Crédito fotografía: 
Lautaro Carmona
Dirigentes sociales exigen al alcalde que cumpla su palabra y que oficialice la entrega de un terreno en el que han funcionado por años y donde tienen su sede social. En la municipalidad sostienen que el tema será tratado en la sesión del concejo comunal.

Una tensa pugna es la que está enfrentando al municipio de Coquimbo con los dirigentes de la Junta de Vecinos N° 16 del sector San Juan, por la concesión de un terreno en el que funciona la sede de la unidad vecinal desde hace años y otras entidades como un club del adulto mayor y una biblioteca.

La pugna que se ha presentado, según los dirigentes de la unidad vecinal, es porque el municipio no ha renovado el comodato de dicho espacio, lo que están solicitando hace un año, indicando que durante mucho tiempo tuvieron ese recinto bajo su administración, hasta que cambiaron las normas y los comodatos ahora deben entregarse a más largo plazo, lo que ha hecho que el municipio haya tenido una postura que ha ido variando, a pesar de que el alcalde Marcelo Pereira se comprometiera a entregarles el nuevo comodato.

Emplazamiento al municipio

Los dirigentes han emplazado directamente al alcalde a que cumpla los compromisos e incluso han puesto una serie de lienzos y pancartas en la sede social ubicada en calle J.J. Oliver con Santiago Amengual. 

La presidenta de la junta de Vecinos N° 16, Juana Barraza, explicó que ellos han tenido históricamente la concesión de dicho terreno y que el alcalde “se comprometió a renovarlo. Hace un año que estamos solicitando la entrega del comodato, porque este se venció, es un terreno amplio por la autoconstrucción de la población en 1967 y esta situación nos mantiene estancados, porque no podemos postular a proyectos, para levantar el ente comunitario y estamentos en beneficio de la población”.

La dirigentas sostiene que el terreno fue siempre entregado por el Serviu a la unidad vecinal en comodato, pero luego que el Servicio de Vivienda y Urbanismo lo traspasara a la municipalidad comenzaron los problemas.

“Hace un año se venció el último comodato, porque antes se otorgaba por cinco años, pero como la nueva ley dice que los comodatos se van a entregar por 45 ó 50 años se pierde el plano de la Junta de Vecinos. Ahora se hizo un estudio donde se indica que el terreno pertenece al municipio de Coquimbo, pero los vecinos entramos en un debate porque se considera que  le pertenece a la población por todo el tiempo que ha funcionado el ente comunitario. Tenemos una sede comunitaria y dentro del paño (terreno) albergamos una sede del adulto mayor, una sede de la feria de las pulgas y una biblioteca, pero la administración siempre ha estado en la Junta de Vecinos y ahora quieren entregar el comodato en forma parcelada, pero esto la gente de la población no lo acepta”, dijo Barraza.

Lo sostenido por la presidenta de la unidad vecinal es avalado por el resto de los dirigentes, quienes indican que en el caso de la biblioteca, no saben en qué momento ésta fue pasada a la administración municipal y luego a la DIBAM, cuya entidad ahora les exige la mitad del terreno del recinto comunitario o de lo contrario se van.

Los vecinos del sector en una asamblea decidieron que si la DIBAM se quería ir que lo hiciera y que la biblioteca vuelva a ser vecinal.

Ausencia de autoridades

Los dirigentes de la Junta de Vecinos 16, Ricardo Báez, Sidney Alfaro y Juana Barraza, señalan que el municipio quiere imponer sin dialogar con los vecinos, al tiempo que critican que los concejales que en un principio apoyaron la entrega del comodato, ahora han cambiado su postura y que ni siquiera se han dado el tiempo de visitarlos para conocer sus posturas.

Mencionan que estuvieron en una sesión del concejo comunal del 23 de agosto, donde se llevó a votación el tema del comodato y cuatro concejales votan en contra, cuatro a favor y tuvo que dirimir el alcalde Marcelo Pereira, quien les dio el voto de confianza y se inclinó a favor por entregarles el comodato a las Junta de Vecinos, sellándose en el acta de esa sesión del concejo.

Sin embargo, “los concejales que votaron en contra, ahora plantearían que esa acta no es válida y hay concejales que estuvieron a favor, pero ahora estarían cambiando su postura y se volverá a votar en una nueva sesión del concejo comunal, porque no quieren dejar de entregarle la mitad del terreno a la DIBAN para la biblioteca”, señalan los dirigentes.

Compromiso del edil

En la unidad vecinal reclaman que el alcalde se reunió en junio con los vecinos y se comprometió a entregar el lugar a la administración de la unidad vecinal, quien además les llevó un proyecto para una sede comunitaria, pero los vecinos se la rechazaron y le dijeron que quieren el terreno como está.

Además, señalan que este mismo compromiso ha sido divulgado por el propio municipio a través de los medios que tiene, pero que son algunos concejales que pretenden llevar nuevamente a votación el comodato en la próxima sesión del concejo comunal.

Municipio no opina

En la municipalidad de Coquimbo declinaron referirse a este conflicto y a los emplazamientos que han hecho los dirigentes vecinales, limitándose a indicar que el tema está en proceso y que esperarán a que se vea nuevamente en el seno del concejo comunal.

Quien sí respondió fue el concejal Guido Hernández, quien votó a favor de que se le entregue el comodato a la Junta de Vecinos N° 16,  en la sesión en la que se pidió la opinión de los ediles en el mes de agosto.

Explicó cuál era su actual postura recordando que su voto favorable fue porque entendiendo que existía un centro comunitario con distintas organizaciones donde cada una se sentía dueña de su parte y algunas no podían postular proyectos sin comodato, todo lo que catalogó de complejo, pero como el alcalde pidió el apoyo para entregarle el comodato a la Junta de Vecinos, se inclinó por esta moción.

“En una votación dividida se le entregó la administración a la junta de Vecinos, pero que tuviesen la capacidad de gobernar de buena forma con las distintas organizaciones que conviven en el recinto. En esa votación solicité un monitoreo permanente de la Unidad de Manejo de Conflictos. Respecto de la votación que se va a realizar ahora en el próximo concejo, he planteado que mi votación se va a mantener si la presidenta de la unidad vecinal y su directiva hayan llevado adelante un buen trabajo de diálogo con las otras organizaciones, que se sientan parte de la comunidad, que no tengan conflictos para ocupar el recinto, confío en que eso ocurrió. Si la presidenta y la directiva fue incapaz de mantener la buena convivencia y no llegan a acuerdo respecto del uso del recinto, ahí voy a cambiar mi posición respecto del apoyo inicial”, dijo Hernández.

 

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