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Desde hace algunos años, el cuidado del planeta y la conciencia en la generación de residuos, el tipo de energía y la contaminación, se han ido incorporando en la vida cotidiana, convirtiéndose en aspectos relevantes del mundo público y privado. La creación y uso de puntos limpios, el reciclaje y protección de biodiversidad han crecido en el último tiempo, sin embargo, el camino es largo y aún falta mucho por recorrer.

Un desarrollo sostenible es tener la capacidad de satisfacer las necesidades actuales sin comprometer ni agotar la capacidad de las futuras generaciones, balanceando el crecimiento económico, el cuidado del medioambiente y el bienestar social.

Es cierto que en los últimos años el paradigma social ha cambiado positivamente en ese aspecto, adquiriendo más conciencia y creándose diversas políticas e iniciativas que van en pro del medioambiente y los recursos naturales, las que van a nivel estatal, municipal, gremial, empresarial e individual. Sin embargo, aún quedan muchos desafíos.

En ese sentido, la seremi del Medio Ambiente, Claudia Rivera, destacó que algunas de estas tareas son “disminuir la cantidad de residuos que generamos en el hogar e incrementar la valorización, por ejemplo, fortaleciendo la labor de los recicladores de base, entregarles herramientas, por medio de certificaciones, donde puedan generar redes de colaboración que permitan optimizar la recolección, acopio, creando una cadena de producción donde el apoyo de los gobiernos locales es clave para seguir impulsando la economía circular que nos lleve hacia un desarrollo asequible para las personas”.

En la comuna de Coquimbo trabajan en este aspecto a través de la Dirección de Medioambiente del municipio, la que se creó el año 2019 y cuenta con la certificación nacional de Gobernanza Ambiental.

“Nosotros tenemos el punto limpio El Culebrón, el más grande de la región. Partimos el 2018 con algunos residuos que hemos ido aumentando y en este momento tenemos papeles, botellas PET, de vidrio, latas, electrónicos y el reciclaje del aceite usado”, especificó su director, Pedro Veliz. 

Un punto que además cuenta con un centro demostrativo ambiental, un bio-reactor que trabaja con residuos de verduras y frutas, también una granja de lombrices, entre otras iniciativas que buscan acercar y educar a la comunidad en esa área.

Por otro lado, se han dedicado a la conservación de las áreas naturales de la comuna y han fortalecido las fiscalizaciones gracias al apoyo de la comunidad, especialmente en materia de limpieza de playas y sitios eriazos donde se forman micro basurales, cursando multas a quienes se sorprende y partes empadronados a través de evidencia proporcionada por vecinos.

Sin embargo, pese al trabajo y los avances logrados, Veliz admite que uno de los grandes desafíos es la recuperación de espacios para evitar que las personas continúen botando desechos en lugares no permitidos y así erradicar los microbasurales, para lo que se requiere el compromiso de toda la comunidad.

Trabajo con la comunidad



 Desde el Departamento de Protección del Patrimonio de la Municipalidad de La Serena están desde años trabajando en la estrategia ambiental comunal, la que fue elaborada por la comunidad a través de las cinco delegaciones de los diversos territorios.

“Dentro de las principales líneas de esta estrategia está la educación, la protección de los ecosistemas propios de la comuna, el reciclaje y menos residuos en la comuna y todo lo que es eficiencia hídrica y energética”, señaló María Inés Godoy, profesional del departamento.

En ese contexto, Godoy destacó que la educación es clave, por lo mismo, han estado trabajando con los colegios de La Serena, tanto públicos como privados, universidades, organizaciones sociales y juntas de vecinos, con el fin de darles a conocer la biodiversidad de la zona y el cambio climático, entre otros temas.

Asimismo, para lograr un mayor desarrollo sostenible, se han estado desarrollando acciones que buscan disminuir la cantidad de residuos, a través de la entrega de conocimiento de compostaje y basura orgánica, reciclaje y el uso de aguas grises. 

El camino hacia una energía sustentable



Por otro lado, en materia energética, el objetivo es llegar a una carbono-neutralidad mediante el aumento de energías renovables no convencionales con el fin de disminuir la emisión de gases contaminantes en el planeta.

En ese sentido, cabe señalar que en los últimos 3 años la capacidad de generación eléctrica de la región ha crecido un 28%, incorporándose 20 unidades de generación a la matriz, en su mayoría fotovoltaicas, lo que ha permitido a la zona mantenerse como una de las más sustentables del país en términos de capacidad instalada y generación eléctrica.

“De alguna forma vemos que el desarrollo renovable llegó para quedarse, aportando con energía limpia a la matriz y permitir la reconversión productiva de la superficie. Y por otra parte, esto nos permite robustecer nuestro potencial de generación para abastecer las necesidades de consumo de las familias, industrias y empresas”, indicó el seremi de Energía, Álvaro Herrera.

No obstante, la región aun dispone de 600 mil hectáreas para nuevos proyectos eólicos y fotovoltaicos y este año 2021 se avizora como clave en materia de nueva capacidad energética, con cinco proyectos en construcción y nueve parques fotovoltaicos en tramitación ambiental en el SEIA.

Todas iniciativas y desafíos que buscan que La Serena, Coquimbo y toda la región avance hacia un desarrollo más sostenible en todas sus dimensiones, económica, humana, ambiental, institucional y tecnológica.

 

 

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