Crédito fotografía: 
Lautaro Carmona
Los ediles recriminaron a su colega Mario Burlé por haber expuesto el tema públicamente y por presentarlo nuevamente al seno del concejo. Insistieron en que hay conductas privadas que no pueden difundir y lo acusaron de querer buscar su “minuto de gloria”.

Los concejales de Coquimbo, quienes ayer debatieron sobre el eventual consumo de sustancias por parte de funcionarios y la posibilidad de aplicar test de drogas, insistieron en su postura de rechazo a esta medida como una obligación y criticaron al concejal Mario Burlé, principal impulsor de esta idea.

En efecto, la peor parte la sacó el concejal Burlé, quien fue objeto de duros cuestionamientos por parte del resto de los colegiados, algunos de los cuales incluso lo acusaron de estar buscando un “minuto de gloria” y aludieron a temas políticos, como por ejemplo, que la pasta base había sido ingresada al país por la dictadura militar.

En tanto, otros insistieron en no ventilar aspectos de la vida privada y apuntaron a que la eventual realización de exámenes debe ser algo voluntario.

En tanto, el alcalde Alí Manouchehri se mostró claro en rechazar no solo el tráfico de estupefacientes en la comuna, sino que también el consumo.

Todo lo anterior, en un ambiente tensionado, luego de que Burlé y su par, Camilo Ruiz, participaran en un programa de televisión donde hablaron del tema y en el cual el segundo reconoció el uso de marihuana con fines medicinales y en algún momento de manera recreativa.

 

“Dónde está el límite”

Fue el concejal Mario Burlé quien puso el tema en discusión, recordando los problemas que provoca la droga en la comunidad. En este punto precisó que este flagelo está provocando estragos en la región e incluso recordó la emboscada que sufrieron funcionarios de la PDI en Los Vilos.

“Yo he puesto este tema en el tapete porque estoy convencido de que en el municipio podemos colaborar a derrotar este hecho tan negativo”, dijo, subrayando que nunca ha sido su intención sindicar a alguien en particular, ni menos estigmatizar a las personas.

Por otro lado, mencionó que hay estudios que señalan que de cada tres personas que tienen problemas de drogadicción solo uno logra recuperarse. “Como autoridad debemos dar el ejemplo en la materia. La sociedad hoy día exige de nosotros mayor estándar de transparencia, de probidad y eso es todo lo que a mí me mueve”, señaló.

Sobre quienes han aludido a la vida privada, Burlé dijo que él respetaba esta esfera, “pero cuando se ocupan determinados cargos ¿dónde está ese límite? Es bastante difícil”, cuestionó.

 

Reacción molesta

El primero en reaccionar molesto fue el concejal Pablo Galleguillos, quien sostuvo que “estoy completamente en desacuerdo con las palabras del señor Mario Burlé cuando él señala que no quiso redes sociales, cuando todo esto se votó en contra en comisión, emplazándonos a todos con nombres y apellidos, generando algo mediático en los medios, en los diarios, en las radios locales, en la televisión a nivel nacional... la gente en la calle, uno va caminando y te dicen drogadicto. Eso, por votar en contra algo que es totalmente voluntario, me parece que es una falta de respeto, cuando ahora señala que no iba con un fin de herir a algunas personas. Acá se atacó directamente y se emplazó al colega Camilo Ruiz, con quien solidarizo”.

Más adelante dijo conocer a Ruiz desde hace mucho tiempo y aseguró que “más allá de que haya expuesto públicamente el consumo de marihuana por temas de salud, nunca lo he visto en una comisión o en un concejo o actividad pública drogado”.

Recordó que el tema se trató en comisión interna, “donde se rechazó prácticamente por la mayoría de los concejales”.

Asimismo, explicó que él podía hacerse el test (de drogas) de forma voluntaria, “pero yo no lo voy a hacer bajo una obligación porque lo pide el concejal Burlé”, sentenció.

Se parte por casa

Posteriormente intervino el concejal Ignacio Plaza, quien expuso que si alguien quería mostrar su transparencia, “creo que hay que partir por uno, siempre se parte por casa. Si yo quiero demostrar a la comunidad que no consumo drogas, voy y me hago el test, no tengo por qué estar obligando a mis colegas a que se lo hagan. Estoy de acuerdo con todas las palabras que dijo mi compañero Pablo (Galleguillos). Esto parte con el tema del presunto tráfico que ocurre dentro de la municipalidad y se extiende a algo que no es el foco de por qué surgió este problema, eso es tergiversar y popularizar esto con los medios de comunicación, lo que considero de muy mala educación”.

Ignacio Plaza cerró indicando que tras el rechazo en la Comisión de Régimen Interno, no era necesario llevar el tema al concejo para ser discutido nuevamente. “Es no respetar la decisión de nuestros colegas”, afirmó.

 

Consumo por salud

Camilo Ruiz, en su intervención de ayer, dijo que una política de drogas, como lo estaba reorientando el concejal Burlé ahora, tenía que ir pensada en el bienestar de los funcionarios y en la protección de la vida privada de las personas, en su salud mental y en perseguir e investigar posibles casos de narcotráfico dentro del municipio.

Rechazó que se aplique un test porque la dependencia la determina un especialista, mencionó, e indicó que exponer la vida privada no tenía alguna utilidad, “más allá de que yo para enfrentar este tema haya asumido un costo personal. Por otra parte, se discutió un reglamento interno y el concejal no hizo ninguna referencia en torno al tema”.

En la misma línea argumentó que hay otro tipo de inhabilidades, como que “el concejal Mario Burlé aprobó un presupuesto desfinanciado y eso es notable abandono de deberes en torno a su rol de fiscalizador. Acá, si vamos a hablar de inhabilidades tenemos que ser bien cautos, porque muchas veces, ya sea una inhabilidad o una cuestión ética que queramos plantear, debemos primero mirarnos nosotros mismos, ver cómo son nuestros actos, qué mostramos a la ciudadanía”.

Cerró diciendo que el foco había sido un video y que hoy se desdibuja la gravedad de ese acto, “porque la discusión ha ido escalando con un matiz más populista, más farandulero y donde se le ha dado el centro a lo que puedan o no hacer los concejales en su vida privada”.

No se puede aseverar tráfico

El alcalde de Coquimbo, Alí Manouchehri, en su intervención aclaró que no se puede aseverar que exista tráfico de drogas al interior del municipio por respeto a los funcionarios y porque estaba dentro de un proceso investigativo, donde la justicia deberá determinar si existe o no este delito en la municipalidad.

También resaltó que hay funcionarios que han cumplido sus labores, han sido trabajadores  honestos y no se puede meter a todos dentro del mismo saco.

En una segunda intervención, Manouchehri dijo que “yo condeno enérgicamente todo vínculo con el tráfico ilícito de estupefacientes y no valido que en ninguno de nuestros equipos de trabajo existan personas que presentan conductas adictivas, del consumo abusivo o de cualquier vínculo que sea sancionado por la Ley 20 mil y que afecte su desempeño”.

Más adelante subrayó que él es el primero en ofrecerse para un test de drogas, por su rol de liderar la administración y dijo que la misma decisión habían manifestado algunas jefaturas, pero de forma voluntaria.

Por otra parte, indicó conocer los daños de la droga, porque lo atestiguó dentro de su carrera de futbolista, “donde compañeros desde muy temprana edad fueron golpeados por la droga, jóvenes que podrían haber sido representativos de nuestro país por sus características futbolísticas y que la droga los terminó enterrando”, contó Manouchehri.

 

“De forma farandulera”

La concejala Sonia Elgueda felicitó al concejal Camilo Ruiz “por su transparencia” y precisó que ella está dispuesta a realizarse un test de droga.

Más adelante sostuvo que Mario Burlé debió presentar una propuesta de cómo tratar el problema, “no de esta manera farandulera en donde todos nos hemos visto expuestos y siendo bien responsables, creo que buscaba su minuto de gloria, porque no debemos olvidar que la derecha en este municipio es el menor porcentaje y estamos en período electoral, por lo tanto, necesitaba presentar su minuto de gloria y lo consiguió”.

Recordó que “la pasta base fue uno de los íconos que ingresó durante la dictadura a nuestro país. Así que yo creo que la derecha tiene experiencia vasta en todo lo que significa el tráfico de drogas”.

En la misma línea se mostró el concejal Nelson Martínez,quien afirmó que “hay drogas duras que fueron introducidas por la dictadura para frenar el movimiento popular”. Además, subrayó que en el país ha habido flagelos más grandes como el financiamiento ilegal de la política, “en donde incluso un senador de su sector y una diputada fueron procesados por la justicia, porque fueron financiados para aprobar y votar leyes espurias”.

Al término, el concejal Mario Burlé se defendió indicando que con su trayectoria no necesitaba minutos de gloria y que cuando lo llamaron de La Red no sabía que había otro concejal invitado.

Sobre el presupuesto desfinanciado que aprobó, en tanto, recordó que era un instrumento de planificación que se va corrigiendo.

 

Suscríbete a El Día y recibe a diario la información más importante

* campos requeridos

 

 

Contenido relacionado

- {{similar.created}}

No hay contenido relacionado

Cargando ...

 

 

 

 

 

 

 

 

Diario El Día

 

 

 

X