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El Día
Si bien desde la Secretaría Regional Ministerial de Salud descartaron un retroceso en el Plan Paso a Paso en las comunas de la Región de Coquimbo, en lo inmediato, los indicadores se revisan todos los días para tomar esa decisión si es que fuera necesario.

Un aumento sostenido de contagios de Covid-19 esta última semana en región, especialmente en La Serena y Coquimbo, ha encendido las alarmas de autoridades y especialistas.

Es por ello que la posibilidad de retroceso a Fase 2 de Transición del plan Paso a Paso en la conurbación, como medida que contrarreste este aumento, estaría evaluándose diariamente por la autoridad sanitaria, considerando todos los indicadores (capacidad asistencial, tasa de casos nuevos, porcentaje de positividad, entre otros).

Si bien aún no se toma esta decisión, el explosivo aumento, con más de 100 contagios diarios, alcanzando niveles similares a los de julio del año pasado y la ocupación del 81% de las camas críticas, sumado al cansancio de los funcionarios de la salud, hace pensar que en cualquier momento las comunas antes mencionadas retrocederán de fase.

Desde la Seremi de Salud indicaron que “día a día se van evaluando los indicadores epidemiológicos de cada comuna y de la región. En el Comité de Crisis nos reunimos para analizar las situaciones en particular y se proponen diversas iniciativas que puedan ayudar a bajar las cifras”.

Para el presidente del Colegio Médico regional, Rubén Quezada, si bien “a nadie le gustaría tener que retroceder e implementar medidas más restrictivas como por ejemplo, las cuarentenas, si los indicadores epidemiológicos siguen este deterioro, va a ser necesario evaluar seriamente la implementación de esta medida”.

Quezada explicó que desde el Colegio Médico han solicitado que se aborden “de manera integral los distintos aspectos que han producido este aumento de contagios”, sobre todo con respecto a los Permisos de Vacaciones, ya que asegura “creemos que se han implementado de manera poco regulada, poco consultada y sin considerar los aspectos sanitarios y epidemiológicos de la Región de Coquimbo”.

El presidente regional del Colmed agregó que “el Colegio Médico está con disposición de colaborar”, aclarando que “creemos que salud y economía no son dicotómicos, no son enemigos, por lo que se necesita un liderazgo potente e inclusivo que permita hacer un enfrentamiento conjunto de ambas necesidades para nuestra región, que ha visto un aumento de movilidad producto de compatriotas que vienen a vacacionar, para que podamos implementar medidas consensuadas del sector turismo, salud y autoridades”.

Paola Salas, epidemióloga, académica de la Universidad de La Serena y doctora en Salud Pública indicó, por su parte, que “desde el punto de vista epidemiológico, deberíamos estar en Fase 2. Si es que lo hacemos de manera preventiva, pensando en la salud de la gente y en todos los que tenemos que evitar que vayan a la cama UCI o mueran”.

Situación de la red y cansancio de funcionarios

Un 81% de camas de la Unidad de Pacientes Críticos se encuentran ocupadas en la Región de Coquimbo y si bien dentro de las estrategias para combatir la pandemia a nivel regional, está la reconversión de éstas en los principales centros de salud, pasando de 56 camas a 68 unidades, “lo que permite responder a la mayor demanda de hospitalizaciones producto de la segunda ola y asegurar la atención de los pacientes más complejos” según señalan desde el Servicio de Salud, existiría una dificultad para abrir aún más camas “la falta de trabajadores de la salud en el mercado laboral, problemática de carácter nacional, que está afectando al área de la salud y dificultaría llegar a 100 camas”, indicaron, añadiendo que existen ventiladores mecánicos para acondicionarlas.

En cuanto a este tema Rubén Quezada sostuvo que “Nuestra red asistencial, permanentemente ha estado muy tensionada, recordemos que somos la región con el mayor déficit de camas a nivel nacional y durante la primera ola se generó un aumento importante de camas que lamentablemente se ha ido reduciendo en el tiempo a medida que fue pasando la primera ola”.

El profesional agregó además que los mismos equipos de salud se encuentran agotados, “nuestros equipos de salud estuvieron bajo mucho estrés, mucha presión y el día de hoy se están viendo las consecuencias de esto, problemas de salud física y mental”.

Indicadores en el límite

Si bien por el momento los indicadores no estarían en niveles críticos, sí estarían en su límite, así lo señaló Paola Salas, quien explicó que llegando al 85% de las camas UCI ocupadas, “deberíamos tener retroceso inmediato”.

“Estamos muy cerca de eso, y si consideramos tasa de incidencia, que superan actualmente los 80 casos diarios y la positividad de la PCR que estaba muy cercano a 10 la semana pasada, además de la capacidad de contagio que tiene una persona positiva hacia los demás, que en la región está sobre 1, estamos en una situación en que se debería decidir” explicó, añadiendo que en cuanto a la trazabilidad “los equipos de salud están súper agotados entonces la trazabilidad ya no es la misma que tuvimos en la primera ola, porque en esa primera ola había gente contratada para hacerla”.

La epidemióloga insistió en que es necesario tomar medidas preventivas, “no esperar a que los indicadores se deterioren completamente, porque el principal problema que tenemos en este momento es que el equipo de salud, está agotado, con menos energía, ellos no pueden tomar vacaciones, no es como en la primera ola”.

 

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