la Contraloría sancionó a varios funcionarios municipales por esta causa. Sin duda, el Consejo de Monumentos es muy estricto en estas materias.

“Si bien tenemos una de las zonas típicas más grandes del país, el Municipio debe ser líder para establecer un comité permanente de conservación, pero no sólo desde el punto de vista de la contemplación y el disfrute por un pasado”. Robinson Hernández, concejal de La Serena

En esa línea, si alguna persona decide realizar alguna intervención en las instalaciones eléctricas, por ejemplo, “no debe pasar por el Consejo de Monumentos Nacionales, sea comercio o sea vivienda. Pero sí lo deben hacer si desean botar alguna muralla, cambiar alguna imagen o hacer un segundo o un tercer piso. Hablamos de intervenciones mayores”, indicó el secretario comunal de Planificación serenense.

Un interesante debate pasa por las viviendas ubicadas en el casco histórico.
Ante un siniestro, sus propietarios podrían simplemente dejarlo tal como está.

 

FISCALIZACIÓN

Desde Monumentos Nacionales admiten que no tienen la capacidad fiscalizadora respecto de cada intervención que se realiza en los diversos inmuebles antes definidos. “Si uno piensa en las instalaciones propiamente tal, de agua o de alcantarillado, eso no nos compete a nosotros y radica en otros profesionales. Pero estamos conscientes de que como muchos inmuebles son antiguos, sus instalaciones también lo son. Y eso ha provocado muchos incendios en la zona. Lo ideal es que los mismos propietarios, por seguridad, las vayan revisando, sobre todo porque muchas viviendas son utilizadas para locales comerciales y se realizan instalaciones en las partes que son más visibles, como las techumbres. Las instalaciones que son originales, sin embargo, siguen ahí, y eso provoca un sobrecalentamiento y eventualmente podría generar incendios”,  concluyó Daniela Herrera.

VISIÓN CRÍTICA DESDE EL MUNICIPIO 

El concejal y exdirector de Cultura del Municipio de La Serena, Robinson Hernández, tiene una postura clara respecto del rol de la casa edilicia ante estos casos. “Todo lo que suceda en la comuna de una u otra forma es responsabilidad del Municipio. Si bien tenemos una de las zonas típicas más grandes del país, el Municipio debe ser líder para establecer un comité permanente de conservación, pero no sólo desde el punto de vista de la contemplación y el disfrute por un pasado. La gestación de recursos debe orientarse para conservar lo que hay actualmente, porque si no somos capaces de articular una mesa de trabajo que sume al mundo público y a organizaciones que tienen mucho que aportar, no podremos avanzar”, recalcó.

Hernández insiste en que la ciudadanía ve a la zona típica “como un todo” y no distingue si se trata de Monumentos Históricos o Inmuebles de Conservación Histórica. Por ende, lo sucedido en el Café Rapsodia es un “verdadero campanazo” a juicio de la autoridad, ya que subraya que “hemos sido poco proactivos en ponerle un punto final a esta situación. Por ende, sostengo que el Municipio debe articular una mesa propositiva y apalancadora de recursos, donde participe el Gobierno Regional, con Sercotec, Corfo, Fosis, Ministerio de Desarrollo Social, Cabildo Patrimonial y otras organizaciones. La mesa de trabajo debe ser permanente”, subrayó.

Por otra parte, agregó que la Oficina de Patrimonio del Municipio debe pasar a tener rango de dirección para hacer frente y anteponerse a hechos críticos como los incendios.

“El patrimonio debe tener esa relevancia desde la orgánica municipal, con un consejo consultor permanente. Y con respecto a Monumentos Nacionales, la ley que le rige debe ser modificada para que exista una entidad regional, con autonomía, pero principalmente dotada de recursos humanos, porque es insostenible que la mirada siempre esté vista en las decisiones que se toman desde Santiago. Es decir, no puede ser que tengamos una oficina local con riqueza intelectual pero con pocos recursos para operar. Lo mismo ocurre con la Subsecretaría de Electricidad y Combustibles, porque requiere que se aumente su personal sobre todo en zonas donde existen más barrios patrimoniales. Si no actuamos rápido, la zona típica se convertirá en una fotografía o en una postal, donde habrán sitios eriazos o casas destruidas”, concluyó.  

 

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