"Jamás estaría en contra de la hinchada, quiero lo mismo que ellos"

El jugador argentino admite que se equivocó cuando hizo gestos a los hinchas granates. “Después hice un gesto de disculpa porque sé que estuve mal”, dice. A punta de goles, ahora busca ganarse a la fanaticada.
lunes 28 de mayo de 2018

El primer gol de Lucas Cano con la camiseta de Club Deportes La Serena tuvo una celebración polémica.  Tras una sequía goleadora de varios meses, el delantero argentino anotó en el partido de revancha de la Copa Chile en contra de Lautaro de Buin, un equipo de la Tercera División. En la oportunidad, hizo callar a la hinchada y hubo más pifias que festejo en las graderías.

Luego, vendrían dos goles más por el torneo de la Primera B, en la goleada 4-1 frente a San Marcos Arica. Ahora, el gesto fue otro: las disculpas a la hinchada, que lo aplaudió por su actuación. 

“Estoy mucho tiempo con el celular y veo mucho las redes sociales y eso me jugó un poco en contra. A veces uno tiene malos partidos y no le salen las cosas como uno quiere y se agarra con cualquiera (…) Yo, como mi familia, sufrimos bastante por las críticas que aparecen en las redes sociales y ahora decidí tratar de meterme más en el trabajo, en jugar y tratar de alcanzar algo más grande.”

¿Por qué el gesto de hacer callar a la hinchada?
“El gesto fue un desahogo. No tengo nada en contra de la hinchada ni de nadie, es más, quiero lo mismo que ellos: que el equipo salga adelante y gane. Después hice un gesto de disculpa porque sé que estuve mal. Ahora eso ya pasó, hay que seguir adelante”.

¿Cómo crees que podrías mejorar tu relación con los hinchas?
“Creo que partido a partido, jugando como se viene haciendo y si tengo la suerte: con seguir marcando goles”.

El SUEÑO DE SER FUBOLISTA 

Oriundo de una pequeña provincia de Buenos Aires llamada José C. Paz, Lucas Cano llegó a principios de año a La Serena para continuar con el sueño de ser futbolista profesional.

Después de hacer inferiores en RiverPlate y de jugar en Argentinos Juniors y por el FeldaUnited de Malasia, hoy aspira a la consolidación en la tienda granate. 

“Siempre supe que quería jugar al fútbol, desde pequeño. Mi hermano pudo jugar en una tercera división de Argentina; y mi viejo siempre jugó en el barrio”, cuenta.

Lucas Cano recuerda que cuando era un niño y mientras jugaba a la pelota, solía romper vidrios o espejos en su casa o en la de vecinos, y que siempre su padre, quien trabajaba en una fábrica de vidrios, acudía con la reparación. “Tenía la suerte que él trabajaba ahí”, dice sonriendo. 

“Mi viejo tuvo la desgracia de fallecer hace un año y medio, es gracias a él y a mi hermano que estoy acá y puedo seguir jugando y cumpliendo mi sueño”, agrega.

¿Siempre fuiste delantero o en inferiores jugaste en alguna otra posición?
“Siempre delantero, he jugado de puntero izquierdo, puntero derecho. En Argentinos (Juniors) hice todas las inferiores jugando de centro delantero, tuve la posibilidad de debutar de “9” también”.

¿Cómo se dio la posibilidad de llegar a Club Deportes La Serena?
“Mi representante, Leo Pereira, tuvo un contacto con la gente de Deportes La Serena y no dudé en venir a este proyecto. Me pareció muy bueno venir para tratar de cumplir el objetivo que tiene el club, la hinchada, yo y mis compañeros: que La Serena juegue en Primera”

¿Sabías tú algo previamente de La Serena? ¿Alguna referencia?
“Si tuve algunas referencias de algunos amigos que tengo del fútbol, he hablado con Sebastián Penco, que ha pasado por acá; con Leandro Torres que jugó en Coquimbo Unido, tuve varios compañeros que me dijeron que veniese, que era una linda ciudad, que iba a estar bien, que iba a estar tranquilo, que acá iba a poder mostrar el juego que  tengo.”

¿Qué te ha parecido la institución de Club Deportes La Serena?
“La verdad que estoy muy contento, de la institución, del predio donde entrenamos, la verdad que es algo muy lindo, las canchas que tienen son muy buenas, nosotros estamos muy contentos ahí entrenando. 

LA FAMILIA
Lucas Cano permanece en un departamento en la Avenida del Mar en compañía de su familia, conformada por su esposa Natalia Rubín, su hija de 3 años y su hijo de 8 meses.

Acerca de la ciudad, dice que lo más valora es la tranquilidad. “Esta tranquilidad en Buenos Aires no se puede tener”, afirma. “La Serena es un lugar muy hermoso, es para quedarse a vivir. A mi familia le gustó, a mí me encanta estar acá, la playa. Todo es hermoso”.

Tras los entrenamientos, el jugador pasa el tiempo con su familia. “Soy muy bueno para dormir”, reconoce. 

Por ultimo cuenta que ha tenido tiempo para algunos paseos con su familia. “Fuimos a Pisco Elqui, que es muy bonito; y cuando se puede arrendamos un auto y salimos a pasear, vamos al mall o donde se puede para salir un rato”.