Coquimbo fue el último puerto del "Gato"

La Herradura fue testigo de la muerte del vocalista de Los Jaivas, hecho que impactó y que fue ampliamente cubierto por El Día. Una década después recordamos ese día triste para Chile
Coquimbo fue el último puerto del "Gato"
Coquimbo fue el último puerto del "Gato"
martes 15 de enero de 2013

Curiosamente, el paso por este mundo de Eduardo Alquinta tuvo dos hitos de inicio y término relacionados con el mar. Nació el 22 de enero de 1945 en Valparaíso, y cuando estaba a punto de cumplir 58 años, el 15 de enero de 2003, su corazón cedió para siempre en Coquimbo, cuando las tranquilas aguas del balneario de La Herradura cubrieron su cuerpo incapaz de hacerle frente a la naturaleza de la vida.
Su muerte causó un gran impacto en el país. Los canales de televisión se paralizaron ante triste acontecimiento, que a muchos hizo pensar que Los Jaivas se terminaban.
Sin embargo, la muerte no ha sido capaz de terminar con este grupo ícono de la cultura y las artes en Chile: Ni el fallecimiento de Gabriel Parra en 1988 ni la inesperada partida de Eloy Alquinta, hijo del “Gato” en 2004, fueron capaces de apagar esa llama.
Cuando han pasado diez años desde la partida del líder de una banda fundamental de nuestra historia musical, El Día quiso recordar estos acontecimientos, donde por cierto fuimos testigos directos.

UN GOLPE DURO. Era una tarde normal en la sala de redacción de diario El Día, cuando de pronto surgió el rumor de que Eduardo Alquinta habría fallecido en La Herradura. Sin embargo, no había mucha claridad. La incertidumbre estaba patente, ya que no se sabía si era conveniente partir hacia el hospital de Coquimbo o al lugar donde el artista dejó de existir, cerca de las 17:00 horas, ubicado en el Camino al Polvorín 1371, sector sur del balneario de La Herradura, justo frente a la casa de veraneo donde se encontraba tomando unas vacaciones.
Testigo directo de estos hechos fue el periodista Cristian Fredes, encargado de cubrir esta noticia que enlutó a la música chilena. “Llegamos junto al gráfico César Jopia directo a la casa de veraneo. No había nadie, y entramos al lugar sin pedir autorización, por eso optamos por dirigirnos al hospital de Coquimbo. Había mucha confusión, y muchas versiones preliminares diferentes de parte de Carabineros, de Rescate y el hospital”.
Por supuesto, para Fredes resultó fuerte tener que cubrir una noticia de alto impacto, donde muchos de nuestros colegas de ese entonces dejaron los pies en la calle para conocer los detalles del fallecimiento del líder de Los Jaivas. “Fue fuerte tener que ser testigos de un hecho relacionado con una persona que uno admira mucho, con un legado cultural impresionante. Que a uno le toque, fue lamentable y sorpresivo”, sostuvo el profesional.

LA TRISTE TARDE. Lo ocurrido en la gris jornada del 15 de enero de 2003 en La Herradura fue narrado por algunos de los testigos, según señaló diario El Día en la jornada siguiente, en noticia que fue portada de nuestro medio.
De acuerdo a esos relatos “Gato” sufrió varias convulsiones que lo hicieron sumergirse en la orilla, hecho que fue advertido por uno de sus acompañantes de nacionalidad extranjera, que rápidamente lo sacó desde las aguas. Familiares y amigos intentaron reanimarlo sin éxito, hasta que personal de la Armada, que se hizo presente en el lugar, lo trasladó hasta el Servicio de Urgencia del Hospital San Pablo de Coquimbo.
El músico ingresó clínicamente fallecido al recinto asistencial a las 17:45 horas, donde el personal de turno encabezado por el doctor Álvaro Rojas no perdió ni siquiera un segundo para intentar revivirlo, mediante resucitación cardiovascular, esfuerzo que resultó infructuoso según la crónica de aquel entonces.
Según comentarios de testigos de la época, una de las personas que habría intentado reanimarlo fue el fallecido alcalde de Coquimbo, Óscar Pereira Tapia, en su labor de paramédico.
Lamentablemente, Alquinta no pudo volver a abrir sus ojos, por lo que fue trasladado hasta el Servicio Médico Legal de La Serena, donde a las 08:00 horas del viernes 17 de enero se le realizó una autopsia, a cargo del profesional David Urrutia.
Conocido el fallecimiento de “Gato”, diversas autoridades de la época como el ex intendente Felipe del Río y el ex edil porteño Pedro Velásquez se acercaron hasta el hospital de Coquimbo para manifestar su pesar ante una pérdida que “enluta a todo un país”.
Luego, sus restos fueron trasladados hasta la Estación Mapocho, donde más de 400 mil chilenos despidieron a “Gato” como realmente se merecía. 

Aún lo lleva en el recuerdo
••• Mónica Monsalve, esposa de “Gato”, concedió una entrevista a La Tercera, donde aseguró que “aún sueño que salió de gira”. También recordó los momentos en que Alquinta se sintió mal antes de morir, luego de ir en un bote a remo y sumergirse en el mar para nadar. “En el mismo momento en que le vino su problema al corazón, me di cuenta de que no tenía vuelta. ‘Gato’ siempre fue una persona radical. Yo lo vi mal y dije: ‘Esto es total’. Lo agarré, lo abracé y supe que era el final.