Un reencuentro consigo mismo
Mientras realizaba un postítulo en psicología transpersonal, hace ocho años aproximadamente, la psicóloga July Olmo nunca imaginó que en el transcurso de sus estudios se encontraría con una metodología de trabajo que cambiaría su vida.
“Desde el momento en que viví la primera sesión de biodanza me encantó, quise aprender más y continuar practicándola, por lo mismo decidí, prontamente, ingresar a la Escuela Modelo donde tuve la oportunidad de conocer a Rolando Toro, su creador”.
Una vez que egresa, hace ya tres años, July se dedica por completo a impartir esta metodología en distintos espacios. “He mantenido grupos semanales y realizo talleres de fin de semana donde pude profundizarse más en esta práctica”.
Para algunos es un redescubrimiento de su personalidad, una reconciliación consigo mismo, para otros una terapia alternativa, lo cierto es que la biodanza o psicodanza, como fue conocida en sus orígenes, cada día gana más adeptos en Chile y en el mundo.
DANZAR LA VIDA
La Biodanza es un sistema creado hace 40 años por el chileno Rolando Toro Araneda, poeta, pintor, profesor y psicólogo. Nace de una profunda reflexión y meditación sobre la vida, de un cuestionamiento del modo de vivir contemporáneo, de los valores de consumo y de las lógicas individualistas que hoy promueve la cultura en que vivimos.
Según cuenta la especialista, la experiencia que marcó el inicio de los trabajos clínicos de RolandoToro fue en su rol de psicólogo con pacientes psiquiátricos. “Estimuló a estos pacientes con diferentes ritmos musicales y se dio cuenta del impacto orgánico y del poder curativo que tenía la música y la danza en ellos. El encontrarse con otros ante una situación cotidiana, como puede ser una fiesta, modificó su estado”.
Luego de esto y tras años de investigación Rolando Toro, junto a otros especialistas, logran “desarrollar un marco teórico consistente y complejo que sentó las bases científicas de la Biodanza”. Y hoy es reconocida alrededor de todo el mundo.
EL ENCUENTRO CON EL YO
La psicóloga July Olmo define la biodanza como “un sistema de integración y desarrollo humano que busca celebrar y honrar la vida mediante la expresión innata del cuerpo, a través del movimiento, la danza y de las emociones”.
Para su creador Rolando Toro esta metodología “no consiste sólo en danzar, sino en activar, mediante ciertas danzas, potenciales afectivos y de comunicación que nos conecten con nosotros mismos, con el semejante y con la naturaleza”. Toda una oportunidad de reencontrarse y reconciliarse con uno mismo y con los demás.
“La biodanza permite vincularse consigo mismo y con los otros desde un plano afectivo”, explica July Olmo. Ello porque estimula el desarrollo emocional y la sensibilidad, además de favorecer el bienestar, el placer, la tranquilidad y la felicidad.
Y una de sus principales características es que permite a quienes la practican afianzar su sentido de pertenencia. “Nos invita también a recobrar funciones instintivas como la de conservación de la vida y de vivir colectivamente, con sentido de pertenencia, por eso es que biodanza siempre se practica de manera grupal”, explicó la psicóloga.
BATALLA CONTRA EL INDIVIDUALISMO
En los últimos años Chile ha aumentado significativamente los índices de personas que padecen algún trastorno psicológico, como depresión o estrés. Y July está muy consciente de ello.
“Pertenecemos a una cultura en donde hay mucha represión del cuerpo y de las emociones. Los índices respecto a la salud mental en este país son lamentables, hay un aumento del analfabetismo emocional y de las somatizaciones producto de la desconexión del cuerpo y de la ausente educación emocional a lo largo de nuestra vida”, afirma.
Por ello, el papel de la biodanza en la sociedad actual adquiere una relevancia inimaginada. “Ayuda a reeducarnos afectivamente, a expresar las emociones a través del cuerpo, desarrolla nuestro potencial que traemos al momento de nacer y vuelve a conectarnos con lo más esencial. Integra nuestra mente, cuerpo, emociones y espíritu”
SANACIÓN DE CUERPO Y ALMA.
Mejoras en el plano emocional, en la salud y en la interacción con otros son los principales beneficios que posee la práctica constante de la biodanza. “Uno de los beneficios más importantes a mi juicio es que favorece la conexión con la vida, con el ímpetu y la alegría de vivir, hay un reencantamiento luego de comenzar a practicar biodanza”, explica July y agrega que “otorga un sentido de bienestar generalizado. Es habitual que las personas comiencen a realizar cambios en sus vidas a raíz de lo que experimentan después de pocos meses de iniciado el curso”.
Por otra parte, la psicóloga afirma que tiene un impacto muy positivo en la salud ya que habría una mayor conexión con el cuerpo y con lo que éste siente fortaleciendo el sistema inmunológico, favoreciendo la autorregulación del organismo, disminuyendo el estrés y disolviendo tensiones crónicas.
“Disminuye la sintomatología depresiva y ansiosa si la hubiera. Paulatinamente la persona comienza a sentirse más feliz y gratificada con la vida”, afirma Olmo.
Pero sin duda es el plano emocional el que más beneficios obtiene. “Hay una mayor conexión con el amor hacia sí mismo y también hacia otros. Fortalece la autoestima y la confianza. Además, en quienes la cultivan aparece un estado más amoroso de estar en la vida”
Y lo mejor de todo es que cualquier persona puede practicar biodanza y no es necesario saber bailar. “Es para todos aquellos que deseen vivir una experiencia diferente junto a otros” señala July.
“Cualquier persona que quiera conectarse consigo misma a través del movimiento, la danza y la música puede practicarla. Incluso para aquellos que quieran volver a ser niños, que deseen volver a conectar con la liviandad y alegría de la vida”.
Una experiencia totalmente recomendable sobre todo en casos de personas que padezcan depresión, ansiedad, fibromialgias, enfermedades autoinmunes.
¿TERAPIA ALTERNATIVA?
Algunas personas consideran que la biodanza es una terapia alternativa, la que puede ser desarrollada de forma paralela a un tratamiento médico formal. “Es más un sistema de integración y desarrollo personal”, aclara Olmo.
“Abarca diferentes dimensiones del ser humano, desarrollando su potencial en distintas áreas. Es la base para una transformación total, una nueva mirada sobre la vida. Tiene bases biológicas, antropológicas, mitológicas, psicológicas. Me parece que una terapia alternativa es más específica y que busca sanar sobre un aspecto en particular”, explicó.
TRABAJAR CON LAS EMOCIONES
“En general mi experiencia ha sido muy buena. Hace más de tres años que tengo grupos semanales, quienes se han mantenido comprometidos con sus procesos de desarrollo personal. Son personas de todo tipo de diferentes edades que descubren en la biodanza una experiencia que transforma sus vidas”
La psicóloga además invitó a la comunidad a ser parte de sus talleres y atreverse a vivir esta experiencia tan particular. “Si quieren saber verdaderamente de que se trata la biodanza lo más conveniente es que puedan vivirla, participar de una clase y así empezar de una forma distinta este 2014, con más energía, alegría y vitalidad. Es una invitación para personas, hombres y mujeres mayores de 16 años que quieran conocerse más y sientan que quieren vivir más plenamente”.
¿Biodanza en La Serena?
••• Quienes estén interesados en practicar biodanza pueden dirigirse al centro “Mamakilla, ubicado en calle Miguel Aguirre Perry 1801, La Serena. El valor mensual del taller es de $20.000. Las sesiones son semanales, duran aproximadamente 2 horas. Los grupos están compuestos por 12 personas regularmente.