• Janina Guerrero
  • Andrea Cantillanes
  • Cedida
  • Andrea Cantillanes
Crédito fotografía: 
Equipo El Día
Comienza el nuevo año escolar y son varios los apoderados que sienten incertidumbre por el futuro educativo de sus hijos. Pese a sus reservas, depositaron las esperanzas en el nuevo Sistema de Admisión Escolar, pero el plan no resultó como esperaban.

Entre septiembre y diciembre del año 2017 se aplicó en la región uno de los cambios más importantes de la reforma educacional con el nuevo Sistema de Admisión Escolar para obtener cupo en colegios particulares subvencionados que pasaron a ser fundaciones, así como en escuelas públicas.

Según datos aportados por la Seremía de Educación en aquel momento, en la región postularon 19.566 alumnos, de los cuales 15.750 fueron admitidos en alguna de las preferencias seleccionadas. Del total, 10.554 alumnos quedaron en su primera preferencia, mientras que  1.173 se mantuvieron en su colegio de origen.

En la otra cara de la moneda, hubo 2.643 estudiantes que no lograron cupo, quedaron en lista de espera o rechazaron las opciones que el sistema les entregó. Ellos tuvieron opción de volver a postular durante el periodo complementario entre el 4 y 7 de diciembre.

Finalmente, se pudo conocer que de las casi 20 mil postulaciones, 19.144, -lo que equivale al 95%-, se matricularon en algún centro educacional de la región, pero cerca de 1.000 alumnos no obtuvieron matrícula.

Aunque en esa ocasión el Seremi Pedro Esparza sostuvo que se trataría de personas que dejaron “de requerir el apoyo tras la primera etapa de postulación”, lo cierto es que actualmente no se manejan cifras exactas de cuántos alumnos están sin cupo en los colegios.

Según información entregada desde la propia Seremía, sería en el mes de marzo cuando se pueda acceder a la data más reciente.

Es por ello que, en el marco del nuevo año escolar, El Día decidió investigar sobre los casos en que los apoderados no lograron cupo mediante el nuevo Sistema de Admisión y que se encuentran en una situación incierta o de molestia, tras no lograr ubicar a sus hijos o representados en algunas de las opciones de preferencia.

LAS DIFICULTADES

Aracely Vicencio vive en Ovalle y a esta altura su hijo no está matriculado en ningún colegio. Relata que postuló a cinco establecimientos particulares subvencionados y municipales el primer día que abrieron el sistema, el 25 de septiembre, pero su hijo quedó en lista de espera.

El encargado del Sistema de Admisión de la zona no me dio ninguna solución, sólo me dijo que teníamos que esperar a que la lista de espera corriera”, señala.

Aracely precisa que no lo han matriculado en ninguna de las otras escuelas que tienen vacantes “porque no nos interesa el proyecto educativo de estos establecimientos”.

Dice que como última opción buscará una escuela de lenguaje para que no pierda su continuidad, pero a partir del 26 de este mes, sus esfuerzos se centrarán en visitar los mismos establecimientos a los que postuló a su hijo, para “ver si se genera alguna vacante durante el año y ahí poder matricularlo”.

Esta madre admite que el Sistema de Admisión no la convence porque “no nos da la opción a nosotros como papás de poder elegir donde estudian nuestros hijos  y nos limitan a un sistema como de lotería, de suerte, pero resulta que estamos hablando de la educación de nuestros hijos”.

Asegura que como mamá quiere hacerse responsable de dónde estudia su hijo y arreglárselas para matricularlo donde quiera, según sus posibilidades económicas y de preferencias. “Estamos esperando que el nuevo gobierno elimine este sistema”, aseveró.

En la misma situación se encuentran Cristian del Castillo y Soledad Esquivel, quienes querían cambiar a su hijo de escuela pero no pudieron hacerlo. Su intención era que el pequeño, que cursará cuarto básico, estudiara en un colegio particular subvencionado y no en uno municipal.

“Él no tiene cupo aún y no hemos encontrado respuestas. Cuando comiencen las clases pretendemos conversar con autoridades de la Corporación Gabriel González Videla para ver qué se puede hacer (…)”, manifiesta el padre.

También expresaron que el sistema no les gusta porque el sitio web del Sistema de Admisión colapsó cuando intentaron postular a su hijo.

“Tuvimos que abrir como 10 páginas para llegar hasta la parte de postulación y aparte el sistema fue lento, no nos gustó para nada. No hay como llevar los papeles uno mismo, con la presentación del niño y matricularlo en la escuela de preferencia sin problemas”, argumentó Cristian.

INSCRIBIRLOS PARA NO QUEDAR SIN CUPO

Hay otros casos en que los padres de la región optaron por inscribir a sus hijos en un colegio que no estaba dentro de sus preferencias al ver que sus alternativas se cerraban, pero la decisión les causa resquemor e igualmente se plantean insistir en los centros educacionales donde quisieran que estudiaran sus pequeños.

Así lo manifiesta Vitalia Ossandón, quien tiene dos hijos en edad escolar. Uno de ellos comenzará en kínder mientras que el otro va para sexto básico. Relata que postuló a tres colegios particulares subvencionados, pero en ninguno logró cupo de forma directa y sus pequeños quedaron en lista de espera.

“El menor quedó de quinto lugar en la lista de espera y el mayor de número 25. Por un asunto económico, lo ideal sería que quedaran en el mismo colegio. Fui a los establecimientos personalmente, pero me dijeron que las listas de espera no iban a correr. Finalmente me tocó inscribirlos en otra escuela que me dicen es terrible”, narra la madre.

Vitalia no oculta su disconformidad con el Sistema, especialmente con el asunto de las listas de espera.

“Lo que me explicaban en los colegios es que se le daba prioridad a los hermanos de los alumnos  o exalumnos, pero eso tampoco pasó porque tengo amigas que uno de sus hijos quedó en el colegio pero el otro no y no le dan solución”, dice. 

La intención de esta madre es sacar a sus hijos del colegio donde debió inscribirlos para que no se quedaran sin cupo. Asegura además que el establecimiento  les queda lejos de su zona de residencia  y están buscando una opción más cercana, aunque lo que más les complica es el sistema educativo que se aplica en dicho centro.

“Por último si fuera un buen colegio pues pagaría pasaje o nos vamos más temprano (…) nosotros recién llegamos a la región provenientes de Puerto Williams en Magallanes, y lo que nos han dicho es que en el colegio donde están ahora inscritos no es muy bueno. Ahora  en marzo voy a tener que retirarlos y ver otras opciones”, razona.

En la misma línea opina Claudia Muñoz, quien postuló a cinco colegios de La Serena para su hija que iniciará kínder, pero no obtuvo cupo directo en ninguno. La esperanza de Claudia se basó en que en una de las opciones quedó primera en la lista de espera.

La madre pensó que la lista correría como le dijeron en un principio y que su hija iba a entrar en cierto tiempo, sin embargo eso hasta el momento no ha ocurrido.

“Yo después averiguando supe que habían metido a muchos niños al colegio pero por ´pituto´ y mí me dio mucha impotencia porque yo no podía hacer nada siendo que mi hija había quedado primera en la lista de espera”, acota.

Ahora, la opción que tiene  es dejarla en el colegio de lenguaje donde la niña cursó prekínder.

“Yo a ella la había puesto en un colegio de lenguaje pero mi hija no tiene ningún problema. La dejé ahí por comodidad pero a mi hija le dieron el alta este año del jardín. Sin embargo, yo ya en enero estaba desesperada y les fui a explicar el caso de mi hija para que la dejaran ahí mientras consigo en otro lugar”, explica.

Claudia confiesa que la quisiera sacar de ese centro educacional porque los programas de enseñanza están dirigidos a niños que les cuesta hablar y tienen diferencias sustanciales con los de un colegio normal.

Otra de las situaciones que denuncia esta madre, es que muchas personas colocaron en el Sistema de Admisión “direcciones falsas  cercanas a los colegios para que los niños quedaran, lo que no tiene ninguna regulación o inspección”.

“Todo eso está mal hecho y deberían revisarlo entonces para que sea más equitativo y justo el Sistema”, recalca.

INCONVENIENTES POR CAMBIOS DE REGION

Algunas familias también se enfrentaron a problemas en la postulación ante el cambio de región. Fue el caso de Lorena Ramos, madre de tres hijos en edad escolar y con los que pronto comenzará una nueva vida en Puerto Varas, región de Los Lagos.

“Hasta ahora no tengo matrícula porque voy a hacer cambio de ciudad y el sistema que es un fiasco no me permitió postularlos a otra región”, manifiesta.

Lorena agrega que fue a consultar al Ministerio de Educación y la solución que le dieron es que cuando se concrete el traslado de la familia a la nueva ciudad, realice el proceso nuevamente.

“El traslado como tal en el Sistema no existe y mi mayor temor es que nos pase como a muchos conocidos que tuvieron problemas y que no pueda encontrar matrícula para ellos. Yo quisiera que estudiaran en un liceo humanista, pero tengo miedo que solo haya opción de inscribirlos en un liceo que es técnico y que no serviría para las ambiciones escolares y estudiantiles de mis hijos”, concluye. 6101iR

RESPUESTA DE LA SEREMIA

Ante el panorama planteado por algunos padres, el seremi de educación (s) Héctor Orellana aclara que en algunos casos existen "imprecisiones", ya que para este año el Sistema de Admisión Escolar "solo se habilitó para los niveles de prekinder, kínder, primero básico, séptimo y primero medio, por tanto los padres y apoderados que buscaban cupo para cuarto básico u otro nivel, debían postular directamente en el establecimiento, bajo el mecanismo existente en años anteriores".

Igualmente indica que en el caso de los padres que optaron por inscribir a sus hijos en un colegio que no estaba dentro de sus preferencias se dio porque seguramente la primera opción tuvo una alta demanda, sin embargo, el sistema aleatorio "ubicó en el segundo, tercero, o quinto establecimiento del listado".

"Los padres y apoderados están en todo su derecho de buscar opciones y alternativas, cambiando a su estudiante de colegio, siempre y cuando una vacante se libere", apunta. 

También se refiere a que la nueva normativa se aplicará de manera gradual, lo que contempla un proceso de ingreso de niveles iniciales y regionales, así como un periodo de postulación regular y uno complementario que se realizó el 22 de diciembre de 2017. 

"Los apoderados deben buscar vacantes en cada establecimiento, y esto también durante el año, hasta que por calendario escolar se inicie el proceso 2018 para matrícula 2019", agrega. 

Por último, Orellana resalta que los resultados de las listas de espera se entregaron el 4 de diciembre y "solo eran válidas para el periodo regular de postulación"

"Luego del 22 de diciembre y cerrado el sistema de admisión, los establecimientos pudieron disponer libremente de las vacantes que les quedaban y generar un proceso interno para ocupar esas vacantes. Estos mecanismos son internos de los establecimientos, siempre y cuando resguarden los principios de la Ley de Inclusión", explica.

 

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