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La autoridad puso énfasis en la necesidad de incentivar las actividades recreativas de los menores al interior de una atmosfera escolar saludable

Este martes el Director Nacional del Servicio para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda), Patricio Bustos, arribó a la región de Coquimbo para dar a conocer programas preventivos con el fin de “descentralizar las intervenciones”.

En su visita a la zona concretó reuniones con autoridades, organizaciones públicas y dirigentes vecinales, con quienes analizó el último Estudio Nacional de Drogas en la Población Escolar, informe que reveló un aumento del consumo de cannabis entre jóvenes menores de edad.

De acuerdo al estudio realizado por Senda, el 34,2 % de estudiantes de colegios municipales, subvencionados y particulares reconoce haber probado marihuana, realidad que se refleja en la región “donde existen cifras preocupantes, motivo por el que estamos trabajando en las distintas comunas”.

-¿En qué nivel escolar se comienza a implementar los programas de prevención?

“El trabajo se inicia con niños de tres años. Desde que los menores empiezan a tener noción de autoestima y a sentir la necesidad de llevar una vida saludable. La labor no sólo está centrada en el mundo escolar, sino que también en la misión de los apoderados.

Y es que está comprobado a nivel mundial que cuando un padre se preocupa de los mecanismos protectores de su hijo, es decir,  la escolarización, rendimiento escolar, amistades y estabilidad familiar, la posibilidad de que éste consuma sustancias dañinas se reduce a la mitad”.

 -¿Cómo se protege el entorno de un menor?

“Tenemos que ser persistentes en todos los ámbitos del mundo escolar. Es así como contamos con programas en jardines infantiles, enseñanza básica, enseñanza media, y luego a través de trabajos universitarios. De esta manera, desde la más tierna edad, el mundo estudiantil está recibiendo información de prevención.

En tanto, es de vital importancia contar con profesores capacitados porque el tema de la escolarización es fundamental. Un niño que abandona la escuela, es un niño con mayor riesgo de abuso de sustancias, por lo tanto su permanencia en un establecimiento educacional es esencial”.

-En cuanto al abuso de sustancias ilícitas por parte de los jóvenes, ¿qué factores inciden?

“Abandonar los estudios y vivir en lugares donde existen altos índices de tráfico de drogas. En estos casos, a través de los programas de Senda acentuamos los factores protectores frente a los factores de riesgo. Por ejemplo, incentivamos la participación en actividades recreativas, musicales y deportivas”.

-En el caso de un menor que se ha criado en un ambiente de vulnerabilidad, ¿qué medidas toman?

“Es cierto que se ha perdido la posibilidad de tener una parentalidad positiva, por lo tanto Senda además de trabajar en la prevención, tratamiento y rehabilitación, se preocupa de la integración social de la persona que ha salido del círculo de drogadicción.  

Las personas que consumen de manera abusiva desconfían de las estructuras, por lo tanto existe un alejamiento recíproco. En este sentido, buscamos la integración social, lo que significa que la persona no necesariamente vuelve a su lugar de origen, sino que vuelve a un lugar protegido con profesionales aptos para seguir un tratamiento especializado”.

-Teniendo en cuenta que el consumo de droga en adolescentes va en alza, ¿qué tan efectivos son los programas de Senda?

“No hay que suponer que una institución como Senda es responsable de un proceso que lamentablemente es mundial, porque se trata de un problema mayor que trasciende el punto de vista de una sola entidad. Ahora, de lo que sí nos podemos hacer cargo, es que si no existiera nuestra labor, el problema sería peor.

Lo cierto es que tenemos una realidad que quisiéramos que no existiera, pero tenemos que regularla”. 6001i

Cuenta pública 2016

Este jueves Patricio Bustos, director nacional del Senda realizó la cuenta pública del servicio, entregando un balance de lo que fue la labor de la institución en la prevención y rehabilitación del consumo de drogas y alcohol.

En la oportunidad informó que el año pasado fueron más de 21 mil personas mayores de 20 años las que acudieron a los centros de tratamiento que tiene Senda a lo largo del país.

En relación a los motivos de ingreso, Bustos señaló que la pasta base fue la principal adicción tratada en los programas, alcanzando un 39% de los casos. Le siguieron el consumo problemático de alcohol (38%), cocaína (16%) y marihuana (4%).

“Hay que reconocer que el consumo de alcohol y drogas constituye uno de los principales asuntos de salud pública en nuestro país, lo que incide profundamente en la vulnerabilidad social, profundiza las desigualdades que existen en Chile y obstaculiza el desarrollo de las personas”, reconoció en la actividad.

 

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