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Lautaro Carmona
El profesor de la Universidad Diego Portales celebró la postura de los diputados en la acusación constitucional que buscaba la destitución de la ministra de Educación, Marcela Cubillos. Además, dijo que en el corto plazo se les criticaría que traicionaron a la oposición, pero que en el mediano plazo la gente valorará los argumentos.

El exministro José Joaquín Brunner visitó la capital regional en el marco del seminario Acceso a la Educación Superior Regímenes de Admisión en la ESTP organizado por el Capítulo Regional Vertebral en Inacap, sede La Serena, oportunidad donde abordó los desafíos de los estudiantes al momento de incorporarse al sistema.

En entrevista con El Día, el experto en educación comentó temas relacionados como el rechazo de la acusación constitucional contra la ministra Marcela Cubillos, medidas como la eliminación de la asignatura de historia y un análisis de la gestión de la secretaria de Estado en el Ministerio de Educación.

-¿A su parecer la acusación contra la ministra Cubillos no tenía sustento? ¿Cree que fue un error político?

“En todas las sociedades la educación es un tema político. No me parece que esto sea una politización excesiva como han dicho algunos. Porque el tema es político. Pero eso es una cosa, ahora lo que me llama la atención es que en los últimos tres  gobiernos se hayan hecho acusaciones constitucionales, dos de ellas exitosas y una fracasada, y las tres igualmente infundadas. Sin racionalidad ninguna de que efectivamente se hubiese cometido infracciones a la Constitución, que la verdad es algo muy excepcional”.

-¿Si no había sustento entonces podría responder a un revanchismo político o una especie de llamado de atención?

“Lo que pasa es que ahora el fondo de las acusaciones constitucionales es ganar puntos políticos en la lucha diaria y eso me parece una perversión. No debiera ocurrir. Hay miles de maneras para llamar la atención que no sea removiendo a un ministro. Aquí usaron un proceso que no pasa por voluntad del presidente sino que en contra de su voluntad”.

-¿Entonces dice que es una herramienta excesiva?

“Sí. Yo he sido militante buena parte de mi vida, sin embargo hay cosas superiores como la libertad para formarse un juicio y determinar si se ha cometido infracciones. Es complicado porque de haber sido aprobada la ministra Cubillos recibiría una pena tan grave como ser excluirla de la polis por 5 años”.

-¿Habría apostado por otras medidas?

“De todas maneras. Si aquí el fondo era darle una señal al Gobierno, lo primero que se debió hacer fue una interpelación a la ministra, cosa que no se hizo”.

-Desde la oposición decían que era la oportunidad para medir la unidad del bloque ¿Comparte esa postura?

“Se pretendía remover a la ministra para poder lograr un espacio de unidad en la oposición y es ridículo que se tenga que cohesionar atacando a una ministra de manera infundada. Aquí no pasó y fracasó, yo solo espero que vuelva a reinar la cordura y que nos dediquemos a pensar en los enormes desafíos que la ministra y ese ministerio tiene. Yo tengo críticas muy legitimas a la gestión del Ministerio de Educación, pero tratar de articular una acusación porque estoy preocupado por cómo nos unimos nosotros los opositores, es una muy mala práctica y un mal precedente”.

Votación a conciencia

-¿A su juicio la votación en una acusación constitucional debe ser a conciencia, basada en lo jurídico o en acuerdos?

“Las acusaciones de esta índole debieran ser siempre a conciencia, porque en este caso se está actuando, bajo argumentos jurídico, para hacer una evaluación y luego emitir un juicio de posibles infracciones a la Constitución. Esa instancia es semejante a la de un juez y por lo tanto debería haber total libertad y actuar estrictamente de acuerdo a la conciencia”.

-Como lo hizo Pepe Auth (IND) o Matías Walker (DC)

“Sí. El voto de Auth y Walker merecen un aplauso y el máximo respeto por su actitud de independencia. Porque no corresponde que los partidos digan que frente a este juicio tenemos que formular una votación en tal sentido. A la larga esas actitudes la gente las valora, puede ser que en el corto plazo le digan esto y esto otro, que  se salió de la unidad o que traicionó a la oposición, cosa que es muy ridículo”.

-Usted es de oposición ¿Cuál habría sido su voto?

“Sí, yo también soy de oposición, pero estoy radicalmente en desacuerdo con lo que mis propios camaradas han hecho. Yo comparto plenamente lo que hizo Auth, Walker y otros”.

-¿El resultado de la acusación deja mal parada a la oposición?

“Absolutamente, la gente piensa que todo esto es un tongo, porque hacen alegatos, vienen abogados y se dan muchas razones jurídicas y al final resulta que los partidos ya habían llevado pancartas por si ganaban o perdían. Entonces para qué se hace el ejercicio de escuchar la defensa si ya antes los partidos han decidido que votarán en contra. No entiendo para qué hacen toda esta faramalla”.

-Pero también queda mal la clase política en general no sólo los partidos de oposición

“A nivel del Parlamento es muy lamentable que esto ocurra, porque no lo prestigia, mucho menos a nuestra clase política que son los dirigentes del país”.

Educación y críticas

- ¿Tiene críticas a la actual gestión ministerial?

“Sí y las he venido haciendo desde el primer momento. Primero con Varela (Gerardo) y luego con Marcela Cubillos, mi principal crítica es que el ministerio no ha logrado configurar una agenda de cuáles son sus prioridades. Algo que diga esta es la prioridad y este es el eje por donde quiero llevar la política educacional y ayudar a que el sistema educacional chileno mejore. Han dicho 20 prioridades distintas, desde los niños primero, Aula Segura, Admisión Justa, educación técnico profesional, luego los Liceos Bicentenarios de excelencia y, hasta regalar un computador”.

-¿Y cómo la evaluaría?

“Como un desorden, como una multiplicidad de cosas. Algunas interesantes, otras bastante rutinarias, algunas que están teniendo cierto éxito, otras que no están funcionando bien”.

-¿Cómo recordará esta gestión?

“Como una agenda desordenada, con muchísimas materias que van sucesivamente cambiando en el tiempo y no permiten crear una energía en la sociedad civil en apoyo a una cierta política”.

-Quedan más de dos años de Gobierno ¿Podría cambiar esa visión?

“Puede ser que después todo se vea distinto. Todos los gobiernos saben que una prioridad estructural de la sociedad chilena es la educación. Y se puede trabajar en seguridad, salud pero la educación no se puede excluir”.

-A todos los gobiernos se les atribuye un logro en educación ¿Cuál sería el logro del gobierno de Sebastián Piñera?

“Esta administración podrá decir que invirtió más que cualquier otro en primera infancia y eso es un logro. Pero nadie se percata porque hay otras 20 alternativas de prioridades. Insisto, hay mucho desorden y en vez de enfocarse solo en unas pocas, están tratando de estar en todas partes”.

Logros y cambios

-Michelle Bachelet es recordada por la gratuidad en la educación superior ¿Se puede considerar como un gran logro?

“No me parece, en Chile ya teníamos un sistema bastante amplio de becas para estudiantes provenientes de hogares de menores recursos”.

-¿Habría apostado por gratuidad focalizada en vez de universal?

“La idea de una gratuidad focalizada es la mejor. Lo que se presentó al país fue la idea de una gratuidad universal, donde todos los sectores, incluso los más pudientes de la sociedad iban a poder recibir una educación gratuita en las mejores universidades del país. Eso me parece absurdo”.

-¿La aplicación de la gratuidad dejó alguna enseñanza?

“De todos modos, nos dio una señal inconfundible. Ahora el país sabe en qué nivel se deben hacer reformas e invertir y es en la educación temprana y preescolar. Luego en la primaria y secundaria y ya después se verá la superior”.

-Este año el Consejo Nacional de Educación (CNED) aprobó cambios al currículum de tercero y cuarto medio y entre sus novedades está la eliminación de Historia, ramo que dejará de ser obligatorio a partir del 2021. La modificación fue ampliamente criticada ¿Fue un error sacar la asignatura del plan común?

“Historia es muy necesario y es una pena que se haya eliminado del tronco común a pesar de que la idea de fondo es darle libertad a los colegios, la que comparto plenamente. Creo que esta medida se debe revisar en el futuro próximo y mejorarla”.

-Los municipios respondieron y seguirán con Historia y Educación Física en el plan común

“Claro, es que no hay duda que una formación troncal, que la tendrán todos los estudiantes incluido liceos científicos humanistas y colegios técnicos profesionales, incluya los conocimientos y destrezas que se consideran esenciales para el siglo XXI y, entre ellas tener una comprensión histórica en tiempos como estos donde hay enormes cambios sociales”.

-Ahora hay un proyecto que busca la eliminación de notas de primero a cuarto básico ¿Es sustancial ese cambio?

“Creo que estamos perdiendo el foco. No es una buena idea imponerle a todos los colegios de Chile, a través de una ley, la forma en cómo deben evaluar a sus alumnos. Es absurda, cada colegio sabe y debe tener sus propias formas de evaluación. Lo importante es que el estudiante sepa si está avanzando en su proceso de aprendizaje independiente si eso se hace con una letra, un número o un pequeño texto. Lo importante es que el estudiante tenga conocimiento o conciencia de su progreso. Creo que debería ser una materia a decidir por cada colegio”.

Nueva política

-En el último tiempo se le ha visto liderando seminarios de educación ¿En qué está?

“Sí, soy profesor en la Universidad Diego Portales, soy director de un programa de doctorado de educación superior y dirijo una cátedra UNESCO en políticas comparadas de educación superior. Dedico buena parte a la investigación, hago clases en pregrado, en maestría y en doctorado”.

-Tiene una vasta trayectoria en educación

“Sí, hace 50 años que me dedico a la educación”.

-Y respecto a lo político ¿Tiene algún proyecto?

Piensa la respuesta. “En lo político, lo único que me interesa en este momento es hacer preguntas. Este mundo está cambiando y las respuestas de los partidos que vienen del siglo XX están quedando obsoletas. Esos partidos ya no pueden darle ideas al país, necesitamos otras. Mi proyecto político personal es contribuir el máximo posible a la creación de esas nuevas propuestas”.

-¿Es momento de una ‘nueva política’?

“Así es, es momento que vengan nuevas ideas políticas, nuevas generaciones que se hagan cargo de la conducción del país y que respondan a las necesidades actuales no las pasadas”.

 

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