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Dudar de la información, chequear su origen, buscar dominio completo en wikipedia así como acudir a canales oficiales son prácticas seguras que deben adoptar los cibernautas.

La crisis social y política que vive el país ha sido caldo de cultivo para la proliferación de ´Fake News ´ o noticias falsas en las distintas plataformas de redes sociales.

Caer bajo su influencia no es difícil, según Uri Martinich, CEO de Agencia ROI, pues se unen una serie de “problemas” de la mente al enfrentarse a este tipo de contenido ¿Cómo es esto?

El experto explica que lo primero que aparece “es el sesgo de confirmación, donde naturalmente tendemos a asumir como verdaderas afirmaciones que reafirman nuestras creencias. Por ejemplo, si pensamos que la medicina natural es efectiva, somos más propensos a creer en un estudio que así lo afirma, que en uno que lo desmiente, incluso si ambos son del mismo centro de investigación”.

Pero también se suma la necesidad humana de compartir a nuestros contactos algo que quizá aún no saben, similar a como cuando esparcimos un rumor, complementa.

Lo delicado es que la difusión de noticias falsas no es una práctica inofensiva, advierte Martinich ya que “las mentiras, repetidas por las masas, siempre tienen costos y generalmente son negativos. Nuestra democracia se ve dañada y sólo se benefician quienes intentan manipularnos”.

Para el senador y experto en ciberseguridad, Kenneth Pugh, se trata de “desinformación que, en tiempos de crisis, toma suma importancia, debido a que pueden generar caos, angustia o esperanza, dependiendo del lugar por donde se le mire”.

Recordó que en los últimos días por RRSS ha circulado el rumor de un desabastecimiento total, lo que es, dice, absolutamente falso, según datos oficiales.

Esto solo conduce a que un sinnúmero de preocupados ciudadanos se desespere y termine formando largas filas esperando la apertura de supermercados y servicentros.

¿Cómo detectarlas a tiempo?

En primer lugar, siempre se debe sospechar y nunca compartir una noticia o cadena sin antes enfriar la mente un poco y pensar.

¿Cuál es la fuente? ¿Es un medio reconocido o un sitio web que cualquiera podría haber creado? Son preguntas oportunas, señala Martinich.

“Se debe tomar el dominio completo (sitioweb.com) y buscarlo en wikipedia. Todos los sitios respetables tienen una entrada”, agrega.

Es necesario revisar si la noticia que afirma haber sido publicada en un medio reconocido realmente es de dicho medio y luego leer la noticia entera, no sólo el título, agrega el experto.

Buscar la imagen en Google, para asegurarse de que no es una fotografía antigua a la que le cambiaron el contexto y están distribuyendo de nuevo (por ejemplo, una marcha hace 5 años en otro país), es una práctica segura, opina.

“Hay que dudar de todo, principalmente, cuando calce con nuestra forma de pensar. Somos más propensos a creer esas mentiras. Si detectas una noticia falsa, infórmale a la persona que te la compartió”, recomienda.

El senador coincide en desconfiar de la información que llega a nuestras manos y preguntarse si ayuda en algo compartir ese contenido. Por último, aconsejó informarse en los canales oficiales de las instituciones públicas o el retail y no dejarse influenciar por boots o falsos tweets, que durante estas jornadas han ido en escalada.

 

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