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Efe
Las nutricionistas Antonella Dellaserra y Andrea Muñoz Barberis, conversaron con El Día sobre sus recomendaciones para comenzar de la mejor manera cada jornada.

No por nada se le conoce como la comida más importante del día. Y es que el desayuno es base de cualquier plan alimenticio y de un buen rendimiento en las diversas labores que cada uno se desempeña a diario. 

Es por esto que El Día salió a consultar a dos especialistas de la nutrición por sus consejos, recomendaciones y fundamentos para advertir la importancia del tomar desayuno en nuestra rutina diaria. 

Un hábito para todos

El recorrido comenzó con la nutricionista Antonella Dellaserra. La profesional, comenzó diciendo que “después de las diez a once horas de ayuno nocturno, necesitamos la energía suficiente para realizar nuestras actividades diarias, enfrentar de mejor manera el día, mejorar el rendimiento escolar en el caso de los niños y la productividad en el trabajo. Lo que hace el desayuno es reponer los niveles de glucosa sanguíneos, fuente de energía para nuestro organismo”, comentó. 

Además, agregó que “se sugiere que forme entre un 20 y 25 por ciento del valor calórico total. Puede estar compuesto por panes y cereales que nos aportan carbohidratos, lácteos como leche, yogurt, quesillo, la fruta que nos aporta vitaminas y fibra necesarias para el organismo. Como agregado para el pan podría ser uno proteico como el huevo o grasas saludables como la palta”, sostuvo. 

Para Dellaserra, es importante que la ingesta sea según lo requerido por cada persona en particular.

“El desayuno permite tener una mayor saciedad desde que comienza el día y, por lo tanto, ayuda a fraccionar la alimentación de una mejor manera, permitiendo un control de peso saludable. Lo importante es siempre cubrir los requerimientos adecuados a cada persona. Pero el desayuno, como es la primera noticia del día, que rompe este ayuno nocturno, nos produce más saciedad y, por lo tanto, fraccionar de manera más adecuada nuestros tiempos de comidas para no llegar al siguiente turno con más hambre”, señaló.

Dudas modernas

Finalmente, y al ser consultada sobre los batidos y jugos que se han puesto de moda en el último tiempo, fue categórica en decir que “no es lo mismo comerse un desayuno que tomarse un desayuno, porque en el fondo, la asimilación que tiene es distinta. Se pierden las fibras y vitaminas si los hacen de esta forma. El proceso de absorción no es el mismo. Por ende, aumenta la glicemia y la insulina y eso hace que nos de más hambre, porque no nos produce tanta saciedad. No es lo mismo comerse un pastel que tomarse un litro de Coca Cola. La mejor sugerencia es tomar un buen desayuno, tranquilo, sentado y que sea un hábito para todos”, cerró.

Siguiendo consejos

La ruta continuó con la nutricionista Andrea Muñoz Barberis. Para ella, “el desayuno es el primer tiempo de comida, y como la palabra lo indica, su función es volver a aportar energía y nutrientes a través de los alimentos luego de un largo ayuno nocturno que varía entre 10 a 12 hrs, y con ello, permitir la realización de actividades físicas diarias”, comenzó diciendo.

Además, continuó detallando que “se ha demostrado en varios estudios que los niños que no desayunan tienen menor rendimiento escolar debido a la falta de glucosa que se obtiene a través del consumo de alimentos, y que es necesaria para el correcto funcionamiento del cerebro. Por lo tanto, la principal importancia de un desayuno saludable es que mejora el rendimiento físico y la concentración en clases o en el trabajo”, aseveró.

Al momento de entregar algunos consejos practicos para la preparación de un buen desayuno, la profesional resaltó los distintos aportes que son necesarios para comenzar de la mejor manera la jornada. 

“Un desayuno ideal debe estar compuesto por tres elementos importantes: el calcio, la fibra y las vitaminas. El calcio es necesario para la mineralización ósea y así mantener sanos los dientes y los huesos. En un desayuno lo podemos obtener de la leche o el yogurt, sobre todo si son bajos en grasa. También del quesillo, el tofu, las almendras y de algunas semillas como la chía, amapola y sésamo. La fibra es fundamental para nuestro organismo y sobre todo para nuestro sistema digestivo, que es donde va a desempeñar las principales funciones, como facilitarnos el tránsito digestivo"

"En un desayuno la podemos obtener del pan, sobre todo si es integral, y de los cereales, como la avena, granola, quinoa, entre otros. Las vitaminas tienen como función principal fortalecer el sistema inmunológico, y con ello, a la vez, favorecer el crecimiento de las uñas, del pelo, y mejorar el estado de la piel. En un desayuno podemos incorporarlas por medio del consumo de frutas frescas, idealmente, o de jugos  naturales o batidos, que es una forma más rápida y práctica de incorporación”, detalló.

Para culminar, Muñoz Barberis dejó como recomendaciones para el día a día “hágase el tiempo en la mañana de tomar desayuno, por lo menos 15 minutos antes de salir. Incorpore vegetales a los agregados del pan. Prefiera agregados saludables, como el huevo o jamón de pavo, y evite el consumo de paté, salame, o queso crema por su alto contenido de grasas y sodio. Mantenga un consumo adecuado de azúcar, recuerde que solo aportas calorías y ningún nutriente. Si consume té, evite tomarlo cargado ya que podría irritar la mucosa gástrica y disminuir la absorción de algunos nutrientes. Si consume café, no lo haga en exceso ya que aporta cafeína y esto podría acelerar su frecuencia cardíaca”, remató. 

 

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