Aniversario 478
Una comuna con historia: Los seis personajes más icónicos y recordados de La Serena
La identidad y la cultura de un territorio también se construyen en base a historias urbanas y sus personajes. En cada ciudad, diversas personas han resaltado por sus roles o simplemente por sus particulares características, transformándose en verdaderos íconos de generación en generación.
Para quienes se han nacido y vivido en la ciudad de La Serena y Coquimbo, es imposible no recordar a aquellas personas que se han ganado –y otras no tanto-, el afecto y reconocimiento de la comunidad.
Muchos ya han partido, como “El Cabeza de Lápiz”,que durante esta jornada se informó de su fallecimiento, el que ha generado diversas reacciones entre los serenenses.
También hay otros, que aún se ven pasar por las calles e interactúan con la gente.
“Si no comiste un sándwich de pescado donde el Tío Aceite no eres serenense”. Así de emblemático es el “doble de Mick Jagger”, como él se denomina.
John Alfaro, es un mítico comerciante de comida rápida que se instalaba en calle Cienfuegos a vender diversos productos como empanadas, chaparritas y sándwich de pescado, entre otros.
Sus recetas, y sobre todo el aceite que utiliza para freír, han sido un verdadero mito urbano para quienes compraban durante la noche. Lo cierto es que nadie discute su procedencia luego de una noche de “carrete” en el sector.
Su característica bicicleta y su reconocibles trajes han llevado al “Tata que Afila” a ser uno de los personajes más queridos de La Serena.
Osvaldo Espejo, con sus servicios de afilador de cuchillos y tijeras, ha recorrido cada rincón de la ciudad, siendo incluso reconocido como uno de los mejores trabajadores del país por Leonardo Farkas, lo que lo llevó a ganarse el premio del Adulto Mayor en la región, el cual decidió donar a la Fundación Las Rosas en marzo de este año.
Uno de los más reconocidos de La Serena, siempre recorría las calles de la ciudad con su particular melena y barba. En varias ocasiones se vio realizar algún acto desinhibido en las esculturas que se encuentran en la Avenida Francisco de Aguirre.
María Carmona se caracterizaba por pedir limosna en las calles con una caja de zapatos para así poder comprar cigarros.
Uno de los que también ya partieron es Hugo Toro Olivares, más conocido como “el Guatón de la Flauta”. De una melodía característica, sus intentos por tocar el instrumento lo hicieron merecedor de su apodo, además de sus descargos al no recibir alguna moneda por su “talento”.
Pionera en los programas infantiles de la televisión local (canal 8), la destacada parvularia de Coquimbo llegó a ser una de las personas más reconocidas en la conurbación, quien con los años, su deterioro de salud mental la llevó a estar presente en distintas actividades masivas, en las cuales no pasaba desapercibida.