• La ley establece que los establecimientos tienen hasta el 30 de junio para comunicar la decisión a sus apoderados, por esta razón muchos se han adelantado.
    La ley establece que los establecimientos tienen hasta el 30 de junio para comunicar la decisión a sus apoderados, por esta razón muchos se han adelantado.
  • Desde el ministerio  han aclarado que el traspaso a gratuidad en algunos casos, sobre todo en los colegios con copago alto, se va a ir dando de manera gradual.
    Desde el ministerio han aclarado que el traspaso a gratuidad en algunos casos, sobre todo en los colegios con copago alto, se va a ir dando de manera gradual.
  • El colegio Andrés Bello, en sus sedes Centro y Pampa, es uno de los establecimientos que ya confirmaron que serán particulares pagados el 2018.
    El colegio Andrés Bello, en sus sedes Centro y Pampa, es uno de los establecimientos que ya confirmaron que serán particulares pagados el 2018.
  • Uno de los establecimientos que ha tomado una posición más radical en esta materia en San José, quienes han señalado que se han visto en la “obligación” de adoptar esta medida.
    Uno de los establecimientos que ha tomado una posición más radical en esta materia en San José, quienes han señalado que se han visto en la “obligación” de adoptar esta medida.
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Andrea Cantillanes / Janina Guerrero
El Día realizó un catastro en 55 colegios de la conurbación. La mayoría de ellos señala que pasarán a tener personalidad jurídica sin fines de lucro, pero existen algunos que todavía no confirman su decisión

Ocho son los colegios particulares subvencionados de La Serena y Coquimbo que confirman que a partir del próximo año pasarán a ser particulares pagados, medida que adoptan en el marco de la Ley de inclusión 20.845, que forma parte de la reforma educacional impulsada por el gobierno.

Así lo confirmó El Día a través un catastro realizado vía telefónica, correo electrónico y páginas web en 55 establecimientos de la conurbación, donde los recintos educacionales Andrés Bello Pampa, Andrés Bello Centro, Colegio del Alba, Gerónimo Rendic, Los Carrera, San José, Saint Mary School Coquimbo, Saint Mary School La Serena, informaron que ya le comunicaron a sus apoderados que a partir del 2018 dejarán de recibir la subvención del gobierno.

Por el lado contrario, el sondeo logró constatar que son 10 los establecimientos que tomaron la determinación de que, antes del 31 de diciembre, realizarán los trámites para convertirse en personas jurídicas sin fines de lucro. En el caso de estos recintos, hay que recalcar que cuentan actualmente con un copago que cancelan los apoderados, el que según estipula la ley irá disminuyendo en la medida que vaya aumentando el aporte en financiamiento del Estado.

Por otra parte, son 8 los recintos educacionales que respondieron que ya ostentan la condición de ser sin fines de lucro. En este caso, los que tengan copago, también se establece que va a ir eliminándose gradualmente.

Son 9, en tanto, los que señalaron que aún no han tomado una determinación al respecto, mientras que a 20 se les solicitaron los antecedentes, sin embargo, no respondieron el requerimiento o no contestaron la llamada telefónica.

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LOS PRIVADOS: LAS RAZONES DEL CAMBIO

En base a estos antecedentes, El Día tomó contacto con los directores de los establecimientos que adoptaron la decisión de ser particulares pagados el próximo año, para consultarle las razones de esta determinación y lo que implicará este proceso de cambio.

En la mayoría de los casos, llama la atención el hecho de que reconocen que esto implicará un alto nivel de migración de los estudiantes.

Rafael Patiño, rector del colegio Andrés Bello Pampa y representante regional de la Federación de Instituciones de Educación Particular (FIDE), sostiene que “nosotros siempre estuvimos convencidos de que teníamos que tomar ese camino, porque la verdad es que nunca pensamos que las cosas iban a cambiar. Hubo cambios de maquillaje prácticamente, pero en lo grueso siempre pensamos que la ley iba directo a finalizar con la existencia de sociedades anónimas, de responsabilidad limitada que tienen fines de lucro y que eso también significaba un mayor control, una fiscalización muy superior y la pérdida de la propiedad. No nos quedaba otro camino que seguir como particular pagado, probar suerte y ver cómo nos va y si nos va mal vender por otro lado no más”, puntualizó.

Respecto a si esta reestructuración implicaría una reducción de la matrícula o de la plana docente, especificó que “sabemos que va a haber disminución de matrículas, eso está claro, porque no todo el mundo va a poder pagar los aranceles que significa un colegio particular pagado. Pero nosotros no vamos a estar en el valor que cobran los demás colegios particulares pagados de acá de la zona, vamos a ser más baratos”.

En los dos colegios Andrés Bello, dice, hay de todas las clases sociales, por tanto obviamente que van a haber algunos que no van a poder continuar. Lo que sí, asegura “vamos a apoyar en la medida de nuestras fuerzas, principalmente a aquellos que son buenos alumnos que están en la enseñanza media y que quieran terminar su colegio. A los demás es difícil porque son muchos años y como nos sabemos cómo nos va a ir mal podríamos comprometernos a ayudar a todos”, puntualizó.

Obviamente esto implicará un aumento importante en el arancel. Actualmente, indica, en este colegio el copago es de 67 mil pesos y se espera que este aumente en más de un 100%. “Tal como se lo hemos venido señalando a los apoderados desde hace años, va a ser igual o superior a 150 mil pesos, que es más del 100% de lo que pagan ahora”, precisó.

Este cambio será de una sola vez y no gradualmente como algunos apoderados esperaban. “Eso es lo que muchas veces planteamos nosotros, que esto demás pudo haber sido paulatino, es decir, que los que fueran entrando fueran particulares y los otros fueran saliendo con el sistema que ellos eligieron cuando entraron. Eso nunca fue aceptado, nunca se nos escuchó y ahora vamos a tener que tomar esta medida que es dolorosa, molesta, porque no ha habido comprensión de las autoridades para hacer las cosas de manera distinta”.

“Yo he indagado con los apoderados y aquí la mayoría dice que se queda, pero nosotros como los conocemos sabemos que no todos van a poder quedarse. Va a ser peor o va a ser mejor, no sé”, recalca.

Otro de los recintos emblemáticos que pasará a ser pagado es Gerónimo Rendic. Su director, Claudio Rodríguez, señala que la determinación ya le fue comunicada oficialmente a los apoderados la primera semana de abril, aunque ya lo venían advirtiendo desde hace un tiempo.

Respecto de los aranceles, dice que eso se va a comunicar dentro de las próximas reuniones, de preferencia antes de junio. “En este momento este colegio tiene un valor de 80.300 mensuales y va a tener que ser un poco más del doble, no podemos entregar en este momento una cifra con exactitud, porque también eso se están haciendo los cálculos de la manera que sea la más ajustada para mantener más bien los ingresos que tiene actualmente el colegio vía subvención y financiamiento compartido. Entonces, sumando los dos, deberíamos estar ahí más o menos en una cifra parecida”, puntualiza.

Actualmente, de kínder a cuarto medio cuentan con una matrícula de 1.560 alumnos, pero Rodríguez teme que con esta determinación se va a generar una migración importante. “Creo que igual se va a producir una migración, un desplazamiento de alumnos de este colegio a otros de menor costo o gratuidad. De hecho ya en el último año ya se ha producido, uno revisa las estadísticas y hemos tenido una buena cantidad de alumnos que han cambiado, pero también hemos tenido muchos alumnos que han llegado, se ha dado un recambio paulatinamente. Igual había gente que tenía la esperanza de que a última hora esto cambiara, por eso esperaron hasta última hora para hacer el traspaso”.

En cuanto a si esta disminución de matrícula podría implicar cambios en el colegio, como la disminución de la plana docente, agrega que “nosotros somos optimistas en el sentido de que a lo mejor igual vamos a tener una matrícula que nos permita mantener el personal docente. Ahora, como eso es muy difícil aventurarlo en este momento,  creemos que si la matrícula bajara demasiado a lo mejor podría tener efecto ahí, pero estamos confiados de que vamos a mantener nuestra cantidad de curso, con menos alumnos sí para poder mantener la planta docente”.

En este sentido, añade que “es un temor, una incerteza, no tenemos la claridad y yo creo que durante un par de años no la vamos a tener, porque mucha gente seguramente va a tener la intención de cambiarse pero a lo mejor no va a tener cupo en otro colegio, para el apoderado hay incertidumbre, como también para nosotros como establecimiento”.

Otra de las dificultades que se teme enfrentarán los nuevos colegios particulares es la mora en el pago de las mensualidades por parte de los apoderados, que antes compensaban con los recursos que les entregaba el Estado.

En este sentido Rodríguez plantea que “ese es uno de los riesgos que obviamente todos los colegios que van a hacer traspaso van a tener. Ahora, nosotros confiamos en que eso no nos pudiera afectar y si nos afecta ojalá que no llegue a entorpecer el funcionamiento del establecimiento. Pero yo creo que eso será en los primeros años de adaptación de este sistema, es algo doloroso para todos, algo que no buscamos, pero de una u otra manera hay razones que nosotros hemos explicado a nuestros apoderados de que esto se tiene que hacer. Pero la verdad es que confiamos de que podamos hacer este traspaso bien y adaptarnos a una nueva realidad”.

También en este caso el traspaso será definitivo y no paulatino. “Se tiene que dar de una, porque tiene que ser así para poder mantener los ingresos vía subvención más financiamiento compartido, tiene que ser absorbido por el apoderado en forma íntegra, lamentablemente es así”, sostiene.

Por su parte Nancy Vigorena, del Colegio Saint Mary School Coquimbo, corrobora que efectivamente ya tomaron la decisión de ser pagados el 2018, aunque aún quedan por definir diversos aspectos del proceso. “Los apoderados ya están informados pero falta ahora que salga la carta oficial y esa es la que estoy esperando para hacerla llegar en la fechas determinadas, pero en reuniones ya se les ha dado a conocer”.

Tampoco se conoce la información respecto a los nuevos aranceles “todos esos son pasos que se tienen que dar y están en veremos para entregarlos cuando sea debido”.

"FUIMOS OBLIGADOS"

Mucho más radical es la opinión de Marta Velásquez, directora del colegio San José. Ella sostiene que es un error decir que el colegio “toma la decisión” de continuar como particular pagado, pues el Gobierno mediante la llamada Ley de Inclusión “es el responsable y quien nos obliga, porque excluye la propiedad y la iniciativa ciudadana privada y obliga a este tipo de colegio a continuar como pagado”.

Su decisión y su deseo, agrega, es continuar como está actualmente estructurado, pero el Ejecutivo decidió “quitar la subvención que finalmente favorece a las familias que han elegido este colegio, a partir del año 2018, a menos que acepte el actual sostenedor transferir (gratuitamente) el colegio a un nuevo sostenedor que ya no será propiedad de los actuales dueños responsables. Tenemos plazo hasta 31 de Diciembre de 2017 para aceptar esta imposición. El actual Sostenedor no tiene opciones, y se ve obligado a continuar sin subvención, es decir, como pagado particularmente. De todos modos, desde ya anunciamos que es un atropello a la libertad educacional, a la libertad de los padres y apoderados y a la libertad de emprendimiento”, enfatiza.

En este caso, explica, también el arancel será cobrado de inmediato. “A partir del año 2018, debido a que el gobierno quitará la subvención de una vez, las familias se verán obligadas a pagar la diferencia, es decir, el arancel total, también de una vez.  Por ello, la mensualidad deberá ser  pagada cubriendo la parte de la subvención que se despoja, desde el primer mes”, precisa.

Respecto de los montos, indica que esa información la están recibiendo directa y personalmente las familias, tanto las antiguas, como las que han mostrado interés en incorporarse a este Colegio.

También coincide en que existe el riesgo de que disminuya la matrícula. “La migración de estudiantes es lo que más dolor nos causa, porque no es por voluntad de ellos, ni voluntad de sus padres ni voluntad del sostenedor. El único responsable es el gobierno actual y la ley que promovió sin importarle la voluntad de los padres y apoderados ni la calidad de la educación, sino solamente imponer su modelo igualitarista y rebajante”.

No obstante, agrega, se están haciendo esfuerzos de gestión desde que se dictó la ley, para procurar mecanismos que permitan al menos mantener estudiantes “cuyo esfuerzo y sentido de la responsabilidad, como de sus padres, conocemos y creemos que merece ese esfuerzo”.

“Lamentablemente habrá un número importante de estudiantes que no podrán continuar el año 2018,  a pesar de que sus familias están decididas a hacer más sacrificios porque no quieren perder su colegio ni quieren volver al sistema de la educación pública, que por varias razones. Sin embargo, creemos que la planta docente, profesional y de asistentes, no se verá afectada de manera tan grave, porque hemos recibido y estamos recibiendo un enorme interés por postular a este colegio, con lo cual creemos podremos mantener la mayoría de los puestos de trabajo”, recalca.

LA OTRA CARA DE LA MONEDA

Pero como ya se ha señalado, existen establecimientos educacionales que decidieron pasar a tener la figura legal de ser sin fines de lucro. Desde el ministerio de Educación y también los propios colegios aclaran, eso sí, que en muchos de los casos la gratuidad se va a ir dando de forma paulatina, disminuyendo el copago en la medida que el aporte del Estado se vaya incrementando con los años.

Uno de los recintos emblemáticos es San Antonio de La Serena, cuya directora, Rosa Valdivia, señaló que precisamente que “vamos camino a la gratuidad”.

Similar situación vive el Colegio Santa Marta, en Coquimbo,  cuya directora, Sor Alesandra Sales, manifestó que el colegio será fundación sin fines de lucro “nuestros apoderados están informados desde marzo de 2016 que nosotros mantenemos la modalidad de particular subvencionado, recibiendo aportes de Subvención y del FICOM”, precisó.

Por su parte, desde el colegio Santo Tomás de La Serena, el director del establecimiento, David Veliz Cortés informó que “el año  pasado se informó a los padres y apoderados que en el contexto actual el colegio continuará como particular subvencionado cumpliendo plenamente las leyes vigentes”.

En Seminario Conciliar, en tanto, el rector padre Elson Rojas Lamas, sostuvo que “el colegio Seminario Conciliar se proyecta hacia la gratuidad. Eso quiere decir que por ahora seguiremos en condición de subvencionado con financiamiento compartido que irá disminuyendo progresivamente. Es importante aclarar a la gente que la gratuidad no es de un día para otro. En nuestro caso, dado que tenemos 169 años en el sistema escolar, fuimos gratuito en el pasado y pasamos a financiamiento compartido en la década de los 90 cuando surgió ese mecanismo que posibilitaba la contribución de los padres”, puntualizó.

Hay que aclarar que la información de este reportaje es de carácter preliminar y habrá que esperar hasta el 30 de junio para ver cuál es la determinación definitiva que adoptarán los colegios. No obstante, fuentes extraoficiales indican que el número de colegios particulares pagados no debería incrementarse en la conurbación y que se esperaría que se mantenga en estos márgenes. Lo cierto es que al 31 de diciembre todos los establecimientos deberán tener definida su situación.

REACCIONES DESDE EL MINISTERIO

El Día logró conversar con la subsecretaria de Educación, Valentina Quiroga, respecto de lo que será este proceso. La autoridad reconoció que ha sido complejo y por eso han mantenido contacto constante con los sostenedores para orientarlos en estas materias.

Lo que si advierte la autoridad, y dice que se lo han hecho saber a éstos, es que deben analizar muy bien el escenario antes de tomar una determinación.

“En nuestra estimación el país efectivamente no tiene un nivel socioeconómico tal como para que las familias puedan sostener lo que significa el costo de un establecimiento particular pagado que no recibe subvención del Estado. Hoy el Estado entrega del orden de los 100 mil pesos por estudiante a cada establecimiento y sin son vulnerables eso puede variar entre 80 mil y 130 mil pesos por estudiante”.

En este sentido, añadió quehay algunos establecimientos que han comenzado con ese proceso y nosotros estamos conversando con ellos. Creo que muchos de ellos a veces hacen un análisis económico desde el punto de vista local, piensan que van a ser capaces de sostenerlo, pero hay ciudades que no resisten más de 4 o 5 establecimientos particulares pagados y, por lo tanto, justamente a lo que los estamos invitando es a mirar un poco más allá de su propia realidad, porque obviamente las familias se mueven, los aumentos que podría implicar son enormes”.

Incluso, dice, existen casos en que los colegios han hecho el anuncio, pero luego del análisis, han reculado.Cuando nosotros nos hemos sentado con ellos muchos se han arrepentido de haber anunciado los cambios y se han echado para atrás con la decisión, porque justamente se dan cuenta que la ley sí cubre lo que ellos quieren financiar”.

Una de las críticas que ha tenido este proceso es que muchos establecimientos llegarán a la gratuidad en varios años más, sobre todo los que tienen copagos muy altos. Incluso desde le FIDE publicaron un aviso en este medio dando un ejemplo específico de este tema.

Quiroga reconoce que la ley establece que este proceso se irá dando de forma gradual, pero que los casos no son mayoritarios, pues a nivel nacional el copago promedio es del orden de los 12 mil o 13 mil pesos. “A medida que nosotros vayamos cubriendo esa diferencia, prácticamente el grueso de los establecimientos va a quedar cubierto. Pero solamente del orden de 500 establecimientos del país son de copago más alto y efectivamente nos vamos a demorar más tiempo en que ellos se incorporen. No olvidemos que si un establecimiento tiene del orden de 80 mil pesos de copago, si hoy el estado está entregando 100 mil 0 130 mil por estudiante, eso significa aumentar en 80 mil esos recursos y obviamente eso es algo que, responsablemente lo digo, no va a ocurrir en el corto plazo, eso lo tenemos que ir avanzando gradualmente, porque el avance es en la medida que podemos sostenerlo para siempre”.

En este sentido, asegura que “dado que el copago promedio es de 13 mil pesos, prácticamente el 90% de los establecimientos gratuitos va a estar en un par de años más en esta situación y el resto de los establecimientos, en vez de pagar 80 mil, van a estar pagando mucho menos”, puntualizó.

LA CIFRA

100% De incremento registrarán el valor de los aranceles en la mayoría de estos establecimientos.

 

 

 

 

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