Crédito fotografía: 
Leo Fritis
De acuerdo al abogado querellante Óscar Soto, cada vez van apareciendo más personas que compraron sus viviendas prefabricadas en la empresa Casas Los Robles, la cual cerró sus puertas en la zona sin hacer entrega de los inmuebles. Las víctimas relatan duros testimonios luego de, según se investiga, ser estafados tras invertir sus ahorros de años. Por lo pronto, hoy interpondrán una demanda colectiva en los tribunales de La Serena.

Como “un sueño cumplido” catalogó el matrimonio de Mauricio García y Aida Morales, la compra de una casa prefabricada “de lujo” que adquirieron en La Serena y que esperaban instalar en su ciudad natal, Caldera, para pasar sus vacaciones y luego, una vez que jubilaran, irse a vivir definitivamente.

Pero nada salió como esperaban. Ya transcurridos casi cuatro meses desde que realizaron la compra, no les han entregado nada, y en la empresa nadie les da una respuesta. De hecho, hace bastante tiempo que les dejaron de contestar el teléfono. “Fuimos víctimas de un engaño de esta gente, que no tiene ningún escrúpulo”, remarca, la señora Aída, con evidente rabia. 

Una infeliz decisión

Todo el calvario comenzó con lo que ahora tildan como una “infeliz” decisión. Mauricio (55) y Aída (54), viven la mayor parte del año en Antofagasta, donde sus hijos estudian y trabajan, el resto del tiempo, fundamentalmente el verano, lo pasan en Caldera, su ciudad natal. Pero hace tiempo que estaban planeando volver definitivamente. Los niños, ya no son tan niños y querían establecerse en un lugar definitivo en busca del descanso. Por lo mismo, decidieron remodelar el inmueble calderino, y dejar de arrendarlo. 

En eso estaban en el mes de septiembre, cuando justamente pasaban algunos días en la Región de Coquimbo, particularmente en La Serena. Aquí, mientras paseaban pasaron por las afueras de “Casas Los Robles”, y quedaron impresionados con la variedad de modelos de viviendas y cabañas  que ofrecían, listas para instalar en donde ellos quisieran. Era la solución, ya no tendrían que remodelar su casa de Caldera, bastaría con reacomodar un poco la construcción para instalar una de estas estructuras que se mostraban tan llamativas en vitrina. 

El proceso fue corto. Ingresaron, hablaron con los vendedores y en un par de horas el trámite estaba prácticamente hecho. Supuestamente ya eran los dueños de una casa prefabricada “maravillosa”, por la cual desembolsaron la suma de siete millones de pesos. Una decisión que en ese momento los dejó felices, pero que les ha traído los peores dolores de cabeza de sus vidas. 

De la alegría a la tristeza

Pasaron los días, las semanas, y estaban tranquilos con la compra. El problema surgió cuando a finales de noviembre comenzaron a llamar a la empresa para ver cómo iba el proceso de entrega. Según don Mauricio, de inmediato notó algo extraño.

“Nosotros queríamos tener noticias de nuestra casa, y cuándo la íbamos a tener, para coordinar todo en Caldera que era donde nos íbamos a instalar, pero las respuestas eran muy generales, se notaba que nos decían cosas para que nos quedáramos tranquilos, en el fondo sin responder nada de lo que nosotros preguntábamos. Y ya después comprobamos que algo raro pasaba cuando simplemente dejaron de contestar el teléfono”, relata. 

Comenzaron a moverse de inmediato. No sabían qué hacer porque no se encontraban en La Serena, por lo que contactaron a una prima para que fuera a averiguar personalmente qué pasaba. Tras eso, confirmaron que había pasado lo peor: las instalaciones estaban cerradas y su prima se encontró con otra persona que estaba en la misma situación. Luego de aquello comenzaron a realizar las averiguaciones y se enteraron a través de las redes sociales que no eran las únicas víctimas y que había cientos de personas que estaban reclamando por el incumplimiento de la empresa. 

Afectados se organizan

Cuando el matrimonio vino hasta La Serena se pusieron en contacto con los demás afectados, los que ya estaban organizados. 

Jonathan Cepeda junto a su señora Rosa Fábrega fueron los primeros en alertar que algo “extraño” estaba ocurriendo. La inversión de ellos fue menor a la de Mauricio y Aída, pero de igual forma significativa, alrededor de un millón de pesos. 

También hicieron la compra en septiembre y tenían la entrega para el 13 de noviembre, sin embargo, pasaron los días y nadie les daba una respuesta satisfactoria.

“Nos decían que en dos semanas más, que por el estallido social se habían atrasado. Nosotros les creímos al principio, pero pasó todo diciembre, y dejaron de comunicarse así que tuvimos que buscar otra vía para entendernos, porque nos dimos cuenta que esto era una estafa, ya que en todo ese tiempo que esperamos supimos de mucha gente que estaba pasando por lo mismo, y algunas estaban esperando desde mucho antes”, relata Jonathan. 

En la misma línea, su esposa, Rosa Fábrega, relata que después de darse cuenta de la magnitud de lo que estaba pasando, y de la cantidad de gente afectada, se hicieron asesorar legalmente, decidieron ir al SERNAC, y también, entre todas las presuntas víctimas, contrataron a un abogado particular con quien están trabajando en una demanda colectiva.

“Lo único que la gente quiere es que se le devuelva su dinero o se le entregue la casa que compraron, pero no que le roben a personas que con mucho esfuerzo invirtieron y depositaron su esfuerzo en esto”, manifestó. 

Acciones legales

El caso de “Casas Los Robles” ha sobrepasado las fronteras de la región, ya que la empresa tiene cuatro sucursales a lo largo del país. Pero ha sido en la zona donde existen más afectados con alrededor de 200 casos. Así lo afirma el abogado representante de las víctimas, Óscar Soto quien además explica los alcances de la demanda colectiva que ya fue elaborada, y que, de hecho, hoy será presentada en tribunales.

“Aquí lo que estamos persiguiendo son dos cosas, primero la responsabilidad civil a través de una acción colectiva, por el incumplimiento del contrato respecto de las fechas de entrega de las propiedades, para eso requeríamos tener a 50 personas y a esas ya las tenemos, y la acción la vamos a presentar mañana (hoy). Con esto buscamos que la ley condene a Casas Los Robles por estos incumplimientos, y que la gente pueda obtener la devolución del dinero por la no entrega de la casa, o, en otros casos, puedan finalmente obtener la casa”, especificó Soto. 

Desde el ámbito penal

Pero también se están realizando acciones en materia penal, para perseguir por el delito de estafa. “Aquí existe la estafa, y además que se comete de manera reiterada, porque lo que hacía esta empresa era recibir los dineros, dándole a la gente una fecha de entrega, y luego cambiaban esta fecha unilateralmente dándoles diferentes razones, sin embargo, continuaban recibiendo dinero. Posterior a eso, aparece en la prensa que la empresa se va a declarar en quiebra, que es lo que le dicen a algunos de nuestros clientes, mientras que a otros les decían que iban a ser absorbidos por otra empresa, en fin nada que tenga que ver con la realidad”, expresó el abogado. 

Respecto a la situación actual de la compañía, Óscar Soto especificó que, pese a que han aparecido “supuestos nuevos dueños”, para ellos los responsables siguen siendo “Casas Los Robles” y sus respectivos representantes legales.

“Nosotros vamos a persistir en la demanda contra Casas Los Robles, y no contra otra empresa, porque además vemos triangulaciones bastante extrañas. La propietaria de Casa Los Robles, es familiar de los dos dueños de las otras empresas que han salido al ruedo diciendo que supuestamente compraron, y que podrían absorber la deuda. Entonces, al final la plata queda en los mismos bolsillos, y ahí está la estafa, porque evidentemente lo que están haciendo es triangulando para ganar tiempo”, aseguró el abogado. 

¿La empresa? o ¿las empresas?

Intentamos contactarnos con la empresa vía telefónica, ya que, pese a no estar funcionando, el aviso de venta de Cabañas sigue circulando con varios celulares publicados en diferentes sitios. Pero no recibimos respuesta. También llamamos a una línea 600 que utilizaban cuando estaban operativos, sin embargo, tampoco tuvimos éxito. Por último, fuimos hasta las dependencias del recinto ubicado en Ruta 5, cerca de Cuatro Esquinas, pero el lugar está totalmente deshabitado.

Sólo están los modelos de las casas y los letreros gigantes todavía haciendo el llamado a adquirir uno de los inmuebles prefabricados. De hecho, mientras estábamos allí, una pareja se acercó para consultarnos respecto de los precios y se mostraron asombrados al enterarse de la situación judicial que enfrenta la empresa. 

En un reportaje emitido en el noticiero central de Mega, sí habló gente vinculada a la propiedad. Al irrumpir en una de las sucursales de la Región Metropolitana un grupo de personas presuntamente estafadas, el ejecutivo Rodrigo Urcelay precisó que, “esta empresa entró en problemas económicos importantes por lo que fue incapaz de enfrentar sus obligaciones”, expresó el nuevo gerente, quien días después anunció que ya no sería parte de la nueva administración de Casas Los Robles.

¿La razón? Habría nuevos dueños. Se trata de Casas Prefabricadas del Maule, quienes de entrada dejaron en claro que no serían continuadores legales de Casas Los Robles, por lo que no se harían cargo de ninguna devolución de dineros.

“Si una persona decide no aceptar la casa en las mismas condiciones que contrató, perfectamente pueden seguir la vía legal para la devolución del dinero, pero tienen que verlo con Los Robles, nuestra responsabilidad parte desde ahora, respecto al compromiso de restablecerles su casa en las mismas condiciones que contrataron”, aseveró Elías Said, abogado de la empresa maulina. 

Sernac inicia investigación

Intentamos comunicarnos con la dirección del Sernac de la Región de Coquimbo, sin embargo, hasta el cierre de esta edición no recibimos una respuesta formal, debido a que, según dijeron, debían pedir las autorizaciones respectivas para atender los requerimientos de la prensa.

Sin embargo, el subdirector nacional de la entidad que protege a los consumidores, Jean Pierre Couchot, ya se había referido al tema en medios nacionales señalando que se encontraban investigando. “Iniciamos una investigación, y encontramos dos situaciones que constituyen incumplimientos de los contratos por parte de la empresa. En primer término no se estaban respetando las fechas de entrega, y en segundo lugar no cumplían con la calidad que decían tener”, aseveró. 

Por lo pronto, hoy el tema se debería judicializar con la presentación de las acciones legales, y, si todo sigue el camino normal, los afectados estarían más cerca de obtener la devolución del dinero, o bien sus anheladas casas. Hasta ahora, no existen certezas. 

 

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