Autoridades de la Salud inician una nueva ofensiva para reducir el sodio en el pan

Una persona consume en promedio tres unidades diariamente, lo que equivale a un 75% más de la sal recomendada para el día. Excesiva ingesta del ingrediente está realacionada con una serie de enfermedades
Autoridades de la Salud inician una nueva ofensiva para reducir el sodio en el pan
Autoridades de la Salud inician una nueva ofensiva para reducir el sodio en el pan
lunes 30 de julio de 2012

El año 2011, la Secretaría Ministerial de Salud y los productores de pan firmaron un acuerdo en el que se comprometieron a descender paulatinamente la cantidad de sal en la preparación de hallullas y marraquetas, de manera de que los consumidores se vayan adecuando al sabor. Fueron 96 las panaderías de la región que suscribieron dicho acuerdo.
Hoy, después de un año, las autoridades inician una segunda etapa en la que se busca que el ciento por ciento de las panaderías que existen en la región pueda adquirir dicho compromiso.
Actualmente, las panaderías le adicionan un kilo de sal por quintal de harina a las masas. Se espera que esta cantidad descienda a medio kilo en el 2014. Este alimento aporta la mayor cantidad de sodio al día, de hecho una persona consume tres panes diarios en promedio lo que equivale a un 75% más de la cantidad de sal diaria recomendada.
Si a ello le sumamos todo el resto de las fuentes de sodio que se consumen, como la que se usa al cocinar, la que se agrega en la mesa, y la que viene en casi todos los alimentos procesados, dulces o salados, como chilenos estamos consumiendo 12 gramos al día, lejos de los 5 recomendados por la Organización Mundial de la Salud.
Es decir, en Chile se consume tres veces más de lo recomendado. Se estima que el 70% de la sal consumida proviene de alimentos industrializados como el pan, carnes procesadas (cecinas, embutidos), y cereales.
En la Región de Coquimbo, el 30% de la población adulta sufre de hipertensión arterial, por este motivo la Seremía de Salud, propone a los industriales panaderos sumarse al desafío de disminuir paulatinamente la sal en el pan, para contribuir al mejoramiento de la salud de la población.
El seremi Osvaldo Iribarren, indicó que los estilos de vida de los chilenos han significado ir adquiriendo enfermedades que hoy son extraordinariamente frecuentes. “Nos referimos a la hipertensión arterial, la insuficiencia renal crónica, la obesidad, enfermedades que hace 10 años eran menos frecuentes. Todas ellas tienen un elemento en común que es el sodio contenido en la sal”, dijo a El Día.
La autoridad indicó que a muchos productos de la industria alimenticia se le agrega sal para hacerlos más atractivos. “Por eso el Gobierno ha iniciado una campaña potente y que busca reducir al máximo la sal en la alimentación. Los niños, los lactantes y quienes están iniciando su alimentación no tienen ninguna razón para consumir sal. Uno de los productos que consumen los chilenos habitualmente y contiene sal es el pan. Por eso hace un año estamos incentivando a las panaderías para que reduzcan la cantidad de sal en sus masas. La idea es reducirla en el 5 por ciento. Ahora pasamos a la segunda etapa en la que vamos a seguir reclutando panaderías, ojalá la totalidad de ellas”, afirmó Iribarren.
En tanto, el presidente del Sindicato Interempresas de Trabajadores Panificadores de la región, Aliro Chamorro, recibió con satisfacción la iniciativa. “Desde hace un tiempo se ha ido reduciendo la cantidad de sal. Nosotros valoramos este esfuerzo porque va en beneficio de todos quienes consumen nuestro pan. El compromiso está y esperamos que todas las panaderías se sumen”, indicó.
El compromiso que buscan las autoridades de parte de los panificadores implica que por cada 100 gramos de masa ésta no tenga más allá de medio gramo de sal.

RECOMENDACIONES. La sal, también conocida como cloruro de sodio, es un importante elemento para el organismo, pero tiene que ser consumida en las cantidades adecuadas. Por este motivo los expertos recomiendan no acostumbrar a niños y niñas al sabor salado, mirar la información de las etiquetas de los alimentos, donde la sal aparece como sodio, eligiendo aquellos que digan ‘‘reducido”, “liviano”, o ‘‘libre” de sodio. Los productos procesados suelen tener mucha sal, por lo que hay que preferir los alimentos frescos y naturales cuando es posible. Una forma de disminuir el exceso de sal en los alimentos enlatados ‘‘al agua” como pescados, mariscos y verduras, es lavarlos bajo el chorro de agua, previo a su consumo. Poner menos sal al cocinar y evitar usar salero en la mesa.