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El Día
A nueve días del siniestro en la Feria Persa “L as Cenizas” donde unos 40 puestos resultaron afectados con pérdida total, el municipio de La Serena trabaja con los comerciantes para que puedan laborar durante los meses de enero y febrero. Se baraja la alternativa de instalar a algunos en la Plaza Gabriel González Videla, y a otros en un recinto de la Avenida del Mar, a la espera de que el establecimiento de calle Cienfuegos pueda reabrir sus puertas en marzo.

Han pasado nueve días desde que alrededor de 40 locatarios de la feria Persa “Las Cenizas” lo perdieran todo. Fue la noche del lunes 4 de enero, recién comenzando el año, cuando un voraz incendio arrasó con gran parte de los puestos, fundamentalmente los que se encontraban ubicados en la parte posterior –entrando por calle O’Higgins- los que resultaron con pérdida total.

Todavía no se ha informado oficialmente sobre el origen del fuego, pero se manejan dos hipótesis. La primera que haya tenido lugar luego que cayera un elemento externo encendido a uno de los recintos, y la segunda que se produjera un corto circuito producto de malas instalaciones eléctricas. Esta teoría surgió luego que personal de Labocar de Carabineros encontrara en el sitio del suceso restos de cables de corriente cristalizados.

 Pero más allá de las causas, cuyos antecedentes estarían en poder de la Fiscalía, el drama humano que trajo aparejado el siniestro es lo que más preocupa. Claro, el recinto permanece cerrado y los trabajadores no han podido generar recursos, lo que los tiene enormemente complicados ya que para la mayoría el Persa era su única fuente de ingresos.

Trabajando en conjunto 

Desde el comienzo los trabajadores recibieron el apoyo del Municipio de La Serena, algo que una de las dirigentes de los comerciantes, Ivone Montiel, reconoce y espera que las demás ayudas comprometidas también se cumplan. “El alcalde (Roberto Jacob) ha estado presente, no nos ha dejado solos. Nos entregó a cada uno dos cajas de mercadería para que pudiéramos mantenernos durante algunos días, la gift card y un vale para un balón de gas, lo que sirvió para que las familias más complicadas pudieran comer, pero las cosas se van acabando”, relató la locataria.

 Montiel precisó que lo fundamental es poder volver a trabajar, y en esa línea es que, asegura, desde la casa edilicia se están realizando gestiones para reubicar en otros puntos a los vendedores, de acuerdo a las necesidades de cada uno. “Hemos estado en reuniones y nos han dicho que tienen dos alternativas donde podríamos instalarnos durante enero y febrero, que sería la Plaza Gabriel González Videla y otra feria que está en la Avenida del Mar. Pero eso se va a definir en los próximos días”, indicó la trabajadora.

 Respecto a la reunión con el Director Regional de Corfo, Gregorio Rodríguez, quien también se había comprometido a realizar gestiones para obtener subsidios, ésta se llevó a cabo y las ayudas llegarían en el mes de marzo, de acuerdo a los plazos establecidos a nivel central.

“Me quedé sin nada”

Ivone tuvo pérdidas parciales y lo que le complica fundamentalmente es no poder volver a trabajar, pero hay quienes sufrieron mucho más. Una de ellas es la ciudadana venezolana Dulce Linares, quien había llegado hace aproximadamente un año a la Feria Persa “Las Cenizas”, y lo perdió absolutamente todo en el incendio del lunes pasado.

Con dos hijos, y su madre a cargo de ella, ha tenido que arreglárselas como ha podido para mantenerlos. “Estoy realizando arreglos de globos, desayunos sorpresa, aseo y varias cosas a domicilio. Lo que salga. Ahora, afortunadamente mi hijo mayor se graduó de cuarto medio y está trabajando, lo que es un alivio, pero lo único que quiero es volver a empezar con el emprendimiento, que tanto me costó”, sostuvo Dulce.

Respecto a la posibilidad de que les den un espacio, ya sea en la Plaza Gabriel González Videla, o en la Avenida del Mar, tiene esperanzas que resulte, pero sostiene que para ella sería muy complicado trasladarse hasta el sector costero. “No tengo nada. No hay locomoción que llegue hasta allá, entonces se me haría imposible, pero vamos a ver qué pasa”, relata.

Levantándose 

Otra de las locatarias afectadas es Ana González, quien remarca que el incendio llegó en el peor momento. “Veníamos de tiempos muy malos, con el estallido social primero y después la pandemia, y cuando al fin pensábamos que repuntábamos con un diciembre muy bueno, se vino todo abajo nuevamente”, lamenta la comerciante.

Afirma estar optimista, pese a lo ocurrido, y cree que van resurgir una vez más, tanto con las ayudas que han venido desde el municipio, las que vendrán desde Corfo, y también espera la del dueño del establecimiento donde se emplazaban los locales de la feria, con quien sostendrán una reunión en los próximos días. “Queremos saber qué pasa. Qué va a pasar con los arriendos, cuánto se van a demorar en arreglar la feria para poder volver, y esas cosas. Nosotros, todos los que nos vimos afectados, necesitamos volver a trabajar, reconstruir lo que tanto nos costó tener”, expresó Ana González.

 

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