• Rolando Jiménez (rojo), vocero del Movilh
  • Francisco Brizuela, Superintendente de Educación
Desde el Movilh y la Superintendencia de Educación esperan del establecimiento, que tiene cinco días hábiles, una respuesta a la situación

Seguramente soportó en silencio las burlas y el acoso de estudiantes para no preocupar a sus padres y así evitarse problemas con sus profesores. Pero un día no aguantó más. Llorando, la menor que cursa octavo año en el Colegio Guardiamarina Ernesto Riquelme de la comuna de Ovalle, le contó a sus padres que ha padecido ataques físicos e insultos verbales homofóbicos por parte de los alumnos y de un docente, que es lo más grave.
Indignados tras enterarse de lo sucedido, sus padres decidieron buscar justicia. 


“Mi esposo y yo hemos solicitado al establecimiento, pero en particular a su director, una respuesta frente a los hechos de los cuales ha sido víctima nuestra hija, pero aún no hemos recibido una respuesta”, dijeron sin querer todavía hacer pública su identidad. 
La primera denuncia fue realizada el 17 de mayo y la segunda, en junio, el día 22. Y ante la poca cordialidad que han tenido del establecimiento, sus padres,  molestos, decidieron estampar la denuncia ante el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) y también en la Superintendencia de Educación de Coquimbo. Y de ambas instituciones recibieron respuestas. Ambas les entregaron su apoyo, aunque también reconocieron que deben esperar la respuesta del establecimiento para realizar cualquier acción legal.

MOVILH

Rolando Jiménez,  encargado de la sección de los Derechos Humanos y vocero del Movilh, fue tajante al indicar que “se hizo la denuncia vía electrónica con la Superintendencia de Educación y nosotros haremos un seguimiento. Es más. La familia contará con nuestra colaboración si se requieren acciones legales. Yo tomé contacto con el director del colegio y me dijo que no tenía ningún antecedente al respecto, cuando tengo en mi correo una carta recepcionada por el colegio. Entonces no sé porqué niegan los hechos que existieron. Ahora estamos esperando la respuesta de la escuela y saber cuál será la acción que tomará la Superintendencia y en función de eso, iremos moviendo las piezas para si ver es necesario presentar acciones legales. Es más. Nosotros ya les escribimos -al colegio- solicitando una serie de planteamientos de lo que desde nuestro de punto de vista puede pasar con lo que denuncia la familia”.

APOYO 

Desde Santiago manifiestan que la familia de la menor no estará sola. Al contrario. Pues dice Jiménez que recibirán toda la ayuda y no sólo ellos, sino que también otras familias y de distintas partes del país si así lo requieren. 


 “Estamos recibiendo denuncias de todo Chile y siempre las tramitamos ya sea consiguiendo abogados en la propia institución o viajando nosotros a hacer las gestiones con las autoridades pertinentes. Siempre  las regiones, por más extremas que sean, pueden contar con nuestro respaldo cuando tenemos la certeza de que sí ha existido un caso de discriminación arbitraria”.

SUPERINTENDENCIA

Por su parte, Francisco Brizuela, director regional de la Superintendencia de Educación, afirmó que “la denuncia nos llegó a través de un correo electrónico de los padres de la menor el día viernes 8 de julio y ya el día lunes 11, nos pusimos en contacto con ellos para poder orientarlos y ver qué hacer ante esta situación y también señalar cuales son las facultades que nosotros tenemos como Superintendencia de Educación. Esta denuncia ingresa el viernes 15 formalmente y ese mismo día comenzamos con nuestras primeras diligencias, que  fue solicitar información al establecimiento educacional. Nosotros nos comunicamos con el colegio y ellos quedaron de elaborar un informe que estamos a la espera que nos llegue y así tener todos los antecedentes y en función de eso, continuar con la tramitación de la denuncia la que puede, por ejemplo, si se constata alguna vulneración de derechos como discriminación, terminar sancionado el establecimiento educacional”.


Sin embargo, el colegio tiene un plazo de cinco días hábiles para que pueda responder frente a la Superintendencia y claro, ante la familia. Así lo aclara Francisco Brizuela.


 “A más tardar el lunes de la próxima semana tendríamos la respuesta del colegio. Uno de los pasos de la tramitación de la denuncia es precisamente el informe que debe emitir el establecimiento educacional”.


Además, advierte que “nosotros igual les señalamos que ellos como padre estaban en todo su derecho de poner esta misma denuncia en otras instancias, porque lo que nosotros vemos acá es el incumplimiento a la educativa. Pero pueden haber otras instancias que puedan implicar esta situación, de eventual discriminación y también pueden complementar las acciones que  nosotros podamos emprender como Superintendencia. Ellos tienen esa facultad para hacerlo”, finalizó. 

Departamente de Eduacación en Ovalle

Referente al caso expuesto en algunos medios de comunicación y que dice relación a una supuesta agresión a una alumna por su condición sexual, desde el Departamento de Educación aclaramos lo siguiente:

1.- Respecto a la acusación que indica que el profesor de matemática habría tratado de “lela” a la estudiante, desde la escuela señalan que existe una constancia interpuesta por el padre, la que fue acogida por el inspector general y se coordina una reunión con el apoderado, la estudiante y el profesor con el propósito de aclarar lo sucedido. Sin embargo, el apoderado no se presentó a la cita.

2.- En adelante, la estudiante siguió asistiendo normalmente a clases, y en ningún momento se le ha hostigado, incluso se conversó la situación con el profesor, quien indica no haberse referido en esos términos a la alumna, y haber aclarado el hecho.

3.- Y, por otra parte, ya que se trata de dos hechos ocurridos en distintas fechas, lo que no queda suficientemente claro en la relación de los hechos que hace el padre, en el mes de mayo, en el contexto del aniversario de la Escuela Guardiamarina Ernesto Riquelme Venegas, se produjo una pelea entre dos grupos de alumnas, en la cual la estudiante aludida intentó separar a sus compañeras, recibiendo un golpe en su vagina.

4.- Producto de esta situación y como lo indica el protocolo de Convivencia Escolar para estos casos, se siguieron todos los pasos respectivos por parte del establecimiento, recabando antecedentes y la declaración entregada por las propias protagonistas, a partir de lo cual se elaboró un informe que luego se presentó a los apoderados de las estudiantes involucradas, quienes estando de acuerdo con los cursos de acción tomados por parte del establecimiento, y con el detalle de lo descrito, firmaron el documento, lo que avala su conformidad con el procedimiento.

5.- Tras registrarse este hecho, las alumnas participaron de un Plan de Apoyo Integral, que consiste en un trabajo profesional, donde un asistente social, psicólogo y orientador abordan distintas estrategias para resolver estos casos y propender a que las alumnas/os resuelvan sus diferencias y logren tener una convivencia armónica en su diario vivir.

6.- Finalmente, aclarar que frente a hechos como éstos, las escuelas y liceos administrados por el Departamento de Educación cuentan con protocolos de acción para garantizar un abordaje adecuado de los casos, asegurando la integridad de las alumnas y alumnos y el debido proceso para quienes resulten involucrados en estos casos.

 

 

 

 

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