• Decepción en autoridades por baja participación en elecciones
    Decepción en autoridades por baja participación en elecciones
Luego de los comicios municipales, más allá de ganadores y perdedores, hubo un sabor amargo en todos los sectores políticos, ya que no lograron motivar a la ciudadanía en el primer proceso donde el voto fue voluntario

Magros resultados en cuanto a participación tuvieron las primeras elecciones llevadas a cabo con el sistema de inscripción automática y voto voluntario.
Meses antes del proceso efectuado el domingo, las voces eran optimistas e incluso, estudios realizados por el Gobierno indicaban a fe cierta que con la entrada en vigencia de esta reforma, la cantidad de personas que concurriría a votar en los comicios se aproximaría a los ocho millones, aumentando en 1,1 millón de votantes con respecto a la anterior elección municipal del año 2008, donde la cantidad de sufragantes fue de 6,9 millones de personas a lo largo del país. Y claro, no era difícil sacar cuentas alegres antes de tiempo, puesto que con la incorporación del nuevo padrón electoral, eran 13,4 millones los electores que sin realizar ningún tipo de trámite podrían participar en el proceso.
Sin embargo, ayer todos los buenos augurios se fueron por la borda. Luego de conocerse los resultados, más allá de ganadores y perdedores, transversalmente había un sabor amargo, ya que la gente no acudió a las urnas como se preveía. En su debut, el voto voluntario no funcionó.
Los guarismos son concluyentes e indican que respecto del nuevo padrón (13,4 millones de votantes posibles), sólo sufragaron 5,4 millones de personas por lo que la abstención alcanzó casi el 60%.
Fue el propio Presidente de la República Sebastián Piñera el primero en lamentar la situación, y a nivel regional las reacciones tampoco se hicieron esperar. El intendente Sergio Gahona expresó su malestar y preocupación debido al escaso interés de los habitantes de la Cuarta Región por cumplir con el deber ciudadano. “En la región votó entre el 37 y el 40% del total del padrón. Las cifras son preocupantes. Los partidos políticos deben hacer un esfuerzo más grande para que los electores vayan a votar”, indicó la autoridad.
En el Servicio Electoral también hay decepción y sorpresa. Francisco Villalobos, director regional de la institución, pensaba que a medida que la elección se iba acercando, la gente se interesaba cada vez más en ella. “La constitución de las mesas el día anterior al proceso nos hacía pensar que iba a haber una gran participación por parte del electorado, pero nos llevamos una gran sorpresa”, afirma Villalobos, quien agrega que “el haber trabajado tanto para incorporar el nuevo padrón y que haya habido un nivel tan alto de abstención, provoca que uno se conduela. Lo óptimo es que se pronuncien las mayorías y en este caso no fue así. Nosotros no tenemos más que lamentarlo”, asegura el director.
Una de las principales interrogantes en relación al voto voluntario era la participación que tendrían los jóvenes. En el marco de una reforma “hecha pensando en ellos”, se presumió que aumentaría su interés cívico. Sin embargo, a medida que pasaron los meses las cifras fueron siendo cada vez más decidoras. Un sondeo realizado el 18 de octubre arrojó que el 43% de este grupo no votaría, y a la luz de los hechos, todo indica que, efectivamente, los malos presagios se cumplieron. Para la directora regional del Injuv, Loreto Sanhueza, si bien la alta tasa de abstención en los comicios “resulta lamentable, esto tiene que dejarnos una enseñanza. La ciudadanía completa y en particular los jóvenes deben aprender a jugar dentro de las reglas de la democracia y hacer valer su opinión. La única forma de hacerlo es a través del voto”, enfatiza.
Pero entre todo el descontento hay quienes celebran la escasa participación ciudadana en las elecciones del domingo. Uno de ellos es Jonathan Hidalgo, estudiante de cuarto medio del liceo Ignacio Carrera Pinto. El joven es dirigente del Movimiento Autónomo de Secundarios de La Serena y desde esa tribuna hace meses estaba haciendo la contracampaña, llamando a la ciudadanía a no votar. “Esto grafica lo inútil que es este sistema y los números lo están demostrando. El problema no está en la gente sino en la democracia representativa, todos se están dando cuenta que esta forma de gobernar no sirve”, indica el dirigente de manera tajante.

UNA MIRADA SOCIOLÓGICA. Para el académico Manuel Escobar, de la Escuela de Sociología de la Universidad Central, las razones que justificarían el bajo interés de las personas por elegir a sus gobernantes serían fundamentalmente dos. En primer lugar, según el profesional, estaría la crisis de confianza que existe entre la ciudadanía y las instituciones, particularmente con los partidos políticos. “Esto tiene que ver con la mala percepción que se tiene de la clase política, la gente no está creyendo y es común escuchar frases como ‘los políticos son unos corruptos’ y ese tipo de comentarios. Ciertamente hay un descrédito”, afirma.
El segundo motivo que aduce Escobar, sería la sensación que tienen los electores de que con su voto, efectivamente, lograría cambiar algo. “Cuando la gente va a las urnas igualmente después siente que las cosas no cambian, evidentemente no existe la motivación”, asegura el sociólogo.

 

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