• Según el análisis de las cifras, Coquimbo es por lejos la comuna de la región que más dotación de funcionarios tiene. Desde la cada edilicia recalcan que se justifican plenamente. FOTO ANDREA CANTILLANES
  • En el último tiempo La Serena ha estado desarrollando un plan de reducción de personal lo que, según el alcalde Jacob, le ha permitido sanear sus finanzas. FOTO LAUTARO CARMONA
  • Ovalle destaca entre los municipios grandes por haber conseguido, con poca dotación, cumplir las mismas funciones y destinar los recursos a proyectos sociales. FOTO LAUTARO CARMONA
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El Día
En medio de los cuestionamientos de siempre, que hablan de la sobredotación que existe en estas instituciones, en desmedro de recursos que pueden ser utilizados en programas sociales, El Día efectuó un análisis en base a la información de la página de Transparencia de las 15 municipalidades de la zona y cotejó la cantidad de personas que están empleando cada una ellas.

La discusión respecto a la contratación de funcionarios en los municipios siempre ha estado presente a nivel local, enfocada sobre todo a si efectivamente quienes han sido requeridos cumplen con la labor encomendada.

7,6 Funcionarios es el promedio que se da en la región por cada 1.000 habitantes. Es el segundo más alto a nivel país después de Aysén.

Este debate se acrecienta cuando existe un proceso eleccionario de por medio. No son pocos los que piensan que estas instituciones se convierten en “cajas pagadoras” de favores políticos, aunque a la fecha, nadie (de ningún sector político) reconoce abiertamente estas afirmaciones, quedando solo como “rumores de pasillo”. Es como Dios, todos dicen que existe, pero nadie nunca lo ha visto.

El tema no es solo que se contrate a personas de por sí, sino que evaluar si efectivamente están cumpliendo con las tareas encomentadas y también si los salarios se condicen con dichas obligaciones. Es decir, si se traduce, por ejemplo, en calles limpias, seguridad, luminaria, limpieza e implementación de jardines y programas sociales que, en definitiva, son las funciones privativas que debe cumplir cada municipalidad.

“No es un capricho del municipio, hay una razón de fondo y es que estas contrataciones van orientadas hacia demandas ciudadanas, de una comuna compleja y grande como es Coquimbo”, PATRICIO REYES, Administrador municipal de Coquimbo y alcalde (s)

Pues bien, El Día quiso indagar en esta situación y ver si efectivamente es un mito o realidad. El primer dato con el que dimos fue que, de acuerdo a un estudio publicado en el sitio web www.observachile.cl, iniciativa impulsada por el exintendente y ex subsecretario de Desarrollo Regional, Ricardo Cifuentes, a nivel nacional se contabilizan 100.349 funcionarios municipales, 5.733 de los cuales corresponden a la Región de Coquimbo.

Un antecedente que llama la atención es que la zona se ubica en el segundo lugar en el país con más funcionarios por cada 1.000 habitantes, 7,6, solo después de Aysén (9,8) donde se puntualiza que se debe a las grandes extensiones territoriales y a los problemas de accesibilidad. Por debajo se ubican la región de Valparaíso, con una población de 1.815.902 personas (7,0 funcionarios por cada mil habitantes) y la Región Metropolitana, que con 7.112.808 habitantes cuenta con 5,5 funcionarios por cada mil habitantes.

Ante estas dudas y dada la coyuntura de que efectivamente existió un proceso eleccionario de por medio, quisimos efectuar el ejercicio de evaluar si en la práctica efectivamente se había producido un incremento en las contrataciones. Para ello, revisamos los datos publicados en el Portal de Transparencia de cada uno de los 15 municipios de la región. En esta línea, comparamos los datos del personal a contrata, planta, código del trabajo y honorarios (sólo municipal y no incluyendo Salud y Educación) que existía a junio de 2017 y lo comparamos con el mismo mes de 2018. Los resultados en algunos casos sorprenden.

COQUIMBO EN ALZA

No es la primera vez que nuestro medio realiza esta evaluación. En un reportaje publicado en enero de 2017 y ante la misma inquietud de quienes consideran excesivo el número de funcionarios, se efectuó el mismo análisis de cotejar las cifras publicadas en las respectivas páginas de Transparencia.  

En esa oportunidad, se observaba que, en el caso de Coquimbo, para esas fechas eran más de 1.400 las personas contratadas a honorarios, en La Serena la cifra llegaba a 773 personas.

Entrevistados los ediles de ambas comunas, plantaban que en muchos casos estas contrataciones se justificaban porque era personal que se requería para cumplir con las diversas labores de las casas edilicias. Aunque no descartaban, en todo caso, que existiesen algunos de estos puestos “fantasmas”. Tras la investigación, de hecho, anunciaron el inicio de una exhaustiva revisión para comprobar quienes estaban desarrollando o no las labores encomendadas y aseguraron que, en caso de haber irregularidades, serían desvinculadas.

De hecho, a fines de diciembre de 2017 el alcalde Marcelo Pereira, en este mismo medio, planteaba que se había establecido para estos fines una comisión evaluadora, presidida por el administrador municipal, Patricio Reyes, que analizó cada departamento del Municipio de Coquimbo para definir quienes se mantendrían en sus puestos de trabajo y quienes cesados en sus funciones.

La comisión entregó los antecedentes y Pereira anunció que eran entre 80 y 100 prestadores de servicios los que serían desvinculados de sus labores tras una mala evaluación. Esto formaba parte de una serie de medidas que realiza la entidad edilicia para disminuir el gasto y así tener recursos frescos para el presupuesto 2018.

“Hoy nos encontramos en un municipio que está sobrepoblado y la política de Marcelo Pereira respecto a este sobre poblamiento no ha sido distinta, al contrario, se ha profundizado”, FERNANDO VIVEROS, CONCEJAL PC

Advertía, eso sí, que los despidos se iban a ir realizando de manera paulatina, por los altos costos que tendría el pago de indemnizaciones. “Esta medida permitirá rebajar el número de prestadores y darle holgura al ítem que se destina para el pago de estos sueldos”, dijo en esa ocasión.

Por eso sorprenden las cifras que se pudieron constatar a la fecha. Esto porque, pese a este anuncio, según los datos de Transparencia a junio de 2017 el número de funcionarios a honorarios en esta repartición llegaba a 1.518 personas. A junio de 2018, en tanto, se elevó a 1.757 personas. En materia de recursos, la remuneración bruta por este ítem pasó de poco más de 839 millones de pesos a 1.050 millones en solo un año. (Ver infografía)

En total aparecen 223 personas más incorporadas en doce meses, que le significan al municipio porteño un gasto adicional de $210.760.744. Si hacemos el ejercicio de calcular el sueldo promedio, éste se ubica en $881.843, no es menor.

Con estos datos, esta comuna se ubica por lejos como la que mantiene más funcionarios a nivel de región e incluso a nivel país.

MUNICIPIO: “SE JUSTIFICA PLENAMENTE”

Pero esos son los datos duros y faltaba ahora la versión del propio municipio respecto de las razones que explican este incremento.

Al respecto, el administrador municipal y alcalde (s), Patricio Reyes, fue categórico que en señalar que se justificaba plenamente. “No es un capricho del municipio, hay una razón de fondo y es que estas contrataciones van orientadas hacia demandas ciudadanas, demandas específicas también de otros servicios y a necesidades propias de una comuna compleja y grande como es Coquimbo”. Agregó que “efectivamente nosotros tenemos esas contrataciones, porque hay múltiples razones que lo explican”.

Una de ellas, indica Reyes, es que la última Ley de Planta data del año 1994, cuando la población de Coquimbo era de menos de 90 mil habitantes “y hoy prácticamente tiene 230 mil, es lejos la comuna más grande de la región”. Con el personal de planta, de 170 personas, más el de contrata 170, no se alcanza a cubrir todas las necesidades, dice.

Además, agrega que se trata de una comuna compleja, que tiene diversos sectores populares con identidad propia como Tongoy, Guanaqueros, Tierras Blancas, Guayacán, 8 caletas de pescadores, 56 kilómetros de playa y una gran extensión territorial.

“Eso hace que la dotación que hoy tenemos, que es muy bajita, es muy poco para la realidad del Coquimbo de hoy día. Se va a mejorar, pero como todavía no se hace, hay que hacer esfuerzos para ponerse al día con estas necesidades”, aduce.

En cuanto a cómo se explica el aumento en un año, señala que, por ejemplo, debieron incurrir en la incorporación de personal cuando asumieron la administración del hogar André Jarlán (actual Oscar Pereira). “Si no es porque el alcalde se la juega, esos 22 niños que tienen daño cognitivo severo, tendrían que haber sido repartidos por todo Chile, con todo el daño familiar que eso significa y hubo personas que fueron contratadas para esos efectos”. En unos meses más además, se va cerrar la hospedería del Hogar de Cristo en Tierras Blancas, gasto que también asumirán.

Asimismo, Reyes indica que en octubre o noviembre se inaugurará una nueva delegación municipal en la Parte Alta “donde también vamos a tener que reasignar funcionarios”. A principios del próximo año se crearía la delegación de San Juan, que se agregan a las 4 que ya existen.

Pero uno de los principales focos del alcalde Pereira, indica, es en aumentar la cantidad de personas que trabajan en las cuadrillas tanto de aseo y ornato como las de luminarias. “Coquimbo tenía 7 microbasurales que en esta gestión se han eliminado. Nosotros no tenemos servicios externalizados a diferencia de otras comunas, lo hacemos con nuestros funcionarios”.

Lo que se hace en parques y jardines tampoco está externalizado, explica “y por un lado es mejor, porque si bien es un costo mayor que en otros municipios, podemos direccionarlo de mejor manera, porque una empresa hace solamente lo que el contrato establece y cuando hay problemas o falta luminaria en un sector se mandan inmediatamente”.

 A eso se adiciona que están reforzando la dirección de seguridad ciudadana e inspección municipal y que el departamento de gestión medioambiental, presta servicios de fumigación y desratización. “Hemos renovado más de 10 mil luminarias en este año y medio, limpiado 7 microbasurales, estamos trabajando en denuncias vía wasap o facebook, donde respondemos en 24 o 48 horas y lo hacemos con cuadrillas nuestras, en el caso de hermoseamiento de plazas y jardines”, especifica.

De igual forma, precisa el administrador municipal, han absorbido a los funcionarios del DAEM que no pudieron ser traspasados al Servicio Local de Educación. Por otra parte, se pasó de tener una oficina de la Mujer a una Casa de la Mujer, donde se requería más personal para la atención y se capacitó a más de 600 haitianos en la enseñanza del español.

Por ello, enfatiza “de alguna manera todo este crecimiento tiene una razón de ser y es real, efectivamente hay un alza, pero tiene plena justificación”.

DIFERENCIA CON SU PAR, LA SERENA

Basados solo en las cifras, si se hace la comparación con La Serena, que tiene prácticamente la misma cantidad de habitantes, se puede observar que Coquimbo duplica la cantidad de funcionarios de sus vecinos.

“Estamos evitando traer personas por traer, si traemos a algún funcionario es porque lo necesitamos y si no necesitamos a alguien o hace las cosas mal, prefiero pagarle la indemnización y que se vaya”, ROBERTO JACOB, Alcalde de La Serena

Al respecto, Patricio Reyes enfatiza en que no son comparables puesto que La Serena desde hace más de 15 años tiene externalizados gran parte de sus servicios “aparte de la recolección de basura, tienen externalizado lo que es parques y jardines, todo lo que dice relación con fumigaciones, por tanto no es comparable la situación de ambas”.

EL ANUNCIO DE DESPIDOS

Respecto al plan de desvinculaciones que se había anunciado en diciembre, Patricio Reyes responde que efectivamente ha habido “pero han tenido que ser repuestas por otras personas que sí cumplen adecuadamente el perfil”.

En todo caso, puntualiza que lo que ha mandatado el alcalde a todos los directivos es la evaluación permanente de quienes se contratan y, si a los 3 o 4 meses no cumplen con sus funciones, van a ser despedidos o reemplazados por otros funcionarios.

“Tampoco uno puede decir de un día para otro que se van a sacar 500 personas, porque la jurisprudencia de los tribunales laborales cambió de hace 3 años a la fecha y se les tiene que aplicar todas las indemnizaciones”.

DEUDA MUNICIPAL

De acuerdo al administrador municipal de Coquimbo, todos estos gastos en contrataciones estarían cubiertos toda vez que están a la espera de que entre en operaciones el nuevo contrato del Casino Enjoy, a través del cual van a ingresar 10 mil millones de pesos adicionales al presupuesto “por tanto todo este crecimiento también tiene relación con todos esos ingresos futuros, porque gracias a Dios esa licitación fue bastante favorable para los intereses del patrimonio municipal, así que estamos muy conformes de que este crecimiento que hoy tenemos es sustentable desde el punto de vista financiero”.

No obstante, cabe destacar que a la fecha se estima que la deuda que registra esta casa edilicia supera los 7 mil millones de pesos y de hecho, el concejo municipal aprobó un leaseback para su saneamiento.

Habitualmente, lo que hacen estas instituciones para reducir gastos cuando tienen deudas es precisamente disminuir los gastos en personal, que es uno de los ítems de más alto valor. “Efectivamente hay que reordenar ciertos gastos, hemos hecho austeridad en nuestras áreas”, reconoce Reyes y agrega que en este sentido, por ejemplo, han reducido los costos por concepto de la Pampilla. Enfatiza, eso sí, que parte de esta deuda es de arrastre.

LA VISIÓN DEL CONCEJO

El concejal (RN), Guido Hernández, señala que efectivamente el tema ha sido tratado al interior del cuerpo colegiado, tanto para pedir que no exista sobredotación como para solicitar que se refuercen los equipos operativos.

Valida las apreciaciones del administración municipal y ratifica que efectivamente se ha pedido realizar nuevas contrataciones. “Como concejales le solicitamos al municipio hacerse cargo de cuestiones que no le correspondían directamente como la residencia Oscar Pereira”. Además, se pidió reforzar el tema de parques y jardines, contratar a profesores jubilados que tenían deuda histórica para que pudieran apoyar al departamento de educación y se absorbió a los trabajadores desvinculados del DAEM. “Es real que hay un número importante de estas personas que sí se necesitan”, enfatizó.

Lo malo, agrega, es que “efectivamente hay cargos que uno analiza y le generan cuestionamientos respecto a si con necesarios o no considerando que el municipio ya tiene harto gasto en esta materia”, pero que esperan ir resolviendo esto una vez que entre en vigencia la nueva Ley de Plantas Municipales.

Por su parte, el también concejal del Partido Comunista, Fernando Viveros, considera que “es real el hecho de que no ha existido una cambio en la política de contratación del municipio de Coquimbo” y que  “es necesario optimizar el recurso humano”.

El tema, a su juicio, no es que existan tantos trabajadores “sino cómo los usamos y dónde están, porque si nosotros tenemos realmente 1.700 trabajadores y eso se justifica en la ejecución en la calle y podemos percibir que realmente el municipio hace un trabajo excelente, entonces uno lo aplaude y lo saluda”.

Pero lamentablemente, agrega esa no es la situación “hoy nos encontramos en un municipio que está sobrepoblado y la política de Marcelo Pereira respecto a este sobre poblamiento no ha sido distinta, al contrario, se ha profundizado y nosotros lo miramos con mucha preocupación debido fundamentalmente al grave deterioro de la economía municipal”.

Está de manifiesto, sostiene, que existe un sobreendeudamiento “donde el municipio incluso está pidiendo un leseback por más de 7.500 millones de pesos, pero no hay ningún cambio de fondo ni una política de austeridad económica”.

En cuanto a si considera que existe realmente una sobre dotación, el concejal PC manifiesta que “yo creo que hoy día la ciudad ha crecido tanto que efectivamente para mí la dotación quizás puede estar un poco aumentada”, pero reconoce que hay unidades hoy día que requieren una reestructuración. “Si usted me dice que tenemos bastante gente para limpiar calles, plazas, podar, yo les voy a decir no, falso, pero si me pregunta si tenemos hartos administrativos, yo le digo sí, hay un importante número. Entonces, a lo mejor reformular cómo está distribuido creo que es la clave más que plantear que hay una sobre dotación”, recalca.

Aún falta por definir una política de ahorro en este sentido. “La primera medida económica que requiere el municipio de Coquimbo es redistribuir cómo gastamos y en ese caso la optimización de recurso humano es fundamental. (…) Si la política de ordenamiento municipal no cambia, obviamente la deuda que tiene el municipio va a ir en aumento”.

¿HUBO PAGOS POLÍTICOS?

Ante la consulta si efectivamente se contrató gente del gobierno anterior tras perder las elecciones, Patricio Reyes reconoce que efectivamente en su momento se generaron este tipo de rumores, pero indica que “yo le puedo asegurar que del gobierno regional anterior, son 3 personas que han ingresado al municipio y en áreas muy técnicas y específicas, pero no hemos tenido como se pensó en algún momento un gran éxodo y están en áreas técnicas, no políticas”.

Así lo ratifica también Guido Hernández, quien señala que el alcalde hizo un compromiso de no hacer un arribo masivo de personas del gobierno regional “y la verdad es que hasta el momento siento que se ha cumplido, solo casos puntuales y no se desbandó como se dijo en alguna oportunidad”.

Por su parte, Fernando Viveros indica que “independientemente en el número duro, en el número grande, creo que efectivamente hay un número grande de contrataciones desde el punto de vista político”.

LA SERENA “ORDENA LA CASA”

Se mencionó con anterioridad que en un reportaje realizado por El Día en enero de 2017 se especificaba que dentro de la nómina de funcionarios municipales que aparecía en Transparencia, en La Serena existían 773 personas contratadas a honorarios, que significaba un costo mensual de aproximadamente 520 millones de pesos. Estos contratos habían aumentado en cerca de  tres veces en comparación al año 2009.

De hecho,  al revisar la lista, se podía constatar que existían algunos profesionales contratados que no tenían la especialidad del área, a los cuales se les requería para realizar encuestas y a la vez por cada cuestionario realizado. Entre ellos, aparecían nombres de reconocidos personajes ligados a la política, exalcaldes y militantes de partidos de la Nueva Mayoría. 

El edil, Roberto Jacob, anunció también en esa oportunidad que se revisarían las nóminas y se desvincularía a quienes no estuvieran cumpliendo con sus funciones.

Y al parecer este municipio sí realizó un ordenamiento, o por lo menos así lo reflejan las cifras en el portal de Transparencia. A junio de 2017, los funcionarios a honorarios llegan a 653 y al mismo mes de 2018 se reducen a 623. Eso sí en el caso de las remuneraciones brutas, se incrementó de $478.192.103 a $479.744.522 este año.

Jacob reconoce que efectivamente durante este tiempo se realizó un plan para reducir personal, pensando en la economía que significa para el municipio. “Lógicamente que hemos tenido que pagar indemnizaciones bastante abultadas, pero versus eso no hemos reemplazado a esos funcionarios y a la larga esos sueldos se recuperan”, indica.

Además, se han hecho concursos donde han pasado muchas personas a planta “que es lo que idealmente deberíamos tener y eso también ha permitido regularizar o normalizar las funciones de nuestro personal”.

Respecto a los rumores que hablaban de que llegaría mucha gente del gobierno saliente (se habló incluso de 50 personas), recalcó que no fue así y que “de un total de personas que han ingresado, muchas son las mismas que se fueron del municipio y que, cuando se fueron, yo les dije que las puertas estaban abiertas porque eran buenos profesionales, de hecho han vuelto algunos”.

Se ha hecho un trabajo exhaustivo en optimizar el recurso humano, especifica “y hoy podemos decir con mucha tranquilidad que las finanzas del municipio están bastante más saneadas que antes, estamos manejando menos de la mitad de la deuda que teníamos cuando empezamos y eso creo que es resultado primero de los ahorros que hemos hecho y no de volvernos locos incorporando personal y redistribuyendo el personal que está dentro del municipio”.

Es cierto, señala el alcalde, que existía gente en algunos departamentos que no se justificaba “y hemos reconvertido esas personas a otros estamentos del municipio donde han desarrollado su labor y han ido a suplir algunas falencias”.

 Lo han efectuado, indica “porque la verdad es que las arcas municipales no resisten meter mucha más gente, en eso hemos hecho las cosas muy a conciencia y las cifras tendrán que demostrarlo. (…) Estamos evitando traer personas por traer, aquí si traemos a algún funcionario o contratamos a alguien es porque lo necesitamos y si no necesitamos a alguien o hace las cosas mal, prefiero pagarle la indemnización y que se vaya”.

Eso no quiere decir que no se vayan a seguir haciendo incorporaciones. “Creo que la carga se arregla en el camino, a lo mejor mañana voy a necesitar más personas para el tema de seguridad, porque hoy tenemos muchos implementos de seguridad, pero nos falta el personal para poder manejarlos. Creo que tenemos que hacer las cosas bien, planificar bien, pero si necesito gente y se justifica la voy a contratar”, advierte.

OVALLE: MENOS FUNCIONARIOS, MÁS PLAZAS

Un ejemplo positivo en esta materia es lo que sucede en el municipio de Ovalle, que por lejos es el municipio de los denominados “grandes” en destinar menores recursos a la contratación de funcionarios a honorarios.

A junio de 2017, cuenta solo con 19 prestadores de servicio, mientras que al mismo mes de 2018 la cifra asciende solo a 22. En total a junio de 2018 (sumados contrata, planta y código del trabajo), cuenta con 220 trabajadores, para cubrir las necesidades de sus 111.272 habitantes.

Según explica el alcalde Claudio Rentería, cuando llegó en su primer periodo el 2012 se encontró con una sobre dotación de funcionarios, pero con el tiempo lo fue ajustando con la idea de que readecuando las funciones se podían cumplir con las mismas tareas, pero ahorrando un monto importante por este ítem.

“Nosotros nos ajustamos a lo que dice la ley, que señala que el 20% debe ser personal a contrata y el 10% a honorarios”, sostiene.

Cuando asumió, indica, efectivamente estaban sobrepasados. “Fue un tema que planteé en la primera o segunda semana de enero o febrero, cuando fui criticado porque había despedido muchas personas, pero habían algunas que ganaban suculentos sueldos en esa época y ajustamos la plantilla de honorarios”. Las contrataciones por “favores políticos” desaparecieron, afirma.

Señala que eso les permitió ordenar las finanzas porque una de las cosas en que más se gastan recursos es el la contratación de personal, más los gastos comunitarios que son los consumos básicos, la luz, la recolección domiciliaria. “Ahora tenemos una buena y sana administración municipal, que se ve reflejada en la gran cantidad de proyectos que estamos generando año a año en la municipalidad de Ovalle con recursos propios”.

De hecho, cuenta que este ahorro que le significó la reducción de personal le ha permitido contar con recursos frescos para desarrollar diversos proyectos en la comuna. “Se han dirigido a la construcción se sedes sociales, el alumbrado público, plazas, iluminación el lugares que estaban muy oscuros, todo lo que sea en beneficio de la comunidad”.

Llevado a cifras, detalla que en los primeros 4 años como municipalidad lograron invertir 8.100 millones de pesos. El 2017, en tanto, llegaron a 2.900 millones de pesos, que se tradujeron en acondicionamiento de campos deportivos, sedes comunitarias, plazoletas y arreglos diversos.

Estos ajustes les permitieron también disminuir la deuda de arrastre que registraba la casa edilicia. “Cancelamos deudas, lo puedo señalar con seguridad, que estamos con números azules y más aún, de acuerdo a nuestros flujos, asumimos responsabilidades donde más nos dé el presupuesto”, puntualizó. 3701iR 

MUNICIPIOS PEQUEÑOS

Los municipios de la región de menos de 100 mil habitantes no han estado ajenos a los problemas de personal. Hace algunos meses, casas edilicias como Salamanca y Monte Patria hacían ver las complicaciones que tenían porque cuando asumieron en su cargo a fines de diciembre de 2016 se habían encontrado con que existían funcionarios que no estaban cumpliendo con las funciones encomendadas y además existía una sobre dotación, por lo que tuvieron que recurrir a despidos masivos.

El problema que denunciaban era que esto les había acarreado deudas millonarias por indemnizaciones, por las demandas que habían interpuesto los salientes trabajadores, recursos que, según planteaban los ediles, podrían servir para proyectos sociales en la comuna.

Tal es el caso de Salamanca. El alcalde, Fernando Gallardo, comentó en esa oportunidad que a la llegada a su cargo se encontró con una situación financiera deficitaria grave, pues la deuda que mantiene este municipio es cercana a los 5.700 millones, lo que equivale al presupuesto que ingresa durante todo un año a la casa edilicia.

Esto lo llevó, indica, a realizar una evaluación  del personal, llegando a la conclusión de que existía una sobredotación. Debió despedir a 125 personas, 38 de ellas demandaron, lo que ha derivado en que tengan que cancelar 470 millones de pesos solo en indemnizaciones. No solo eso, sino que arriesgaba el remate de algunos bienes municipales. “Obedeció exclusivamente a un ajuste presupuestario, tuvimos que desvincular a  personas y con eso logramos recién equilibrar en parte el personal que necesitábamos”.

Según las cifras de Transparencia en la actualidad, efectivamente ha logrado mantener el número de trabajadores prácticamente sin variación: 100 personas a honorarios en junio de 2017 y la misma cantidad en junio de 2018. La única variación de produce en el personal de planta y contrata, que se alzó en 4 personas.

En el caso de Monte Patria, eso sí, no se da esta relación, pues pese a los ajustes anunciados los trabajadores en total pasaron de 394 en junio de 2017 a 438 en junio de 2018. La mayor cantidad se revela precisamente en los trabajadores a honorarios, que aumentaron de 319 a 359 en el mismo periodo. En el caso de los ingresos, llama la atención además que si se considera el gasto por remuneraciones brutas de junio de 2018 anualizado, se puede estimar que estaría destinando un 62,4% de sus ingresos totales anuales ($5.050 millones) al pago de personal, el más alto de la región en base a este cálculo.

En el resto de las casas edilicias como Illapel, Combarbalá, Los Vilos, Vicuña y Andacollo, lo que arrojan las cifras es que, los contratos por prestación de servicios se disparan en desmedro de lo que es la planta, la contrata y por código del trabajo. Se diferencian en proporción, evidentemente de los grandes.

Un caso representativo es Combarbalá, que de un total de 349 trabajadores, 196 corresponden a honorarios y 101 a contrato por código del trabajo. Solo 52 entre planta y contrata.

También en Andacollo, por ejemplo, de un total de 231 funcionarios a junio de 2018, 181 corresponden a honorarios, solo 20 a contrata y 28 de planta. Con ello, el promedio de funcionarios por cada mil habitantes llega a 20,92.

Otro dato interesante es la proporción del gasto mensual que destinan al pago de remuneraciones ambos municipios, tomando como base el dato de junio de 2018, llega a un 48,5% y 56, 5% de sus ingresos respectivamente.

En tanto en Punitaqui, Río Hurtado, La Higuera y Paihuano y Canela no se registran grandes variaciones en las contrataciones. Solo destaca esta última comuna, que estaría destinando el 58,4% de sus ingresos al pago de salarios.

 

 

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