• El Presidente Regional de la CChC, Sergio Quilodrán, llamó a trabajar de manera conjunta con el sector público y privado para fomentar el desarrollo en la ]Región de Coquimbo.
  • El Gerente Regional de la CChC, Miguel Cantuarias y Arturo Orellana, investigador y director del ICVU llamaron a las autoridades a considerar las conclusiones del estudio que contempló la calidad de vida ciudadana, donde los factores laborales son los más críticos.
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La semana pasada se dio a conocer el estudio de la Cámara Chilena de la Construcción que concluyó que las comunas de Coquimbo, La Serena y Ovalle bajaron considerablemente en el Índice de Calidad de Vida Urbano (ICVU). Las variables que más fueron afectadas son las condiciones laborales y el ambiente negocios. Desde la organización gremialista hicieron un llamado a esta vez trabajar en conjunto con el sector público.

Noticias poco alentadoras para la Región de Coquimbo se dieron a conocer la semana pasada después de que la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) comunicara los resultados del estudio que realiza tras ocho años consecutivos a nivel nacional. Se trata de la evaluación del Índice de Calidad de Vida Urbano (ICVU), donde las comunas de La Serena, Coquimbo y Ovalle fueron foco central debido a que vieron disminuido su posicionamiento en el ranking, principalmente consecuencia de las variables sobre la calidad del trabajo: condiciones laborales y ambiente de negocios.

La Serena retrocedió 14 puestos, pasando del puesto 20 al 34, mientras que Coquimbo bajó ocho lugares para quedarse en el 49, luego que hace doce meses se ubicara en el 41. No obstante, el caso más drástico lo registró Ovalle, que pasó del puesto 44 al 82, quedando en los últimos puestos del listado.

URGE UN TRABAJO MANCOMUNADO

Sergio Quilodrán, Presidente de CChC La Serena, manifestó que se hace necesaria una articulación regional para promover entre los distintos actores, tanto públicos como privados, una estrategia para poder llevar a cabo el desarrollo regional “que tanto requerimos”.

El presidente aclaró que hoy lo importante es la gente de la zona, y para ello se hace imprescindible que las autoridades en conjunto con las comunidades sepan trabajar en conjunto para poder realizar ideas que vayan en beneficio de toda la comunidad y al mismo tiempo poder tener progresos en las áreas que el ICVU ha detectado como deterioradas.

Mientras que el ámbito de la infraestructura, “se hace necesario un banco de proyectos que sea sostenible a través del tiempo y que sea independiente de los ciclos políticos”, sentenció Quilodrán.

El Gerente Regional Miguel Cantuarias, señaló que la Cámara tiene las condiciones para formar una mesa de trabajo con todos los actores para poder hablar de las prioridades que tiene la región, considerando que es muy importante tener claridad en este sentido “ya que por ejemplo, se han tomado decisiones como construir estadios en vez de hospitales”. Por lo que cree que la situación es preocupante y cuestionable.

“Somos una ciudad que tiene uno de los cascos históricos más grandes del continente pero tampoco hay claridad con reglamentos cómo debemos cuidarlo. Es por ello que debemos reunirnos en una mesa de trabajo colaborativa, armónica y tolerante para poder sacar adelante lo que la Cámara propone”, dijo Cantuarias.

LAS AUTORIDADES NO ESCUCHAN

Desde la CChC señalan que las autoridades de la Región de Coquimbo no consideran los estudios que realizan, a pesar de que estos vayan en beneficio de toda la comunidad.

Cantuarias por su parte, señaló que el estudio que mide el Índice de Calidad de Vida Urbano (ICVU) y que lleva ocho años realizándose, nunca ha visto en acciones concretas que las autoridades se enfoquen en los resultados y en las problemáticas detectadas.

Y así lo refuerza Arturo Orellana, profesor investigador del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Universidad Católica y Director del ICVU, quien es categórico en manifestar un rotundo “no” al preguntarle respecto si ha percibido que las autoridades locales han considerado alguna vez estas investigaciones.

 “Hay alcaldes que sí las han tomado y han visto resultados de mejora. Por ejemplo Los Andes, que hace cuatro años nos pidió que fuéramos para allá porque querían modificar su Plan Regulador Comunal tomando en consideración la recomendación que había hecho el ICVU, y hoy Los Andes está dentro de las 17 comunas que han mejorado la calidad de vida”, explicó Orellana.

Quien encabezó el sondeo, expresó que esto no lo hace para sacarle en cara a las autoridades si lo hacen bien o mal, sino que “el propósito es decirles el estándar de vida ciudadana que tienen, comparárselo con otras ciudades y que tomen atención en los focos más importantes para que la ciudad no vaya en decadencia”.

Sentenció diciendo que el flujo migratorio interno de las respectivas comunas crece día a día, por lo que se pregunta cuándo se preocuparán que “cuentan con una escala de infraestructura y conectividad de una ciudad pequeña”.

SE REQUIEREN MAYORES INCENTIVOS

Miguel Cantuarias indica que una de las formas de mejorar las condiciones laborales y el ambiente de negocios, es contando con políticas públicas “claras y adecuadas” con respecto a cómo se incentiva que los privados inviertan en la región en todos los ámbitos. Ya que de esta manera se permitiría mejorar todo aspecto relacionado al trabajo, incluyendo renta, capacitación y desarrollo personal de las personas.

El Gerente Regional ejemplifica con el caso Dominga, “que cumpliendo con todas las condiciones ambientales y respetando el entorno, genera ruido y hace pensar a los inversionistas a no invertir en nuestra región”.

Sergio Quilodrán manifestó que la Cámara considera fundamental crear un consejo público – privado para poder velar por un mejor desarrollo regional, agregando que considera igual de importante que exista una planificación eficiente para “poder sostener una mirada de largo plazo, ya que hoy las cosas no se hacen de la noche a la mañana”. 6401IR

Arturo Orellana, profesor investigador del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Universidad Católica y director del Índice de Calidad de Vida Urbana, cuenta de qué manera se hizo el estudio y cómo se llegó a las conclusiones:

Coquimbo, Ovalle y La Serena bajaron en algunas dimensiones relacionadas al ámbito laboral, ¿Cómo se llegó a estas conclusiones?

Según el investigador, lo que se hace año a año es revisar las fuentes de estadísticas disponibles de instituciones públicas, de manera  de buscar variables nuevas o actualizar las que están para poder aproximarse de la mejor manera a mediciones más objetivas.

Orellana dijo que este año hubo un cambio sustantivo, “cambiamos el 50% de las variables eliminando las de percepción, que justamente eran las que favorecían a las ciudades de La Serena, Coquimbo y Ovalle”. Agregando que estas variables suelen favorecer a aquellas ciudades que tienen atributos turísticos y paisajísticos,  “y al incorporar más variables objetivas nos dimos cuenta que efectivamente habían dimensiones relacionadas con el trabajo que estaban a la baja en el sentido de que al parecer el desarrollo minero no logra generar actividades todo el año, que sean sustantivas para generar oportunidades de empleo para la población”.

También incidió en que en la Región de Coquimbo hay temas de conectividad y movilidad que aún no se han resuelto de buena manera, siendo temas principalmente para La Serena y Coquimbo, “ya que no están a la altura de la cantidad de habitantes que las integran”.

¿Por qué se sacaron las variables de percepción?

En el año 2015, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo hizo una encuesta de calidad de vida urbana, en ese momento Orellana solicitó la base de datos para poder ver cómo podía utilizar las variables utilizadas, pero “el problema es que después hubo cambios en el área de estudio y se comenzó a cuestionar la representatividad del mismo”.

En base a eso se buscó integrar nuevas variables con la ayuda del Observatorio de Ciudades de la Universidad Católica (OCUC) “y esto no solamente nos permitió actualizar variables, sino también, concluimos que lo mejor era descartar aquellas perceptivas por ser poco objetivas”.

Con respecto a los resultados obtenidos en el último estudio ¿Podríamos decir que estos siempre han estado presentes y que las percepciones ocultaban la realidad?

“Desde mi perspectiva y de lo que conozco de la zona, creo que es una región que tiene los ingresos promedio más bajos de Chile y tiene un nivel de actividad económica y de contribución al Producto Interno Bruto (PIB) más bajo en relación al tamaño de la población”. Es decir, que la Región de Coquimbo contribuye menos al PIB nacional en virtud de que debiese aportar más por el tamaño de la población.

Orellana contextualiza y con el Paso de Agua Negra, manifestando que “este debiera contribuir y hay toda una logística que se está desarrollando, pero mientras aún no se termine vamos a seguir teniendo la misma situación”.   

 

 

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