• Berline Codio vive junto a su hija y amigas haitianas en El Triunfo. Es la única que habla español y contó que entre todos se ayudan en la comunidad, especialmente en el cuidado de los más pequeños cuando una de ellas debe ir a trabajar.
Crédito fotografía: 
Javiera Sánchez
El Triunfo es un campamento que se formó en el mes de abril en el sector de Las Compañías. El grupo ha crecido y actualmente son cerca de 30 las familias que viven en el lugar y a las cuales la crisis sanitaria ha golpeado de frente. Hace meses perdieron sus empleos y debieron elegir entre pagar el arriendo o alimentar a sus hijos, y hoy se enfrentan a nuevas dificultades, puesto que no tienen de dónde sacar agua y, a falta de soluciones, la angustia sigue creciendo.

Fue en abril cuando llegó la primera familia a instalarse en la entrada de La Varilla, específicamente a un costado del cementerio en el sector de Las Compañías, luego de haber perdido su fuente laboral tras la pandemia y no tener con qué pagar un arriendo.

Desde ese entonces se han ido sumando personas que viven la misma situación, gente de trabajo que por motivo de la crisis no tuvo elección más que recurrir a campamentos, puesto que debieron priorizar lo poco que tenían en alimentar a sus familias.

Nayarett Toro, quien asumió el liderazgo de la comunidad, contó que actualmente son cerca de 30 familias las que viven en el campamento “El Triunfo”. En estos meses de pandemia se han organizado y apoyado unas a otras. Sin embargo, no ha sido fácil –confesó Nayarett- ya que no cuentan con los servicios básicos y se han visto complicados sobre todo por la falta del suministro de agua.

“En este momento estamos pasando una crisis sanitaria horrible, porque no tenemos agua. Ya vamos para una semana, algunos tres, cuatro días sin agua y es grave, porque a pesar de que hoy tenemos un contenedor, gracias al aporte de la comunidad, no tenemos como llenarlo”, declaró.

Han golpeado puertas, tanto del Gobierno como de la Municipalidad, pero el único pronunciamiento ha sido de privados, quienes de forma desinteresada han realizado aportes.

“Aquí hay grifos que no deberían ser abiertos, la gente va en camioneta, los rompe, saca agua y la vende y como nosotros no tenemos la ayuda de nadie, ¿qué hace la gente? Compra el agua”, relató.

Tampoco cuentan con electricidad, lo que es molesto e incómodo. Sin embargo su mayor complicación y prioridad es justamente no tener agua, debiendo racionar y reutilizar el elemento, así como compartirlo entre los mismos vecinos.

La joven asegura que por circunstancias de la vida tuvieron que recurrir a la toma y aunque saben que están dentro de la ilegalidad, la situación actual no ha les ha permitido optar a mejores oportunidades. No encuentran trabajo y no hay dinero con el que pagar un arriendo. Es por eso que solicitaron a Bienes Nacionales que fiscalizaran el sector para constatar que las personas que habitan en El Triunfo no están lucrando ni sacando provecho de las circunstancias y que realmente están ahí por necesidad.

“Estamos pasando una crisis sanitaria horrible. Ya vamos para una semana sin agua y es grave, porque, a pesar de tener un contenedor, no tenemos como llenarlo”, Nayarett Toro, presidenta campamento El Triunfo

Nayarett Toro señaló que “el 2 de noviembre vinieron a fiscalizar, hicieron un catastro de todas las familias que están en el campamento, pudieron tomar conocimiento de las familias que están viviendo realmente, de aquellas que están lucrando con los terrenos y haciendo negocio con ello, porque hay venta ilegal, pero la idea es que detrás de todo eso se puedan distinguir las familias que necesitan ayuda”.

Nuevas familias

Para septiembre eran cerca de 20 familias y hoy ese número se amplió a casi 30, las que han llegado por las mismas razones: falta de empleo y de recursos para costear un arriendo.

Berline Codio tiene 27 años, es haitiana y lleva tres años en Chile. Desde que llegó ha trabajado en diversos predios agrícolas, pero tuvo que dejar de hacerlo por su pequeña hija que sufre de bronquitis y desde hace dos meses que vive en El Triunfo con unas amigas y sus hijos, acompañándose y cuidándose entre ellas.

Quien también arribó hace poco fue Delvis Vásquez de 42 años. Es de Venezuela, va a cumplir dos años en Chile con su esposa y cuatro hijos. Actualmente ellos viven en otra región del país, mientras Delvis busca instalarse en El Triunfo para recibirlos.

“A raíz de toda esa situación de la pandemia yo me quedé sin trabajo en marzo de este año y ya que no cuento con los recursos en este momento no me los he traído, además tengo que tratar de acondicionar un poco acá, porque tenemos una bebé que es pequeña”, indicó.

Pese a que ha hecho algunos trabajos esporádicos, no ha encontrado nada fijo por el momento, solo incertidumbres. Por eso hoy sus esfuerzos están en volver a trabajar y en darles un techo a su esposa e hijos para poder traerlos a la región.

Yolanda Buitrago también es de Venezuela, tiene cinco hijos y vive con ellos y su pareja en el campamento desde hace dos meses, debido a que no tienen empleo ni cómo mantenerse, “ha sido demasiado complicado y por eso nos vinimos para acá, no tenemos para el alquiler” confesó. 

Viviendo en comunidad

Fue hace dos meses, luego que El Día diera conocer el caso de El Triunfo, cuando diferentes personas y organismos se interesaron en ayudar, siendo uno de ellos Carabineros.

“Vinieron y nos ayudaron a hacer un plan cuadrante entre los vecinos, armamos un grupo donde podemos avisar las cosas raras que van pasando en la noche, vienen a dar rondas, así que muy contentos y agradecidos porque eso acá no se ve, somos privilegiados” aseguró Nayarett.

Además del apoyo de Carabineros, los vecinos han querido arreglar el lugar, limpiando y cercando. Están en proceso de levantar una sede y de armar una huerta con el fin de poder hacer fértil el suelo y tener sus propios alimentos.

 

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