Vivir la historia de la región de primera fuente
Luis Castillo es el creador de la Ruta del Cuarzo en Altovalsol. La entrada a la mina está subiendo el cerro y aunque parezca una tarea titánica, el camino resulta bastante entretenido “siempre llevo al turista muy relajado y tranquilo, la idea es que venga a relajarse”, comentó Castillo. El paisaje comienza con un verde bosque, pero a medida en que se avanza, el escenario se va volviendo cada vez más árido. Estas condiciones son propicias para la vida de diversos ejemplares de flora y fauna, “es muy frecuente ver halcones anidando por acá”, resalta el guía de la ruta.
Para amenizar el ascenso, Luis Castillo va relatando la historia de la mina y de la región, siempre agregando diversas anécdotas y realizando continuas pausas para admirar el paisaje y descansar, él asegura que “uno de los principales atractivos de la ruta es la vista”. Sin embargo, lo central es la mina de cuarzo.
El lugar puede ser asemejado con estar dentro del cráter de un volcán donde las paredes están recubiertas de este material que brilla ante los rayos de sol que entran por la parte superior y que los turistas pueden recoger con sus propias manos “la idea es que ellos mismos puedan sacar un pedazo de cuarzo y llevarlo de recuerdo”.
MUSEO MINERALÓGICO. La Serena cuenta con uno de los patrimonios mineralógicos más importantes del país presentado en dicho museo, administrado por la Universidad de La Serena.
Ignacio Domeyko fue el precursor de la enseñanza minera en Chile, en 1846 creó su colección mineralógica que abarca unas 2.200 muestras las que gracias al ex Presidente Gabriel González Videla, pasaron a formar parte del museo de la Escuela de Minas de la ULS. Cuya exhibición se compone principalmente de donaciones de propietarios de minas.
Las primeras mineras en contribuir con el patrimonio del museo fueron Chañarcillo, en plata y Carrizal, La Higuera, El Brillador, Tamaya, y posteriormente, El Teniente y Chuquicamata, en cobre. Ivonne Flores, ingeniera en mina y académica de la universidad, comentó que “este museo es histórico, tiene piezas de yacimientos que ya están agotados”, como la colección de Mina El Indio, que se adquirió en 1985 y es única entre las universidades del norte.
Entre las donaciones con que cuenta el museo están las réplicas de diamantes famosos y de cristales minerales regalados por la Sociedad Nacional de Minería en 1883, la Colección Krantz de muestras de rocas y las que realizan los profesionales egresados de la casa de estudios.
Uno de los grandes atractivos del museo son los meteoritos “son lo que más llama la atención, especialmente a los alumnos de Enseñanza Básica y Media que nunca han visto uno” destacó Ivonne Flores, agregando, además, que a los colegios se les hace una clase introductoria de minería, incluyendo los yacimientos y principales recursos mineros de la región. Sin embargo, los escolares no son los únicos que vienen a visitar este recinto “el museo siempre se ha caracterizado porque vienen visitas del país y de todas partes del mundo, no sólo estudiantes” manifestó Flores.
UNA PORCIÓN DEL UNIVERSO A SU ALCANCE
•••El Museo Mineralógico Ignacio Domeyko tiene un área de exhibición especialmente dedicada a los meteoritos. Estos objetos extraterrestres caen a la Tierra tras ser atraídos por su fuerza gravitacional y se les denomina según el lugar geográfico donde hayan sido encontrados.
En la imagen se observa uno de los meteoritos más destacados del museo, el de “Vaca Muerta”, llamado así porque fue hallado en el sector del desierto de Atacama en 1861.