Huachalalume en la mira tras muerte de reo con cáncer terminal
Fue una muerte inesperada. Pese a que Ángelo Carvajal Cisternas (30), interno del módulo 54 de la cárcel de Huachalalume, desde hace un año que comenzó con molestias en su garganta, y una tos intermitente, nada hacía presagiar que el motivo de ese padecimiento sería un cáncer a la laringe que más tarde le costaría la vida.
Así lo consignó su madre, María Cristina Cisternas, quien el 15 de mayo recién pasado, tuvo que enfrentar la muerte de su hijo al interior del penal donde cumplía una pena de 13 años por el delito de robo con secuestro, ocurrido en 1996, en Coquimbo.
La mujer asegura que los problemas de Ángelo, se intensificaron a mediados de enero, cuando su enfermedad ya estaba en fase avanzada, pero acusa que no recibió el tratamiento adecuado por parte de personal médico de Gendarmería, pese a su insistencia y, por lo mismo, la familia presentó ayer una denuncia ante la Fiscalía de La Serena y no descartan realizar otras acciones legales en contra de quienes resulten responsables de lo que ellos denominan “una omisión”, de los funcionarios al no velar por la salud del joven, quien finalmente falleció el día 15 de mayo. “A principios de año, él ya no hablaba, botaba una espuma por la boca, no comía ni tomaba agua. Estaba muy grave. Yo lo veía cuando lo iba a visitar y le decía que fuera al doctor, pero él me decía que se había inscrito para recibir atención, y nadie lo llamaba”, cuenta la madre.
Agrega que cuando recibió atención en el hospital penal, sólo le habrían dado pastillas para tratar un resfrío y que le realizaron algunos exámenes, pero que nunca tuvieron los resultados. “Tuve que ir yo a hablar con el alcaide de la cárcel para que se tomaran en serio lo que le estaba ocurriendo a mi hijo, y ahí al fin lo internaron en el hospital de la cárcel, pero estuvo como tres semanas con puro suero, y claro, por eso se agravó más y lo sacaron a urgencia de La Serena, donde sí lo atendieron bien y recién ahí le dijeron que tenía cáncer a la laringe, muy avanzado. Por eso, mi pregunta es, ¿por qué no se lo detectaron en Huachalalume? Si hubiese sido así, se hubiese podido tratar”, afirma la mujer, agregando que, “ya en ese momento era demasiado tarde, porque una semana después a mi hijo lo tuvieron que llevar al hospital de Coquimbo donde no pudo aguantar y murió el 15 de mayo”.
¿Negligencia?
La familia no se ha quedado de brazos cruzados. De hecho, están recibiendo asesoría para continuar las acciones legales en contra de quienes resulten responsables, por no atender el recluso, y además, presentaron un reclamo formal en la seremía de Justicia. Así lo detalló el propio Seremi Carlos Galleguillos. “Conocíamos la situación, pero los antecedentes que tenemos es que Gendarmería, cuando supo del tema efectuó todos los protocolos que tenía que efectuar. Ahora, no podemos hacer caso omiso a lo que está haciendo la familia de este joven y no dar crédito a priori a lo que ellos están diciendo, por eso que los recibimos acá, y les dijimos que los antecedentes serían derivados al Instituto nacional de Derechos humanos”, indicó Galleguillos.
Además, aseguró que se encargarán que se inicie la investigación correspondiente y el primer paso será enviar un oficio a Gendarmería. “Oficiaremos a la institución parta conocer los detalles de la situación. Les diremos que la familia se ha comunicado con nosotros, para, obviamente, darles la tranquilidad de que se van a hacer todos los esfuerzos para aclarar la situación de lo que pueda haber ocurrido”, enfatizó el seremi.
Se solicitó indulto
Consultado, el director regional de Gendarmería, Francisco Alarcón, manifestó que la familia está en todo su derecho de iniciar acciones legales, pero que ellos como institución actuaron de acuerdo a lo establecido. “Entendemos el dolor de la familia por la situación, y estamos en un Estado de Derecho, por lo que ellos pueden efectuar las acciones que estimen convenientes. Sin embargo, debemos decir que aquí a nadie se le ha negado la atención. De todas formas, estamos en total conocimiento de los hechos”, precisó.
Alarcón, agregó que en cuanto se conoció el estado de salud real del enfermo, se solicitó el indulto en menos de dos días, teniendo un plazo de 60. “Nosotros entendimos la urgencia, por eso que hicimos el trámite en un tiempo que es realmente rápido. De hecho, se tramitó en forma directa y la petición de indulto ya estaba lista en menos de 48 horas. Pero te insisto, si a nosotros se nos pide efectuar alguna investigación, nosotros la realizaremos, no tenemos ningún problema”, concluyó Alarcón.