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Archivo El Día
Cinco son los eventos de precipitaciones que han causado estragos en la zona. Estos ocurrieron en los años 1957, 1984, 1987 y 1997, que se suman a lo ocurrido entre el pasado 11 y 13 de mayo. Llama la atención, eso sí, que los problemas siguen siendo los mismos. Cortes de caminos, de luz, agua y la bajada de quebradas se reiteran en el tiempo.

Luego de más de una década de sequía, entre el 11 y el 13 de mayo pasado se volvió a registrar en la Región de Coquimbo un evento de precipitaciones con características de temporal, que dejó como saldo la bajada de quebradas, cortes de camino, interrupción de suministros básicos y la lamentable cifra de 2 fallecidos. Según datos aportados por la Dirección General de Aguas (DGA), en La Serena, durante los 3 días el fenómeno dejó como registro 104, 5 milímetros y en Ovalle 118,8 mm. Pero hubo lugares donde se batieron records de agua caída como Combarbalá, por ejemplo, donde llegaron a precipitar 189 mm y en Coirón, en la provincia de Choapa, donde cayeron 195 mm, 180 de los cuáles se produjeron sólo el día 12.

Los especialistas coincidieron en que se trataba de cifras históricas, pero El Día quiso indagar en los archivos de prensa para conocer cuáles han sido los episodios de similares características que se han presentado en la zona en los últimos 60 años, constatando que existen sólo 4 anteriores que se produjeron los años 1957, 1984, 1987 y 1997.

El record sin lugar a dudas lo ostenta 1987, año en que se llegaron a acumular 608,2 mm en Combarbalá; 807,8 mm en Salamanca y 1.056 mm en Coirón. 
A continuación un recuento gráfico e histórico de lo ocurrido en todas estas catástrofes.

1957: EL DESTRUCTIVO ALUVIÓN

Registro histórico de precipitaciones
La Serena  144  mm
Vicuña      196,2 mm
Ovalle    342,5 mm
(Embalse Recoleta)
Combarbalá  452 mm
Salamanca  447,2 mm
Coirón   S/I

 

Este año las fuertes lluvias se presentaron entre los días 19 y 22 de mayo. La gran cantidad de agua caída habría generado la crecida de quebradas hacia el valle de Elqui en el entonces llamado río Coquimbo, inundando las denominadas “poblaciones callampas” que se encontraban en la ribera del torrente.

Desde el maremoto del ‘22 y la sublevación de la escuadra, Coquimbo no había pasado por otra experiencia tan alarmante como la del temporal”, titulaba en una de sus notas Diario El Día y agregaba en otra información que “desde 1934, según informaron a este diario numerosas personas, no se registraba una lluvia como la que ha afectado desde anteayer a la ciudad”.

Se detalla además que 200 personas de las poblaciones Puente Fiscal, Ferroviaria y Libertad sufrieron el anegamiento de sus viviendas, además de las emplazadas en la población Mercedes Marín del Solar (Mermasol). De igual forma, se rebalsó el canal Bellavista en el valle de Elqui.

Ovalle quedó aislado por el norte y por el sur tras generarse cortes en la Ruta 5 Norte. De hecho, en el sector de Quebrada Seca (sector donde se volvieron a repetir los problemas de las pasadas lluvias) un bus Andes Mar lleno de pasajeros cayó tras el desplome del puente, lo que afortunadamente no dejó lesionados.

No obstante, se informa de 2 muertos en Ovalle y uno en Salamanca. Una de las complicaciones que existió en la época fue la precariedad de las comunicaciones. Se habla de la “interrupción de comunicaciones telefónicas, telegráficas y cablegráficas”, lo que hacía imposible obtener información de los efectos del temporal en localidades como Combarbalá, Salamanca y Los Vilos.

Lo que se sabía era que en Illapel “el viento y las lluvias destruyeron gran parte del techo parroquial y la cárcel pública. La falta de medios de comunicación ha impedido constatar los daños en otras localidades como Salamanca y Combarbalá”.

Para el 21 de mayo, se informaba que el agua caída en La Serena llegaba a 160 mm mientras que en Coquimbo alcanzaba 161,8 mm. Ya para el día 22 habían caído 175,5 mm. 

Una de las informaciones que generó más preocupación fue que un tren con 264 pasajeros quedó bloqueado en el sector de Islón. Procedente de Iquique debía llegar a La Serena el día 19. Tras unos días, los afectados fueron rescatados. Otra de las similitudes que se dieron hace 60 años respecto de lo que ocurrió este mes de mayo es que la crecida del río destruyó las instalaciones del sistema de agua potable, lo que dejó sin el suministro por varios días a La Serena y Coquimbo y produjo un racionamiento.

 

EL CRUDO INVIERNO DE 1984

Registro histórico de precipitaciones
La Serena  148,8 mm
Vicuña      258,5 mm
Ovalle    209,8 mm
Combarbalá  381 mm
Salamanca  453 mm
Coirón   471, 5

 

Las precipitaciones se extendieron por más de una semana, pues fueron dos los sistemas frontales que ingresaron en esa oportunidad. Estuvieron además acompañadas de fuertes vientos.

Las primeras lluvias comenzaron el 1 de julio y ya durante el primer día se registró un fallecido en la comuna de Combarbalá, un minero que pereció debido al derrumbe de la mina Lana y Corina, en el sector de Soruco.
En materia de pérdida de vidas humanas, sin lugar a dudas fue uno de los más crudos. Al 5 de julio las muertes ya llegaban a 5, a 9 los desaparecidos y 19 los heridos. 

Sobrecoge la historia de una niña de 10 años del sector de El Gallo, en la comuna de Andacollo, quien según relata la nota de El Día salió de su hogar a pedir ayuda, porque las aguas estaban a punto de llevarse la vivienda, pero no se percató de la crecida de una quebrada siendo arrastrada por la fuerza del agua.  

Para ese entonces, se informaba sobre un record de agua caída en Andacollo, que a las 17:30 horas del día 2 de julio registraba ya 175 milímetros. De hecho, una nota hablaba de la acumulación de 621 mm en la localidad de Pedregal, en la comuna de Monte Patria. 

En el sector de El Indio, había 6 metros de nieve. De hecho, se debieron extremar esfuerzos para ir en rescate de personas que quedaron aisladas en la cordillera, lo que se consiguió días después.

Tal como se repite en todos los eventos históricos de alta caída de agua en la región, se produjo la bajada de las quebradas en el valle de Elqui. Se detalla que el aumento de caudal en El Arrayán, entre Las Rojas y Marquesa, dejó 16 hectáreas de cultivos agrícolas inutilizadas  “Fueron arrasadas por el río que en esa área alcanzó una anchura de 150 metros”, afirma una nota periodística y agrega que  “las aguas se abrieron paso por donde nunca habían pasado, llevándose por delante todo cuanto había”.

Otra situación que se reitera en todos estos eventos es la suspensión del suministro de agua. También la crecida del río Elqui deterioró las instalaciones de la sanitaria. Se recomendaba agregar “20 gotitas de Clorinda por un litro de agua” y se llamaba a cuidar el consumo. “Racionado el agua, la poca achocolatada, hervirla”, titulaba una información. 

Uno de los hechos que más recuerda la población local fue el derrumbe de las torres de iluminación del estadio La Portada de La Serena, las que cedieron producto del fuerte viento. Se decía que ya tenían más de 15 años y que el óxido había colaborado en su desplome. 

El lunes 9 de julio se informa sobre el ingreso de un nuevo sistema frontal.  Al martes 10 de julio los damnificados ya ascendían a 13 mil, mientras que al miércoles 11 ya ascendían a 20 mil. Se le comparaba, de hecho, con lo ocurrido en 1957, aunque expertos de la época estimaban que por su magnitud los efectos eran mucho mayores. “Por los daños esto sería peor que en 1957”, versaba un titular. Al sábado 14 de julio los afectados ya se empinaban a 33.647 en toda la región.

En  materia de conexión, se encontraban cortadas prácticamente todas las carreteras. La Ruta 41 hacia el valle de Elqui, la 43 hacia Ovalle y la Ruta 5 que conectaba con el resto del país, lo que hacía muy complicada la entrega de ayuda, debiéndose generar puentes aéreos con gestiones realizadas desde la intendencia. Los daños se estimaban al 13 de julio en más de 1.500 millones en obras públicas, 400 millones costaría sólo reponer los caminos.

 

LAS INTERMINABLES LLUVIAS DE 1987

Registro histórico de precipitaciones
La Serena  179,7 mm
Vicuña      198,1 mm
Ovalle    184,8 mm
Combarbalá  608,2 mm
Salamanca  807,8 mm
Coirón   1.056 mm 

 

Por varios días se extendieron las precipitaciones que iniciaron en la zona el 14 de julio, producto de un sistema frontal que ya venía causando estragos en la zona centro sur del país. 

El viernes 17 de julio se informaba de un total de 1.724 damnificados y 2 fallecidos, que perecieron en el Puente Mata Gorda, cercano a Los Vilos, que viajaban en una camioneta y fueron arrastrados por el caudal. 

Sorprende, al igual que en el mes de mayo de este año, las fotografías de la terminal de buses, que se presenta totalmente inundada y que dejó a pasajeros sin poder viajar.

El desastre provocado por el fenómeno climático dio inicio en todo el país a la recordada campaña “Chile ayuda a Chile”, encabezada por don Francisco. En la zona se realizan diversas actividades para colaborar. 

Un hecho que llamó la atención fue el salvamento que se debió realizar de 41 mineros que se mantenían atrampados en un yacimiento minero en la cordillera de Choapa. Se trataba de Minera Los Pelambres, que para ese entonces recién tramitaba su Resolución de Calificación Ambiental.  Luego de diversos esfuerzos, fueron rescatados con un helicóptero.  

El 24 de julio las precipitaciones nuevamente se intensificaron. En el valle de Elqui crecieron las quebradas y tal como había ocurrido ya en catástrofes anteriores, se volvió a desbordar el canal Bellavista. Esta vez inundó todo el sector de Larraín Alcalde y la Pampa, además del sector de Huanhualí con Cisternas.

Se volvieron a repetir los cortes en las principales carreteras. De hecho, la Ruta D 43, que conecta a La Serena y Ovalle, se encontraba interrumpida en 8 tramos. Esto provocó un accidente fatal protagonizado por un bus de la empresa Horvitur. La máquina fue arrastrada por la fuerza del agua en la Quebrada de Tambillos, luego de intentar cruzar un badén que había sido reconstruido tras el temporal de 1984. Murió el conductor. También se registró un fallecido en el sector de Peñablanca,  un campesino que intentó atravesar una quebrada.

Otro incidente que nos lleva a la comparación con lo ocurrido este año, cuando se evacuó a más de 1.500 personas de 5 poblados, fue la importante crecida que registró el río Limarí. De hecho, en 1987 se informa que el río alcanzó un caudal de 400 metros cúbicos por segundo, por lo que se debió trabajar con maquinarias para evitar las inundaciones en la población Fray Jorge, lo mismo que pasó hace unas semanas cuando se llenó el tranque Recoleta.  

Se destaca también un hecho ocurrido al norte de la zona. Tras la bajada de la Quebradas El Romeral y Quebrada Honda, quedaron aislados 80 vehículos en la cuesta Buenos Aires, en los que se mantenían 400 adultos y 100 menores, los que debieron ser rescatados mediante un puente aéreo. 

Al 26 de julio se informaba de 3 muertos, 500 aislados y 3.558 damnificados. Al 27 de julio la cifra subía a 4.390 damnificados y se anunciaba que se prolongaban las vacaciones de invierno hasta el 28 de julio.

La Sociedad Agrícola del Norte advertía sobre cuantiosas pérdidas en el agro, las que se calculaban en 50%, siendo papas y hortalizas los cultivos más afectados.   

Como en otros años, también se produjo la crecida de la quebrada Santa Gracia, que dejó cortado el camino hacia Lambert y El Romero.
Al 29 de julio los daños provocados por las lluvias en la zona se estimaban en 1.300 millones.
Este año ha sido considerado por los expertos como el que se ha registrado mayor cantidad de agua caída y así lo corroboran las cifras históricas, llegando a precipitar hasta 1.000 mm en sectores de Choapa. 

 

DOBLE TEMPORAL EN 1997

Registro histórico de precipitaciones
La Serena  221,8 mm
Vicuña      269,5
Ovalle    299,7 mm
Combarbalá  602,3 mm
Salamanca  556,6 mm
Coirón   792,3 mm 

La catástrofe ocurrida este año se caracteriza por la presencia de 2 temporales de gran magnitud. Uno durante el mes de junio y el otro en agosto, ambos causando serios daños. 

Las primeras lluvias iniciaron el miércoles 11 de junio y se mantuvieron por varios días. Estuvieron acompañadas de granizos, tormentas eléctricas y vientos huracanados de entre 90 y 100 kilómetros por hora. 

También el fenómeno estuvo marcado por las crecidas de las quebradas y el importante aumento del caudal del río Elqui. Cabe destacar que para ese entonces se encontraba en etapa final la construcción del embalse Puclaro, que no alcanzó a almacenar esta agua caída.

Este evento climático es recordado por un lamentable acontecimiento, que fue denominado como “La tragedia de El Almendral”. A las 11:30 de la mañana del 18 de junio y debido a la torrencial lluvia crecieron dos quebradas que arrasaron con 8 viviendas de esa localidad. En la oportunidad fallecieron una pequeña niña de 5 años y su tía, quienes fueron arrastradas por la fuerza del torrente que también arrastró a la directora de la escuela de la localidad, quien al percatarse del hecho salió a dar la voz de alerta. Afortunadamente fue rescatada con posterioridad. 

Otro hecho histórico que se recuerda es que tras enfrentar una cruda sequía, el sistema Paloma, compuesto por el embalse del mismo nombre, además de Cogotí y Recoleta, logró llegar a un 100% de su capacidad solo en esos pocos días, recuperando las reservas hídricas.

Pero cuando todavía se mantenían los estragos causados por este temporal, el 16 de agosto llegó a la zona un nuevo sistema frontal, que produjo el naufragio de naves menores, la caída de árboles y postes y voladuras de techumbres. Se extendió por 3 días.

En la memoria quedó la dura lucha que se debió dar para salvar a 14 familias que quedaron aisladas en la localidad de Islón tras la crecida de la quebrada Santa Gracia. Fueron rescatadas por personal de carabineros y personas que se sumaron a la misión que requirió atravesar una cuerda por el río. Las imágenes que se muestran en las notas de la época son impactantes. 

La crecida del río Elqui también se llevó parte del puente ferroviario y socavó el Libertador norte II, dejando aislado al sector de Las Compañías. El evento dejó como saldo 5 fallecidos. Cuatro de ellos murieron al ser arrastrados por la fuerza de la quebrada El Viento, en el kilómetro 520 de la Ruta 5, en la comuna de La Higuera. Las víctimas venían viajando desde el norte y trataron de cruzar el torrente siendo arrastradas. La otra víctima fatal se registró en Punitaqui. Una mujer que también se desplazaba en un vehículo cayó al caudal del Estero Punitaqui, en el sector de El Higueral, 4 kilómetros rio debajo de la capital comunal.

 

 

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