• El crecimiento de la ciudad ha aumentado la contaminación lumínica que afectan la visibilidad de los cielos Foto: Lautaro Carmona
Expertos y empresarios turísticos señalan que, a pesar de la normativa exigente respecto a la emisión de luz exterior, existe no sólo desconocimiento, sino que falta de fiscalización por parte de la Superintendencia de Medio Ambiente, generando con ello un daños irreparables a los cielos del norte de Chile, únicos en el mundo.

Chile es la capital de la astronomía en el mundo,  especialmente las regiones de Antofagasta, Atacama y Coquimbo que poseen importantes centros astronómicos científicos y turísticos que permiten no sólo conocer más sobre las estrellas, sino que avanzar y lograr grandes e importantes descubrimientos respecto a nuestra vida en el planeta y el universo.

Sin embargo esta posición mundial, podría verse afectada y también nuevos descubrimientos, por la contaminación lumínica. Brillos y resplandores de la ciudad, producidos por la luz artificial, que afectan la visibilidad de los cielos. Esto al disminuir la oscuridad de la noche, logrando que se reduzca la luminosidad de las estrellas y otros astros,  perjudicando el trabajo de los observatorios científicos y afectando a las personas y animales al modificar funciones normales del organismo.

En Chile existe una norma vigente desde el año 2014 (043 del Ministerio de Medio Ambiente), única en el mundo, que modificó y actualizó el Decreto Supremo N° 686  del año 1998, cuyo objetivo es preservar  los cielos nocturnos, evitando la contaminación lumínica en las regiones de Coquimbo, Atacama y Antofagasta, mediante la regulación de la emisión de flujo radiante.

La nueva normativa actualizó los conceptos y entregó funciones a nuevos organismos públicos, respondiendo a estándares internacionales aplicados en países que poseen centros astronómicos, como Italia, Estados Unidos (Hawai, Tucson y Arizona) y España. En ella se restringe el flujo de luz hacia el cielo nocturno, se aplican nuevas tecnologías en iluminación exterior y se incluye la regulación de fuentes que no habían sido incluidas como la publicidad (letreros y avisos luminosos) obligando a mantener los flujos de luz bajos y evitar la sobreiluminación.

Sin embargo, esta normativa sigue siendo desconocida e incluso no aplicada especialmente en lo que se refiere a la emisión de luces de canchas deportivas y la publicidad de pantallas Led que han proliferado, especialmente en la comuna de La Serena; unque la iluminación pública ha disminuido su emisión y trabaja bajo las normas, las carreteras, como la reciente inaugurada doble vía La Serena a Copiapó, tiene plazas de peajes cuya iluminación afecta la visibilidad de los cielos.

Dañando nuestra calidad astronómica

El director de la Oficina de Protección de la Calidad de los Cielos del Norte de Chile (OPCC), Pedro Sanhueza califica como “muy mala” la actual situación de la contaminación lumínica y el respeto de la nueva normativa en el norte de nuestro país. A pesar que es una ley mucho más exigente que la anterior, existe contradicción en la postura de las autoridades de trabajar en el desarrollo de la astronomía  en Chile, pero afectando la calidad de los cielos con sobre iluminación.

Señala que el problema no es sólo que existe escasa fiscalización  por parte de la Superintendencia de Medio Ambiente, el nuevo ente encargado de realizar la supervisión, sino que también existen quejas de diversas empresas fabricantes de luminarias, respecto a que la Superintendencia de Electricidad y Combustible (SEC) ha entregado certificación y, con ello el permiso de comercializar, a fabricantes que no cumplen la norma.

“Tenemos problemas con las canchas de deportes y la publicidad de pantallas led, especialmente. Aun cuando el alumbrado público no es tanto, si resulta contradictorio que el Serviu en el Eje Cisternas permita la instalación de luminarias que no cumplen con la norma aprobada en mayo de 2012 y más aún estén sobre iluminando, porque hay sectores con dos luminarias y es un gasto exagerado”.

El director de la OPCC asegura que los estadios de Coquimbo y La Serena no cumplen con la normativa y esta problemática también se da en la Región de Antofagasta y sus centros deportivos. Una contradicción inexplicable entre el tema de la contaminación lumínica y la aplicación de esta norma. Pedro Sanhueza señala que quizás este problema se produjo al aplicar la ley y la SEC dejó  de pedir  a los proyectos los requisitos asociados  a esta contaminación en alumbrado exterior, porque un nuevo organismo iba a fiscalizar.

“La Superintendencia de Medio Ambiente no estaba preparada para esta labor, porque no tienen especialistas en la materia y si bien realizamos cpacitaciones  y ellos están asistiendo, el problema es que entremedio ha pasado  tanto tiempo sin que nadie fiscalice que mucha gente cree que esta norma ya ni existe”.

Sanhueza agrega que esta contaminación lumínica, que se provoca porque la luz que emite la ciudad sube a los cielos y son reflectadas por las partículas de agua y polvo que pueden expandirse hasta 200 kilómetros a la redonda, disminuyendo la oscuridad de los cielos y dejando ver menos estrellas, afecta en el corto plazo a los observatorios turísticos, municipales y privados, como Mamalluca, Collowara, Cruz del Sur, Alfa Aldea, entre otros y en el mediano y largo plazo al trabajo científico de los observatorios profesionales como Cerro Tololo, Gemini Sur, La Silla, Las Campanas o SOAR, que se encuentran a menos de 200 kilómetros de la emisión de luz de la conurbación La Serena-Coquimbo, por ejemplo. Incluso las voces de alerta de varios astrónomos extranjeros se han escuchado en el Ministerio de Relaciones Exteriores, que es el nexo oficial de los observatorios con el Gobierno de Chile.

A largo plazo Chile podría perder la condición de capital de la astronomía debido al poco resguardo de sus cielos que son un patrimonio natural único en el mundo.

La luz que afecta nuestro patrimonio

Hernán Julio, director de la revista Astrovida, especialista en temas astronómicos, señala que no sólo falta fiscalización, sino que también mayor conocimiento de la normativa en quienes entregan los permisos para instalar publicidad o desarrollar proyectos con iluminación exterior.

Julio agrega que la contaminación lumínica debiera ser tan importante como la contaminación de las aguas o el aire, porque está atacando polos de desarrollo  de las regiones del norte de nuestro país: el astroturismo y el trabajo científico. Recuerda que en Chile ya se han invertido más de 4 mil millones de dólares en el área astronómica y se espera la misma inversión futura con nuevos observatorios.

Señala que los cielos de estas tres regiones, más aún los de la Región de Coquimbo son un patrimonio de la naturaleza, por ser los más oscuros del mundo. Por otra parte son un patrimonio científico  que entregan ala humanidad importantes descubrimientos e incluso, desde La Silla se realizó el descubrimiento de un sistema similar al nuestro con siete planetas.

Además es un patrimonio económico por la gran inversión en el área, considerando también que el 80% de quienes trabajan en estos observatorios son chilenos. Por otra parte, nuestros cielos generan  un área productiva en  desarrollo con los centros astronómicos turísticos que benefician a las comunas si son municipales o a nuevos emprendimientos, atrayendo turistas y generando importantes divisas para el país.

“Acá tenemos que actuar como país. Para tener una discusión seria respecto a la contaminación lumínica hay que tomar en cuenta estos puntos que he señaladoporque es lo que tenemos que proteger. No es una cosa lejana o extraña de unpar  de astrónomos que quieren hablar de la contaminación o la poca visibilidad de los cielos, sino que incluso toca el bolsillo de los chilenos”, agrega Hernán Julio.

Señala que de aplicarse la normativa como corresponde, no existirían problemas lumínicos, “lo que sucede es que tenemos ignorancia respecto al tema o simplemente nos saltamos la ley, porque en Chile no se puede aducir ignorancia respecto a cualquier normativa cuando somos sorprendidos no cumpliéndola”.

Marcos Rudolfi, creador y director  de Alfa Aldea, un centro astronómico particular al aire libre, cuya cúpula son los propios cielos de la comuna de Vicuña señalaque la luz que se emite de las ciudades afecta muchísimo al trabajo que se realiza en los centros astronómicos turísticos y considera contradictorio “que la región de Coquimbo esté avanzando a pasos agigantados en la inversión respecto a la astronomía, pero paralelamente las empresas, los fiscalizadores, y todos los entes a cargo de la normativa vigente no están siendo consecuentes  con esa visión de la región como capital de la astronomía. Es todo un tema contradictorio, sin un discurso común”.

Asegura que hasta el momento no sólo la ciudad avanza y crece cumpliendo las exigencias mínimas de la normativa, sino que también no hay sanciones para quienes no la cumplan o se realizan proyectos donde se desperdicia la energía lumínica.

Rudolfi es también integrante de la Cámara de Comercio de la comuna de Vicuña y señala que como aún no existe una asociación de empresarios de astroturismo, a través de la cámara han realizado seminarios de astronomía en los cuales uno de los temas principales es la contaminación por la luz. “Incluso hubo compromisos de las autoridades en trabajar el tema y tomar las consideraciones para no afectar la condición de nuestros cielos, pero hasta ahora poco se ha visto”, agrega Rudolfi.

Así, expertos, empresarios del astroturismo y la oficina de Protección de la Calidad de los cielos continúan trabajando por proteger nuestro patrimonio natural, único en el mundo, pero es necesario también que la ciudadanía se informe respecto a la normativa y el cuidado de los cielos y aunar los discursos de las autoridades para así, trabajar en conjunto por la meta común de mantener  nuestra condición de capital de la astronomía que es un aporte al desarrollo económico de Chile.

Supervisión de norma

••• El director de la OPCC, Pedro Sanhueza señala que se está trabajando desde el año pasado en capacitaciones a funcionarios, instituciones públicas  y privados para que conozcan la nueva normativa que regula la emisión de luz exterior y protege los cielos nocturnos, en las tres regiones astronómicas, entregando conceptos generales de iluminación y realizando demostraciones.

Se trabaja también con diseños de iluminación de tipo de mostrativo para distintos usos  y por último en aumentar las denuncias, junto a la Sociedad Astronómica de Chile en la superintendencia de Medio Ambiente, que permita a este organismo aumentar su supervisión del cumplimiento de la norma. 
“Vamos a denunciar a todas las canchas deportivas si no cumplen la norma, a todas las empresas que instalan publicidad con el objetivo de apoyar a la Superintendencia en la fiscalización”

Sanhueza hace un llamado a la comunidad  para conocer la normativa respecto a la regulación de la emisión de luz y que puedan realizar sus denuncias en la página web de la superintendencia de Medio Ambiente www.sma.gob.cl

 

 

 

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