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El Día
Entre el 04 y 10 de enero, se recibieron once llamadas por supuestas fiestas clandestinas, de las cuales ocho fueron el fin de semana. Pese a que ninguna correspondía a encuentros no autorizados, si se cursaron sumarios sanitarios por ruidos molestos y no uso de mascarilla.

El contagio masivo en la comuna de Zapallar asociado a las fiestas clandestinas que se registraron en esa zona y se hicieron públicas la semana pasada, dejó en evidencia las lamentables consecuencias que tiene ese tipo de acciones, las que justamente las autoridades buscan prevenir.

Para ello, el 19 de diciembre en la región se lanzó el fono denuncia. Roberto Villalobos, jefe del departamento de Acción Sanitaria de la Seremi de Salud, explicó que este número se implementó por instrucciones del nivel central con el fin de recibir las denuncias de la comunidad sobre posibles celebraciones no autorizadas durante el toque de queda.

Sin embargo no siempre se hace un buen uso de este contacto, por lo que las autoridades llaman a utilizarlo específicamente para estas situaciones. “Se realizan varias llamadas que no responden a fiestas clandestinas, entonces nuestro equipo recibe las llamadas y muchas veces tiene que dar explicaciones por aspectos que no son sanitarios. La idea es que se haga un buen uso de este número, que está enfocado netamente a fiestas clandestinas”, indicó Villalobos.

Para ello, sostuvo que “se creó una coordinación con la Jefatura de Defensa Nacional, donde las llamadas son canalizadas con las fuerzas de orden y seguridad, de manera que puedan verificarse efectivamente estas denuncias y, de ser necesario, nuestro equipo de fiscalizadores que trabajan en horario nocturno puedan asistir a los lugares y así iniciar los sumarios sanitarios correspondientes”.

De acuerdo al general Pablo Onetto, jefe de Defensa Nacional, las llamadas por fiestas clandestinas tienen prioridad, por lo que los tiempos de respuesta varían entre 15 a 30 minutos. “Lo que nosotros necesitamos primero es verificar si la información es real. Ya hace un filtro la Seremi de Salud, nos pasan las llamadas y concurre quien esté más disponible, ya sea Armada, Carabineros o personal militar, quienes van a comprobar si la denuncia es efectiva o no”.

Desde el 4 al 10 de enero, desde la secretaría regional traspasaron 11 llamados relacionados a fiestas clandestinas para que se constatara en terreno.

Ocho de ellos solamente el pasado fin de semana, tres en la comuna de La Serena, específicamente en Espacio Serena Norte y dos en Las Compañías. En Coquimbo se registraron cinco llamados, dos en el sector de Punta Mira, una en San Juan, Tierras Blancas y la Parte Alta.

Según Onetto, del total de las 11 llamadas, una sola, registrada el día jueves en el sector de Sindempart, específicamente en un condominio, se cursó una citación por ruidos molestos. Mientras que el resto de ellas, no concluyó con sanciones, puesto que no cumplía con las características de fiestas clandestinas, siendo en su mayoría encuentros familiares.

No obstante, de acuerdo a la Seremi de Salud, el 75% de los contagios en la región corresponden a brotes familiares y sociales.

“Hemos apreciado algunos encuentros, sobre todo familiares.  Allí es donde están los mayores riesgos. Hemos recibido múltiples denuncias, que son fiestas de amigos, en los hogares y eso tenemos que evitarlo y denunciarlo, por eso que como Gobierno, tenemos un fono denuncia, el 9 39544527 una herramienta disponible todo el día y toda la semana para que nos avisen de forma anónima. La denuncia es clave para poder detener este tipo de conductas”, expresó por su parte el intendente Pablo Herman.

Seguimientos en redes sociales 

El general Onetto aclaró que pese a que no existe conocimiento de fiestas clandestinas masivas en la región, eso no significa que no ocurrieran, ya que, en muchas ocasiones estas quedan al descubierto después de su realización, como fue el caso de Cachagua.

Por lo mismo, además de recepcionar las denuncias del fono, también se realiza un trabajo de seguimiento a las redes sociales, puesto que muchas situaciones irregulares salían a la luz por publicaciones de sus mismos asistentes.

De hecho, un llamado por una supuesta fiesta clandestina en Ovalle hace algunas semanas, concluyó con un sumario sanitario por oficio, no porque se superara el aforo permitido, sino porque días después vieron que en un video de TikTok sus asistentes aparecían sin la mascarilla.

“Para nosotros es complicado porque uno llega y está la música fuerte, entonces uno no sabe si es un tema familiar o una fiesta pagada, por eso también se monitorean las redes sociales. A veces se comparte información por círculos cerrados de WhatsApp, así que si alguien nos puede dar esa información mejor todavía”, aclaró Onetto.

 

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