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Los problemas de salud que recientemente afectaron al diputado Sergio Gahona llaman a la reflexión respecto de una situación que aqueja a un importante porcentaje de los chilenos, independiente de su ocupación, ingreso o edad. Dosificar el trabajo, “bajar las revoluciones” y buscar mecanismos para relajarse y descansar son la clave para evitar los indeseados efectos del estrés a nivel psíquico y físico.

Preocupación e inquietud generó el estado de salud del diputado de la UDI, Sergio Gahona Salazar, quien el viernes 17 de agosto debió ser internado de urgencia tras sufrir un intenso dolor en el pecho durante una actividad en Illapel.

En un inicio, la versión que circulaba era que el parlamentario había sufrido un infarto o pre infarto. Sin embargo, los exámenes médicos posteriores arrojaron que Gahona sufrió un espasmo esofágico, cuadro digestivo que es conocido, precisamente, como el “pseudoinfarto”.

El diputado Sergio Gahona comenta que “en una semana común para un parlamentario, en mi caso, puedes estar en al menos tres ciudades distintas en menos  de una semana, pero puedo llegar a estar en cinco, seis o siete ciudades.  A uno le puede tocar manejar de Santiago a Valparaíso, salir muy temprano en la mañana y volver muy tarde en la noche y todo eso, evidentemente, va generando dificultades físicas”, motivo por el que sufrió el problema de salud.

41% de las patologías que afectan a la clase trabajadora corresponden a enfermedades mentales.

Es por ello que desde la UDI, partido en el que milita Gahona, le solicitaron al diputado “bajar las revoluciones” y planificar su agenda de manera que no tenga que estar hasta altas horas de la noche en terreno y sacrificar horarios de alimentación y descanso.

Juan Carlos Aguirre, presidente regional de la UDI, asegura que “me tocó estar con él cuando pasó ese susto y la verdad es que le he pedido que baje los decibeles, al igual que sus médicos y su familia.  Ha estado mucho tiempo trabajando a full, algunas veces hasta las 5 de la mañana o altas horas de la noche en reuniones. Él es uno de los hombres importantes en la Cámara, entonces estaba con una recarga muy grande y por ello le pedimos que por un par de meses baje las revoluciones”.

En este sentido, le han solicitado al diputado que disminuya su carga de reuniones y actividades, para evitar que nuevamente “lo pille la máquina” y sufra problemas de salud más complejos, manifiesta Aguirre.

 

CONSECUENCIAS DEL ESTRÉS EN LA SALUD FÍSICA

El estrés es una consecuencia natural del trabajo parlamentario, pues los congresistas deben estar constantemente viajando entre sus regiones y el Congreso en Valparaíso, estar en varias comunas durante la semana distrital y en muchas ocasiones, saltándose comidas y con horarios de sueño poco regulares.

El gastroenterólogo Gustavo Bresky Ruiz explica que el espasmo esofágico, problema de salud que sufrió Gahona, consiste en una alteración a las contracciones que se producen de manera normal en el esófago que, ocasionalmente, pueden producir una especie de “calambre”, que puede ser tan severo que genera un dolor intenso.

Esta aguda molestia muchas veces es confundida con un infarto, pues se manifiesta de manera muy similar a éste, con un intenso dolor de tórax. “El esófago está ubicado en el tórax, cercano al corazón y cualquier sensación de dolor intenso, que se asocie a palidez, sudoración o alguna otra manifestación, puede parecerse a un problema de origen coronario”, explica Bresky.

Dentro de los factores que causan la aparición de estos síntomas, está el reflujo gastroesofágico, condición que produce que el jugo gástrico suba al esófago y genere una irritación que produzca un calambre, además de otra de sus principales causas, el estrés.

 

UN PROBLEMA COMÚN Y COMPLEJO

Sin embargo, lejos de ser un problema que sólo afecta a los parlamentarios, el estrés es una patología que cada día dificulta la vida a más chilenos.

El jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital San Pablo de Coquimbo, Marcel Souyet Acevedo, expresa que “vivimos corriendo, con mucho trabajo y poco tiempo para la vida saludable, compartir más con la familia, los amigos y los hijos, hacer deporte, comer sano o tener hobbies. Eso está faltando, en general, en la sociedad”.

Souyet explica que la mayoría de las personas trabaja más horas de lo que requiere la jornada, lo que también repercute en la vida familiar y al final, trae efectos negativos también a nivel laboral. “Tener problemas familiares nos estresa más, por lo que es importante tener horarios bien definidos de trabajo, de alimentación sana, de deporte y para compartir con la familia”.

 

MANIFESTACIONES FÍSICAS Y PSÍQUICAS

Marcel Souyet asegura que una de las primeras manifestaciones del estrés es la alteración del sueño y a ello se suman manifestaciones físicas, como dolores musculares o corporales, alteraciones del apetito y la memoria.

El insomnio y la dificultad para conciliar y mantener el sueño, según Souyet, es una primera señal que permite tomar conciencia de que estamos estresados. A la falta de sueño se suma la irritabilidad. Como explica el jefe de Psiquiatría del Hospital de Coquimbo expresa que “el funcionario o el profesional se ponen irritables, toleran poco la frustración y eso les empieza a traer problemas en las relaciones familiares y laborales”.

 

TAREA INTENSA Y ESTRESANTE

Los parlamentarios de la región de Coquimbo reconocen que tener que desplazarse entre las quince comunas en las semanas distritales y estar viajando hacia Valparaíso para el trabajo legislativo trae efectos para su salud tanto física como psicológica.

Así como Gahona y su partido reconocen que la agenda de actividades del parlamentario ha estado recargada y que luego de su problema de salud buscan “bajar las revoluciones” para evitar exponerse a nuevos problemas, el diputado socialista Raúl Saldívar Auger y el comunista Daniel Núñez Arancibia coinciden en que se agregó una carga mucho mayor de trabajo y por consiguiente, de estrés, con la reestructuración de distritos, que pasaron de abarcar una provincia o conjunto de comunas, a la región completa.

El parlamentario socialista expresa que “este cambio del binominal, que modificó territorialmente los distritos, nos ha impuesto más tareas y sobre todo, la presencia permanente que se nos reclama en distintos puntos, sin importar distancias, horarios ni desplazamientos”. 

Si bien coincide con lo planteado por Saldívar, Núñez advierte que el estrés y la alta tensión no es algo que sólo afecte a parlamentarios o autoridades, al señalar que “todos los trabajadores y trabajadoras chilenas sufren con jornadas laborales extensas, tiempos de traslado a sus hogares, problemas financieros para cubrir todos sus compromisos”.

Por su parte,  Saldívar afirma que “hay instalado un prejuicio de que la labor parlamentaria es una tarea bastante aliviada, que no tiene mucho compromiso con el esfuerzo, la preocupación y la dedicación a la función” y declara que, contrario a dicha creencia, el trabajo de un congresista es extenso, intenso y de mucho esfuerzo, que no siempre se percibe ni está a la vista de la población.

Saldívar asegura que esta idea fue alentada por el debate que algunos medios de comunicación instalaron recientemente, al adelantarse las sesiones del Congreso programadas inicialmente para el jueves 16 y viernes 17 de agosto, para el lunes 13 y martes 14, señalando que la idea era tomarse ambos días de descanso o “sándwich”, en circunstancias que los parlamentarios los destinaron para trabajo territorial.

SENSACIÓN DE FRUSTRACIÓN

 

Tanto Núñez como Gahona coinciden en que uno de los factores que atenta contra la salud mental de los parlamentarios es estar conscientes de no poder solucionar todos los problemas de las personas y las necesidades o requerimientos que reciben.

Gahona expresa que quienes detentan cargos de representación popular deben lidiar con “la frustración de no poder satisfacer todas las demandas de la ciudadanía. Eso de repente provoca tensión”, expresa el diputado de la UDI.

Es por ello que, de acuerdo al parlamentario, es necesario aprender a dosificar el trabajo, para poder cumplir con las expectativas de las personas y es allí cuando se vuelve más importante contar con un buen equipo de apoyo.

Por su parte, Daniel Núñez reconoce que el trabajo y las presiones propias de la vida política y legislativa generan un efecto a nivel físico y psíquico, pues “uno quisiera resolver todos los problemas, pero hay cosas que no dependen de uno, como cosas de nivel financiero o decisiones de gobierno”.

 

LA FAMILIA: UN REFUGIO FUNDAMENTAL

Los diputados admiten que sus agendas son tan agitadas e intensas que les dejan poco tiempo para sus hobbies, para descansar o intentar relajarse, pero que cada vez que tienen la oportunidad, se reconectan con su apoyo más importante: la familia.

El diputado de la DC Matías Walker señala que “este año, estoy tratando de reservar para mi familia los días domingos, lo que me ha costado mucho. La verdad es que más bien son los domingos en la tarde, pero es muy difícil, porque estás hasta muy altas horas de la noche. Estos (lo que le sucedió al diputado Gahona y otros parlamentarios como Tucapel Jiménez y Gabriel Ascencio, que han sufrido operaciones al corazón) son avisos”.

Una decisión similar tomó el diputado Daniel Núñez, quien explica que “en lo general, trato de pasar los días domingos con mi familia, lo más sagrado que pueda, por la importancia de mantener una comunicación con mi esposa y mis hijos”.

En este sentido, cubrir largas distancias y trasladarse entre diversos territorios, muchas veces para actuar en situaciones conflictivas y regresar por las noches, termina pasando la cuenta y obliga a los parlamentarios a buscar estrategias para liberar tensiones. Núñez comenta que “en lo general, en las mañanas trato de hacer bicicleta muy temprano y si alcanzo, dar una vuelta para botar las tensiones que acumula el cuerpo”.

Por su parte, Sergio Gahona expresa que “es muy difícil poder definir a secas, que los domingos no vamos a estar disponibles.  Eso es prácticamente imposible”. Lo anterior, pues es tanta la demanda de las organizaciones y las personas que muchas veces se debe destinar incluso el día domingo para el trabajo parlamentario y atender requerimientos. “Esto es parte de esta tarea. Uno no puede decir que no, aun cuando tiene derecho a descansar”, expresa el parlamentario.  

 

TRABAJAR BAJO CONDICIONES FAVORABLES

El Jefe de Psiquiatría del Hospital San Pablo de Coquimbo expresa que, para evitar las consecuencias del estrés, es muy importante que el ambiente laboral sea favorable, pues en general se trabaja bajo mucha tensión y presión, lo que desgasta a los equipos de trabajo y al final termina generando más tensión. “Es importante que el ambiente laboral sea grato y eso, asociarlo con espacios de esparcimiento, tener tiempo para hacer ejercicio, para conversar tranquilamente, comer sanamente y tener horarios claros de trabajo”, concluye Marcel Souyet. 6501iR

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“Este trabajo es muy estresante y muy complejo para la familia y por eso uno tiene que parar, porque la tensión es muy grande”, MATÍAS WALKER, diputado DC.

 “Creo que las diputadas y diputados no estamos ajenos al estrés que vive la mayoría de los chilenos”, DANIEL NÚÑEZ, diputado PC.

“El cambio del binominal, que modificó territorialmente los distritos, nos ha impuesto más tareas y sobre todo, la presencia permanente”, RAUL SALDIVAR, diputado PS

“En el afán de poder responder a la ciudadanía todo lo que requiere y demanda, muchas veces se sobrepasan las capacidades físicas”, SERGIO GAHONA, diputado UDI

“Le pedimos a Sergio Gahona que baje las revoluciones”, JUAN CARLOS AGUIRRE, Presidente regional UDI

Un país estresado

Una de las más recientes encuestas en materia de salud mental, el estudio “Chile Saludable”, realizado por Fundación Chile junto a Gfk Adimark (2016), arrojó que el porcentaje de chilenos estresados aumentó de un 22% a un 42% en cuatro años (entre 2012 y 2016). Asimismo, de acuerdo al estudio, un 61% de las personas no practica deporte y un 50% no duerme bien o declara que no descansa la mayoría de las noches. En cuanto a la intención de buscar una solución, 60% de los encuestados afirmó tener interés en llevar un estilo de vida más saludable, y un 71% expresa que si contara con las condiciones necesarias, tomaría la decisión de hacer ejercicio con regularidad.

 

El espasmo esofágico o “falso infarto”

Gustavo Bresky advierte que “cuando hay un dolor intenso de pecho, sensación opresiva, como si tuvieras una pata encima del tórax, que dura varios minutos, asociada a palidez y sudoración, hay que consultar.  Lo más probable es que el equipo médico haga un electrocardiograma o muestras de sangre para ver si hay manifestaciones concordantes al infarto agudo al miocardio. Descartado el infarto, uno examina al individuo, ve si no hay infarto pulmonar, bolsas de aire en el pulmón o trombo embolismo y de ahí, si hay condiciones que puedan determinar que es probable que sea un espasmo esofágico”.

 

 

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