• Con un tierno beso, Mario Núñez se despidió de su señora Fresia Farías, quien a partir de ahora vivirá en el Hogar la Visitación de María, perteneciente a la Fundación Las Rosas. Fue uno de los momentos más emotivos de la jornada. Foto: Lautaro Carmona.
  • Una imagen que se hizo viral en la web y fue replicada por diversos medios de comunicación chilenos y de Latinoamérica. Don Mario junto a Fresia, su copiloto y pareja por 28 años. Foto: Andrea Cantillanes
  • Don Mario y Fresia salen del domicilio ubicado en la avenida Estadio de La Serena rumbo al Hogar La Visitación de María, el miércoles 07 de noviembre. Foto: Lautaro Carmona.
  • Doña Fresia junto a su nieta, María José Velásquez de 25 años, otra compañera incondicional que, por motivos laborales y de madre, no podía velar por su abuela tanto como ella hubiese querido. Foto: Lautaro Carmona
Crédito fotografía: 
Lautaro Carmona / Andrea Cantillanes
*El reportaje publicado por El Día, más un video que subió una pasajera a Facebook se viralizó y llegó a los corazones tanto de chilenos como de usuarios en redes sociales provenientes de México, Argentina y Uruguay. *La atención que recibió esta historia sirvió para que finalmente estos adultos mayores fueran escuchados por las autoridades y se gestionara un cupo en un Hogar para la mujer que padece Alzheimer. Don Mario, por su parte, recibió incontables muestras apoyo y admiración por su abnegada labor, que como siempre sostuvo, la asumió con mucho amor.

Fui testigo de una emotiva despedida el miércoles 07 de noviembre. Al ver a Fresia esa mañana daba la sensación que presentía lo que iba a ocurrir. Estaba inquieta, lloró antes de salir del domicilio en el que vivió los últimos nueve años y constantemente preguntaba por don Mario o buscaba su mano para hacerle cariño.

Mientras tanto el hombre iba de un lado a otro juntando los medicamentos que toma su pareja –siete al día-, además preparó todos los artículos y documentos que le pidieron para hacer efectivo el ingreso de ella al Hogar La Visitación de María de La Serena.

En un taxi dispuesto por el Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama) la mujer fue trasladada hasta su nuevo hogar, en donde estará acompañada de otros adultos mayores y en el que podrá recibir la asistencia necesaria para tratar su enfermedad.

Sin embargo, el final de este sorprendente caso es agridulce. Con un beso en la frente y lágrimas en los ojos, don Mario Núñez de 71 años dejó a Fresia Farías de 65 al cuidado del personal del establecimiento, después de compartir juntos por casi tres décadas.

“Me siento satisfecho pero no gustoso (…) Después tantos años de haber estado bien con ella, de pasarla espectacular, ahora me quedo solo, pero si la vida me dio esta prueba tengo que luchar no más. Siempre voy a venir a verla, a sacarla y me voy a refugiar en el trabajo o en algo que me satisfaga, como salir a pasear por el  campo que es lo que más me gusta hacer”, dijo con gran sentimiento a las afueras del Hogar.

UN TRISTE CASO

La vida de don Mario y Fresia fue conversación inevitable durante una semana en todo el territorio nacional al hacerse públicas las condiciones de estos adultos mayores a bordo de un microbús manejado por el hombre, quien se vio obligado a tener a su señora con Alzheimer como inseparable compañera de trabajo todos los días durante más de dos años.

35 millones de personas en el mundo sufren de demencia tipo Alzheimer.

Pero la suerte de esta pareja cambió tras una gran exposición mediática a principios de mes. Un cupo en el recinto perteneciente a la Fundación Las Rosas se abrió y fue asignado a la mujer, que pasó a ser residente permanente tal como pidió don Mario en varias ocasiones a las instituciones públicas sin recibir respuestas concretas, hasta que decidió compartir su historia y ésta se masificó, superando así todas sus expectativas.

DESCUBRIR UNA REALIDAD.

El Día recibió una denuncia anónima que daba cuenta de la situación de don Mario y Fresia. La tercera semana de octubre los visitamos en su casa, ubicada en la avenida Estadio de La Serena.

Conversamos con el hombre y María José Velásquez de 25 años, nieta de la señora. Emocionados, narraron los duros episodios que han pasado desde que a su familiar le diagnosticaron la enfermedad hace cuatro años y medio. Un relato conmovedor, que motivó a investigar más sobre las implicaciones y dificultades en cuanto a la asistencia para los pacientes que sufren Alzheimer en la región de Coquimbo.

En paralelo, las redes sociales se convirtieron en grandes aliadas para exponer la realidad de la pareja.

Una pasajera que se subió al vehículo de locomoción colectiva se impresionó al ver a Fresia durmiendo en uno de los asientos delanteros y cuando iba a llamar al número registrado en la chapita que lleva consigo, Don Mario le comentó que siempre iba acompañado de su señora al no contar con otra persona que la cuidara, ya que el dinero de la jubilación no le alcanzaba para pagar un servicio externo.  

De esta manera surgió una gran coincidencia. El video de dicha conversación fue publicado por la joven Ximena Lesdema en su Facebook el miércoles 31 de octubre, mientras que el domingo 04 de noviembre salió el reportaje preparado por este diario sobre el caso, sin que estos hechos tuvieran relación.

LEA TAMBIÉN: Sorprendente caso revela necesidad de mejorar asistencia dirigida a pacientes con Alzheimer

Para el lunes 05 de noviembre la historia ya era viral. Diversos medios de comunicación nacionales la replicaron, las reacciones de los internautas no se hicieron esperar, Fundación Las Rosas anunció ese mismo día que acogería a doña Fresia, y para el martes 06 tres equipos televisivos enviados desde la capital entrevistaron a don Mario en su casa, por lo que el tema captó la atención de todo el país.

La historia de la pareja captó la atención de los medios de comunicación a nivel nacional. El martes 06 de noviembre, distintos equipos de televisión llegaron hasta la casa que arriendan los adultos mayores y mostrar sus condiciones de vida en las pantallas chilenas. Foto: Lautaro Carmona.

 

GESTIÓN DEL CUPO.

Según Pablo Elgueta, director regional del Senama, el organismo tomó conocimiento de la situación a finales de septiembre y luego comenzaron las gestiones para conseguir un cupo en uno de los Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM) que hay en la zona.

La institución derivó el caso al Hogar La Visitación de María, donde adelantaron una evaluación previa y solicitaron a don Mario los papeles necesarios.

“Él trae la documentación la última semana de septiembre y estábamos a la espera del cupo porque el Hogar tiene capacidad para 98 residentes, pero siempre está lleno y tenemos una tremenda lista de espera (…) ahora se nos abrió un cupo, lo que lamentablemente sucede cuando fallece una persona”, explicó Leonardo González, director técnico del sitio.

En dicho Hogar se reciben personas en condiciones de vulnerabilidad con pensiones de menos de 200 mil pesos, -la de Fresia es de $109 mil-, idealmente sin familia o como en este caso, que a su ser querido se le dificulte el cuidado, al ser también una persona mayor y tener que trabajar aún después de la jubilación.

Una vez que ingresan, la fundación es un respaldo para las familias, pero no se hacen cargo de todo el costo, pues el gasto mensual para cuidar a un residente asciende a los 750 mil pesos. Por esta razón se realizan campañas de recolección de fondos en las que se solicita la colaboración de empresas y ciudadanos.

DEMOSTRACIÓN DE AMOR.

Al hablar con los medios de comunicación el pasado martes el mensaje de don Mario siempre fue el mismo: cumplía su labor como chofer y al mismo tiempo cuidaba de Fresia porque no tenía otra opción.

Pese a lo difícil que resultaba estar preocupado de ella, de la conducción y de los pasajeros al mismo tiempo, se acostumbró a esa dinámica de mirar a su lado y verla allí, sentada en el asiento.

“Pensé que iba a durar más en estas condiciones pero me colapsé y podía pasar cualquier cosa (…) yo sé que no es ella, es su consciente el que está malo pero me tocó a mí asumir esto como un hombre realmente y la necesidad me obligó a dejarla allá (en el Hogar)”, manifestó.

El hombre también dejó claro que se siente contento por haber logrado el cupo para su compañera.

“Voy a poder hacer mi trabajo más tranquilo y doña Fresia también estará mejor en el Hogar. Siento felicidad (…) aunque espero que las autoridades tengan una reacción más inmediata con estos casos porque muchas veces la gente de la tercera edad queda en el aire. Es momento que salgan a terreno o manden a su gente, no que se queden en las oficinas”, señaló.

También agradeció el apoyo económico que recibió por parte de televidentes y otras personas que se enteraron de su situación.

“(…) Estoy muy agradecido con ellos, con ustedes (los medios de comunicación), con el Senama y ahora con la Fundación Las Rosas. Los dos últimos años fueron los más duros, pero hemos llegado a buen puerto para ella (Fresia)”, resaltó.

ADMIRAR EL ESFUERZO.

No solo los lectores del diario, usuarios en redes sociales o televidentes se emocionaron con esta historia. Personas más cercanas a la pareja hicieron pública su admiración por la labor de don Mario con Fresia enfrentando el Alzheimer.

Víctor Gómez Díaz es administrador de varios vehículos de locomoción colectiva de la línea Liserco y una de las máquinas es la que maneja el hombre de 71 años.

“La verdad es que para mí y para muchos lo que él ha hecho es sorprendente por la gran muestra de amor por su compañera y de responsabilidad por su trabajo. Él a pesar de todo esto no le ha fallado a ninguna de las dos cosas”, aseguró en conversación con El Día.

Lamentó que don Mario sufra las consecuencias de tres factores que afectan a un porcentaje considerable de adultos mayores en el país, “que las pensiones no alcanzan, que el jubilado tenga que seguir trabajando y que no haya tenido el respaldo para dejar a su esposa con personas cercanas”.

Gómez detalló que pese a que la directiva de la línea está sujeta a un reglamento que impide que otras personas además del chofer se mantengan en el vehículo, se hizo una excepción y autorizaron a don Mario para que pudiera estar con doña Fresia porque de otra manera el no habría podido trabajar.

Además de empezar a laborar a las 8:00 de la mañana, también le asignaron la ruta más fácil y la menos tensa. “Económicamente no es la mejor pero es la más tranquila para conducir con facilidad y ver por su señora”.

Consultado de si sería capaz de hacer lo mismo por un ser querido, Víctor Gómez indicó que se lo ha preguntado muchas veces y ha llegado a la conclusión de que así como don Mario, “hay muchas personas en Chile que pasan por situaciones parecidas pero que no se conocen”.

INFINITO AGRADECIMIENTO.

Uno de los hijos de Fresia, Rodrigo Bautista de 37 años, quien vive en la localidad de Quilpué, manifestó su sorpresa por el revuelo generado ante el caso de su madre y padastro.  Considera que fue positivo por un lado, pero por el otro siente que su madre estuvo “muy expuesta”.

Vía telefónica, el hombre destacó que espera que el tema haya servido para visibilizar a otras personas que viven realidades similares, porque su mamá no es la única que se encuentra en esta situación.

“Hay mamás, papás e hijos que tienen enfermedades y necesitan del cuidado de especialistas. El caso de mi madre llegó muy profundo a las personas y a todo Chile, además repercutió en otros países como pude revisar por las redes sociales. Yo estoy tranquilo, con ganas de ir a ver a mi madre, aunque la vi hace dos semanas atrás, pero necesito viajar y ver todo lo que está pasando allá”, adelantó.

A partir de la próxima semana Rodrigo vivirá de forma definitiva en La Serena luego que en su trabajo le aprobaran el traslado.

“(...) También me gustaría aclarar las cosas porque no faltan las críticas a los hijos, pero esos son prejuicios y hablar de más sin saber. De todas maneras eso es menor, yo me quedo con el apoyo incondicional hacia mi padastro, un hombre espectacular y admirable, además hacia mi mamá, que se ha convertido en un ejemplo para las demás personas que también sufren esa enfermedad”, reflexionó.

TRISTE PERO NECESARIA DECISIÓN.

Con una llamada que hago el viernes 09 de noviembre confirmo que don Mario aún está triste. Me cuenta que visitó el Hogar un día antes, pero no se atrevió a hablarle a Fresia. “La vi por el vidrio solamente, aún no es tiempo de acercarme”, dijo.

Según le comentaron los trabajadores, la mujer permanece tranquila, paseando el recinto y tomando del brazo a quien se le cruza por el camino.

“Espero sacarla los sábados, quedarme con ella en la casa y compartir. Yo aún  no entro a trabajar, pero fui a buscar la micro porque la estaban arreglando (…) estos días he sentido mucha pena, pero sé que es lo mejor para ella. Por una parte estoy feliz, porque después de la tormenta siempre llega la calma”, confesó. 6101iR

Don Mario y María José confían en que su familiar recibirá el cuidado necesario en el Hogar de la Fundación Las Rosas, donde viven otras 97 personas y trabaja personal especializado en el cuidado de adultos mayores. Foto: Lautaro Carmona

¿CÓMO ES VIVIR CON ALZHEIMER?

De acuerdo cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el mundo existen 35 millones de personas que sufren de demencia tipo Alzheimer y de éstas el 9%, lo que se traduce en poco más de 3 millones, la desarrolla antes de cumplir 65 años de edad.

La neuróloga Javiera Gajardo del Hospital de Coquimbo, explicó a El Día que esta enfermedad parte con fallas de memoria, pero el afectado no tiene conciencia de ellas

“A diferencia de otras enfermedades en los que la propia persona se angustia, con el Alzheimer es el entorno el que nota el decaimiento en su nivel cognitivo. Puede partir con fallas de memoria o episodios de desorientación espacial, salir a comprar el pan por ejemplo y no saber a lo que iban, perderse en lugares que eran conocidos para ellos, decir el típico ‘lo tengo en la punta de la lengua y no me acuerdo’, olvidar los nombres o tener fallas en la planificación de actividades básicas”, detalló.

La especialista deja claro que todos en algún momento vamos a presentar algunos síntomas que son parte del envejecimiento del cerebro, pero si estos episodios empiezan a afectar la vida es cuando hay que estar alertas.

En la actualidad, las medidas farmacológicas disponibles van destinadas a ralentizar el curso de la enfermedad, son ahorradores de reservas cerebrales y de neurotransmisores que principalmente ayudan con las fallas de memoria, pero por el momento no existe ninguno que proporcione una cura definitiva, indicó Gajardo.

 

UNA REALIDAD CADA VEZ MÁS COMÚN

En relación a los cuidados y al trabajo que desarrolla el Hogar La Visitación de María  con personas que sufren de Alzheimer, el director técnico Leonardo González resaltó que el 80% de los residentes tiene alguna enfermedad relacionada con daño cognitivo.

"Cerca de 50 de los 98 residentes que tenemos padecen Alzheimer. En el caso de Fresia, su enfermedad no está tan avanzada y le queda mucho por vivir aún, por eso nos enfocaremos en mejorar su calidad de vida y reducir en lo que más pueda la progresión", agregó.

Además precisó que la mayoría de postulaciones son por personas con Alzheimer, “una realidad que se nos está viniendo encima rápidamente”.

“Hace cinco años el panorama era totalmente distinto. Normalmente postulaban adultos mayores que vivían solos y que no tenían mayores patologías o de repente alguna enfermedad más física que mental, pero ahora en nuestras listas de espera hay muchas personas jóvenes como la señora Fresia, que son de difícil manejo y con las que hay que desarrollar actividades o hacer rutinas muy marcadas dentro del Hogar”, apuntó.

 

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