• Enfermería mantiene un conflicto con matronería luego que en junio Contraloría declarara ilegal la Norma 21, que les quitaba la posibilidad de trabajar en áreas vinculadas a la reproducción y maternidad.
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En junio, Contraloría General de la República se pronunció para ratificar que las unidades de Ginecología, Obstetricia y Neonatología no son exclusivas de las matronas. Por ello es que el gremio de enfermería realizó un paro asistencial como medida de presión para que el Ministerio de Salud delimite adecuadamente las funciones de las profesionales.

El gremio de enfermeras de Coquimbo y La Serena se integraron ayer martes a un paro asistencial,  una movilización nacional que tiene por objetivo exigir un dialogo con el Gobierno frente a las “demandas históricas”.

Las profesionales alegan que el Ministerio de Salud se debe hacer cargo de “la realidad nacional” en cuanto a la atención clínica de los lactantes en sus primeras semanas de nacidos, luego que la Corte Suprema fallara a favor de las enfermeras que han presentado recursos frente a las dificultades para desarrollarse en el área a raíz de un cambio en la normativa en primer gobierno del Presidente Sebastián Piñera, que establece que esta labor está a cargo de las matronas.

Según la Norma Administrativa número 21, se establece que “el cuidado obstétrico, ginecológico y neonatológico es realizado por matronas y matrones para asegurar el otorgamiento de atenciones eficientes y de calidad”.

Según Lina Araya, presidenta de la Asociación de Enfermeras y Enfermeros (Asenf), este fue un paro nacional a nivel de hospitales públicos. Explicó que el paro asistencial es “una medida de alerta” en la cual las enfermeras dejan de hacer sus labores asistenciales por 12 horas. No obstante, los servicios críticos quedaron con turnos éticos, significando una disminución de enfermeras disponibles en estas áreas (urgencia, pabellón y Unidad de Cuidados Intensivos), “ya que los pacientes que llegan ahí son absolutamente dependientes de nuestro cuidado”.      

En la otra vereda, Mónica Rojo, presidenta del Colegio de Matronas y Matrones de la Cuarta Región, estima que la paralización busca ampliar los puestos de trabajo de las enfermeras, “cuando en verdad el problema se genera por la alarmante sobreoferta que tienen de profesionales y sus escasos cupos laborales”.

NO ES UN ENFRENTAMIENTO ENTRE GREMIOS

Lina Araya enfatiza en que esta situación no es una pelea en contra del gremio de matronería, sino que “buscamos que el Ministerio de Salud (Minsal) responda a nuestras demandas relacionadas a nuestras funciones”.

Añadió que “reconocemos la labor que desarrollan las matronas dentro del equipo de salud, ya que dan un apoyo fundamental a la mujer durante la gestación y todo el período fértil”, por lo que no buscan apropiarse de sus labores.

Reconocemos la labor que desarrollan las matronas (…) ya que dan un apoyo fundamental a la mujer (…), por lo que no buscamos apropiarnos de sus labores” –Lina Araya, presidenta de la Asociación de Enfermeras y Enfermeros.

Rojo complementa y dice que “no es una lucha entre gremios, sino que tiene que ver con el modelo educacional, porque no se trata de producir y producir profesionales”.   

No es una lucha entre gremios, sino que tiene que ver con el modelo educacional, porque no se trata de producir y producir profesionales”. –Mónica Rojo, presidenta del Colegio de Matronas y Matrones.  

Añadió que en la salud es solo un equipo de trabajo y que deben trabajar todos en conjunto, pero que el problema es la gran cantidad de escuelas de enfermería que han surgido en el país. Ya que según comenta, cada año egresan 5 mil nuevos enfermeros, “entonces no tienen donde poner a trabajar a tal cantidad de profesionales”.

11.500 matronas ejercen sus funciones en Chile, en cambio, se tiene una estimación que 5 mil enfermeras egresan anualmente de sus respectivas escuelas.

Recuerda que hace varios años hubo muchas escuelas de matronería pero que tuvieron que cerrar producto de la sobreoferta de profesionales, “significando que ahora seamos un profesional escaso”.

ZAPATERO A TUS ZAPATOS

La presidenta del Colegio de Matronas y Matrones de la Cuarta Región, Mónica Rojo, hizo un llamado al Minsal para que no se dejen amedrentar por este paro y a no derogar la norma 21, ya que “eso constituiría un verdadero atentado a la salud pública”.

Rojo defendió que las matronas, al igual que las enfermeras, estudian 5 años, pero que “la diferencia radica en que nosotras durante todo el pregrado recibimos formación en Obstetricia, Ginecología y Neonatología, en cambio  las enfermeras no tienen esa formación”.   

La presidenta del gremio enfermero, Lina Araya, recalcó que ambas profesiones reciben en su formación universitaria los aprendizajes necesarios para la atención neonatológica, por lo que aseguró que se debe dejar sin efecto la polémica norma, “esa es la realidad y no podemos tapar el sol con un dedo”, puntualizó.

En cambio, Mónica Rojo recalcó que como gremio no van a ceder en ampliar el porcentaje de enfermeras que trabajan en neonatología, pero dice que no tendrían problemas en mantener la situación mixta en la que están trabajando. Sin embargo, tajantemente dijo que en ningún caso tolerarán que ejerzan sus funciones en Ginecología y Obstetricia “porque en eso, ellas no tienen ninguna formación”, sentenció. 6401i

 

 

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